
Los ejercicios pliométricos pueden incorporarse a distintos niveles de entrenamiento mediante movimientos simples y progresivos. La propuesta difundida por GQ, a partir de recomendaciones de especialistas de Harvard, pone el foco en tres variantes de salto que apuntan a desarrollar fuerza, agilidad, coordinación y capacidad cardiovascular.
La pliometría utiliza acciones rápidas de impulso y recepción, por lo que suele asociarse con rutinas de deportistas o personas con experiencia. Sin embargo, el nivel de exigencia puede adaptarse: no es necesario comenzar con saltos sobre cajones ni con secuencias de gran altura para incluir este tipo de trabajo.
PUBLICIDAD
La evidencia científica disponible respalda el uso de la pliometría para mejorar cualidades vinculadas a movimientos explosivos. Una revisión paraguas, que reunió 29 metaanálisis, la asoció con avances en altura de salto, fuerza muscular, velocidad y cambios de dirección. Sus autores advirtieron que la calidad y el diseño de los estudios son variables, por lo que los resultados deben interpretarse según la condición física y el programa aplicado.
Los saltos laterales permiten trabajar una pierna a la vez

El primer movimiento sugerido son los saltos laterales a una pierna. Para realizarlos, se apoya el peso sobre una pierna y se salta hacia el costado contrario, con una recepción controlada antes de repetir el gesto.
PUBLICIDAD
Este ejercicio demanda atención sobre la estabilidad del tobillo, la rodilla y la cadera. Además, obliga a mantener el control del tronco durante el desplazamiento, un aspecto vinculado al equilibrio y la coordinación.
La clave está en empezar con una distancia corta y evitar una caída brusca. La recepción debe ser suave, con la rodilla alineada con el pie. Cuando se domina el movimiento, se puede aumentar gradualmente la distancia o el número de repeticiones.
Los saltos hacia adelante requieren distancias cortas y controladas

La segunda alternativa son los saltos hacia adelante, una opción que permite practicar la potencia de las piernas sin recurrir a obstáculos. Según la recomendación recogida por GQ, el desplazamiento inicial puede ubicarse entre 30 y 60 centímetros.
PUBLICIDAD
La distancia no debe ser el único objetivo. Un salto útil combina impulso, aterrizaje estable y capacidad de frenar el cuerpo sin perder la postura. Por eso, conviene hacer pocas repeticiones y priorizar la técnica antes que la velocidad.
El movimiento puede efectuarse con ambos pies y con una breve pausa entre cada intento. Esa pausa permite revisar la postura y reducir el impacto acumulado, especialmente en quienes recién comienzan a entrenar con saltos.
Saltar la soga combina ritmo, resistencia y trabajo cardiovascular

La tercera propuesta es saltar la soga, una práctica que puede realizarse en espacios reducidos y ajustarse a diferentes condiciones físicas. El ejercicio combina pequeños despegues con un ritmo sostenido, lo que incorpora una exigencia cardiovascular a la sesión.
PUBLICIDAD
Para una persona sin experiencia, una opción es alternar períodos breves de salto con pausas de recuperación. A medida que mejora la coordinación, se pueden prolongar los intervalos o introducir variaciones de ritmo y apoyo.
La cuerda también exige una participación constante de los pies, pantorrillas y hombros, aunque el movimiento debe concentrarse principalmente en las muñecas. Elegir una superficie firme, pero no excesivamente dura, puede ayudar a moderar el impacto.
La progresión reduce el riesgo de molestias en las articulaciones
Los ejercicios de salto generan impacto y no resultan adecuados para todas las personas. Quienes tengan lesiones previas, dolor persistente en rodillas, tobillos o caderas, o alguna indicación médica específica, deberían consultar a un profesional antes de incorporarlos.
PUBLICIDAD
La recomendación general es comenzar con poco volumen, realizar una entrada en calor y dejar estos ejercicios como complemento al final de una rutina de fuerza o de cardio. Con práctica, se pueden sumar variantes más complejas sin perder de vista la calidad de cada aterrizaje.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Césped, asfalto, pista o cinta: cuál es la mejor superficie para correr, según la ciencia
Una investigación publicada en Sports Biomechanics midió la fuerza de impacto que recibe la tibia en veinte atletas recreativos sobre cuatro suelos distintos y determinó qué opción reduce más esa carga en cada zancada

Sobre la molécula tirzepatida: cómo actúan los fármacos para tratar la obesidad y por qué requieren seguimiento médico
Pilar Quevedo, jefa de la División de Nutrición Clínica y Metabolismo del Hospital de Clínicas de la UBA, explicó que la molécula tizepatida regula señales vinculadas al hambre, la saciedad y el control metabólico. Advirtió que su indicación debe integrarse a un abordaje individual e integral

Rodilla del corredor: cuáles son las causas y qué ejercicios pueden aliviar las molestias
Yale Medicine detalla cómo reconocer esta dolencia, qué movimientos suelen intensificarla y cuándo conviene consultar para evitar que se vuelva persistente

Renunció el Secretario Nacional de Discapacidad, en medio de la disputa por fondos para el área
La renuncia de Alejandro Vilches ocurrió este mediodía, en forma sorpresiva, a través de una carta en la que el funcionario adujo razones personales. Su salida se da luego del conflicto interno que produjeron los ajustes previstos en el Presupuesto 2027. Está en evaluación su reemplazo

Un informe alertó sobre la caída en el rendimiento cognitivo de los estudiantes argentinos
Un estudio de la Universidad Austral comparó evaluaciones entre 2013 y 2023. Registró una baja de 3,6 puntos en el coeficiente intelectual y de 8,4% en las habilidades verbales. Una de las autoras analizó los resultados en Infobae en Vivo al Mediodía




