Agregar Infobae enGoogle

El cambio cotidiano que puede anticipar un deterioro cognitivo leve, según un nuevo estudio

Una investigación analizó los hábitos de movimiento de más de 2.500 adultos mayores y encontró una diferencia concreta entre quienes mantienen su memoria estable y quienes muestran una merma progresiva

Ilustración digital de un cerebro humano visto desde arriba. El lado derecho tiene colores vivos y formas definidas, el lado izquierdo se disuelve en manchas y líneas.
El deterioro cognitivo leve puede incluir problemas de memoria, habla o juicio que superan lo esperable para la edad (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Con el paso de los años, los cambios en la memoria, el lenguaje y la velocidad para procesar información forman parte de una preocupación cada vez más extendida en torno al envejecimiento. El deterioro cognitivo no se presenta de la misma manera en todas las personas, pero suele describirse como una disminución gradual de funciones como recordar, razonar, prestar atención o tomar decisiones. Esa variación vuelve clave distinguir entre olvidos esperables de la edad y alteraciones que merecen una observación más cuidadosa.

En esa zona intermedia se ubica el deterioro cognitivo leve, una condición que, según explicaron expertos de Mayo Clinic, puede incluir problemas de memoria, habla o juicio que superan lo esperable para la edad, aunque sin afectar de forma decisiva las actividades cotidianas. También señaló que este cuadro puede aumentar el riesgo de demencia vinculada con la enfermedad de Alzheimer u otras afecciones cerebrales, aunque no todas las personas evolucionan de la misma forma.

PUBLICIDAD

La disminución de la actividad física ligera como señal temprana

Un estudio de 2026 analizó datos de 2.529 adultos de 50 años o más. La investigación, publicada en JAMA Network Open, siguió a los participantes durante 17 años para observar la evolución de su memoria y de su fluidez verbal. Según los autores, la memoria se evaluó con pruebas de recuerdo inmediato y diferido de palabras, mientras que la fluidez verbal se midió a partir de la capacidad para nombrar animales dentro de un tiempo determinado.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las personas con mayor deterioro de la memoria realizaron 1,6 horas menos de actividad física ligera por semana que quienes mantuvieron una memoria estable (Imagen Ilustrativa Infobae)

Después de reconstruir esas trayectorias cognitivas de largo plazo, los investigadores midieron la actividad física mediante acelerómetros de muñeca utilizados durante ocho días consecutivos, las 24 horas. Ese registro permitió diferenciar el tiempo destinado a actividad física moderada o vigorosa, actividad ligera, sedentarismo y sueño.

PUBLICIDAD

El dato central fue que las personas con un deterioro más marcado de la memoria realizaban menos actividad física ligera por semana. La diferencia fue de 1,6 horas semanales menos en comparación con quienes mantenían una memoria estable o con leve mejoría. En los mayores de 70 años, esa brecha fue mayor y llegó a 2,3 horas menos por semana.

La actividad física ligera incluye acciones corrientes como caminar a un ritmo tranquilo, hacer tareas domésticas sencillas o preparar comidas. La relevancia del hallazgo radica en que no apunta a ejercicios intensos ni a rutinas deportivas, sino a movimientos básicos de la vida diaria. El estudio también observó que quienes mostraban una peor trayectoria de memoria pasaban más tiempo en conductas sedentarias, como permanecer sentados o acostados durante el día.

Los investigadores encontraron, además, que la relación fue más clara con la memoria que con la fluidez verbal. Las diferencias en actividad moderada a vigorosa y en tiempo de sueño fueron mínimas entre los distintos grupos cognitivos. Esa precisión acota el alcance del resultado y sugiere que la señal detectada se vincula sobre todo con una merma en la disposición o capacidad para sostener movimientos livianos y habituales.

Hombre adulto con suéter azul y camisa a cuadros. Su mano izquierda está en el pecho, la derecha sobre un pasamanos de madera. Anillo y reloj visibles. Fondo de escaleras.
El estudio señaló que la relación fue más clara entre la memoria y la actividad física ligera que entre la fluidez verbal y el ejercicio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otros signos que pueden anticipar deterioro cognitivo

La disminución de la actividad física ligera no reemplaza a los signos más conocidos, sino que se suma a ellos. Según Mayo Clinic, puede manifestarse con olvidos más frecuentes, dificultad para recordar citas o eventos sociales, problemas para seguir una conversación, trastornos para encontrar la palabra adecuada y complicaciones al tomar decisiones o completar tareas. También mencionó pérdida del hilo de pensamiento, dificultad para seguir la trama de un libro o una película y desorientación en lugares conocidos.

Esos cambios no equivalen por sí solos a demencia ni alcanzan necesariamente para alterar de forma decisiva la vida diaria. La institución también indicó que familiares y personas cercanas suelen advertir transformaciones en la conducta o en el desempeño mental antes de que el problema tenga un impacto mayor.

Healthline, por su parte, coincidió en varios de esos puntos y agregó que el deterioro cognitivo puede expresarse con tendencia a perder objetos, olvidar compromisos programados o sentirse sobrepasado ante tareas complejas y proyectos con varios pasos. Estos cambios pueden afectar habilidades como el aprendizaje, la memoria, la atención y el razonamiento, aunque recordó que la distracción o el olvido ocasional no deben interpretarse automáticamente como un signo patológico.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La diabetes, la presión arterial alta, el tabaquismo, el colesterol elevado, el accidente cerebrovascular y la pérdida auditiva figuran entre los factores asociados a una evolución más rápida del deterioro cognitivo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los factores asociados a una evolución más rápida, la revista de salud enumeró la diabetes, la presión arterial alta, el tabaquismo, el colesterol elevado, el accidente cerebrovascular y la pérdida auditiva. Por otro lado, una revisión publicada en Dovepress amplió ese mapa y señaló que el deterioro cognitivo en el envejecimiento es un proceso multifactorial, con posibles vínculos con resistencia a la insulina, inflamación de bajo grado, disfunción vascular, obesidad, sarcopenia y alteraciones en la barrera hematoencefálica.

Ese último concepto refiere a la estructura que regula el intercambio entre la sangre y el sistema nervioso central. Según los autores, su alteración podría favorecer el ingreso de compuestos neurotóxicos y asociarse con un peor desempeño cognitivo. La misma publicación remarcó que dominios como la memoria de corto y largo plazo y las funciones ejecutivas figuran entre los más afectados.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Entrenar sin abandonar: la clave de la constancia para envejecer con fuerza y autonomía

Entre bandas elásticas, mancuernas livianas y peso corporal, aparece un principio que ordena el plan y una advertencia sobre el esfuerzo extremo que todavía confunde a muchos

Entrenar sin abandonar: la clave de la constancia para envejecer con fuerza y autonomía

Dictarán curso gratuito para abogados sobre la protección legal de los adultos mayores

Con el objetivo de capacitar a los profesionales en la defensa de los derechos de la población senior, el Colegio Público de la Abogacía de la Ciudad de Buenos Aires, con el auspicio de IADELA, convocó a especialistas en derecho de la vejez

Dictarán curso gratuito para abogados sobre la protección legal de los adultos mayores

Vivir más pero con soledad y fragilidad: por qué el envejecimiento exige redefinir la salud y las políticas de cuidado

En el marco del Congreso de Medicina Interna, especialistas del Hospital de Clínicas de la UBA advierten sobre el impacto de la transición demográfica y proponen un abordaje integral para garantizar una mejor calidad de vida a los adultos mayores

Vivir más pero con soledad y fragilidad: por qué el envejecimiento exige redefinir la salud y las políticas de cuidado

Correr no es la única vía para cuidar el corazón, expertos recomiendan alternativas con menos impacto articular

Los médicos y fisioterapeutas recomiendan alternativas para quienes no toleran la carrera por dolor o lesiones, y señalan que el ciclismo, el remo y la natación pueden cuidar el corazón con menos carga articular

Correr no es la única vía para cuidar el corazón, expertos recomiendan alternativas con menos impacto articular

Currículums idénticos, una sola diferencia: el estudio que expuso el sesgo por edad y lo que revela sobre el desempleo senior

Se enviaron perfiles casi calcados para puestos reales, cambiando solo la fecha de nacimiento. El resultado dejó una brecha de respuestas que obliga a duplicar esfuerzos. El impacto no termina en Recursos Humanos

Currículums idénticos, una sola diferencia: el estudio que expuso el sesgo por edad y lo que revela sobre el desempleo senior