
Los sofocos, los cambios en el ciclo menstrual y los problemas para dormir son señales conocidas de la perimenopausia y la menopausia. Sin embargo, algunas mujeres también tienen mareos, sensación de inestabilidad o episodios de vértigo durante esta transición hormonal.
Estas molestias pueden manifestarse como inestabilidad al caminar, aturdimiento o una falsa sensación de movimiento, y no siempre se las vincula de inmediato con los cambios hormonales. Aunque esta posible relación continúa bajo estudio, los especialistas advierten que no todos los episodios de mareo o vértigo responden a esta etapa.
PUBLICIDAD
Sin embargo, una revisión publicada en 2026 en el Brazilian Journal of Otorhinolaryngology plantea que los cambios hormonales de este período podrían favorecer síntomas y problemas del equilibrio en personas predispuestas. El trabajo fue elaborado por investigadores de la Universidade Federal do Paraná y la Universidade de São Paulo.

Los estudios clínicos disponibles son escasos, aunque existe una base biológica para examinar el vínculo. Los autores plantean que la transición menopáusica puede influir en la forma en que el organismo procesa la información necesaria para conservar el equilibrio y recuperarse de ciertos trastornos.
El oído interno y el cerebro ayudan a conservar el equilibrio
Para entender por qué pueden aparecer estas molestias, hay que observar el sistema que regula la orientación del cuerpo. El sistema vestibular reúne estructuras del oído interno y conexiones nerviosas que llevan información al cerebro.
PUBLICIDAD
Este conjunto permite registrar los movimientos de la cabeza, reconocer la posición del cuerpo y mantener la mirada estable mientras una persona se desplaza. Cuando alguna de esas funciones se altera, puede surgir una sensación de inestabilidad o de movimiento.

La revisión destaca especialmente el papel del estradiol, una de las principales formas de estrógeno. Esta hormona participa en procesos vinculados con el metabolismo energético de las células nerviosas, la actividad de distintos neurotransmisores, la inflamación, la microcirculación y los mecanismos de neuroprotección.
Durante la transición menopáusica, esas variaciones podrían alterar el procesamiento de las señales vinculadas con el equilibrio. Sin embargo, un cambio en los niveles de estrógeno no causa vértigo de forma automática y todavía faltan estudios que permitan precisar qué molestias se relacionan con este período, por qué ocurren y en quiénes son más frecuentes.
PUBLICIDAD
Un estudio detectó mareos frecuentes en el 35,7 % de las participantes
Para conocer con qué frecuencia aparece este síntoma, una investigación publicada en BioPsychoSocial Medicine revisó las historias clínicas de 471 mujeres japonesas de entre 40 y 65 años. Todas habían acudido por primera vez a una clínica especializada en menopausia.
El 35,7 % informó mareos al menos una vez por semana. Sin embargo, ese dato no permite afirmar que 1 de cada 3 mujeres de la población general tendrá el síntoma, ya que las participantes habían sido derivadas por molestias relacionadas con la menopausia.

Al analizar los datos en conjunto, los investigadores hallaron que la ansiedad era el único factor asociado de manera independiente con los mareos. El diseño de la investigación no permite determinar si la ansiedad apareció antes, después o al mismo tiempo que la molestia, por lo que no prueba una relación de causa y efecto.
PUBLICIDAD
El hallazgo refuerza la necesidad de evaluar el cuadro completo. Los trastornos del sueño, el cansancio, la migraña, algunos medicamentos, los cambios en la presión arterial y los problemas del oído interno pueden coincidir durante este período y contribuir a la sensación de mareo.
Cuáles son los síntomas más frecuentes de la menopausia

Según Cleveland Clinic, los síntomas más conocidos de la perimenopausia y la menopausia son:
- Sofocos.
- Sudores nocturnos.
- Períodos irregulares.
- Sequedad vaginal.
- Cambios de humor e irritabilidad.
- Dificultad para dormir.
- Sensación de confusión mental.
- Aumento de peso.
No todas las mujeres los presentan ni lo hacen con la misma intensidad. La institución también menciona molestias menos reconocidas, como cansancio, dolor de cabeza, palpitaciones, cambios digestivos, dolores articulares y mareos. Si afectan la vida cotidiana, conviene consultar para evaluar sus posibles causas y las opciones de tratamiento.
PUBLICIDAD
Mareo y vértigo no describen la misma sensación
De acuerdo con Cleveland Clinic, el mareo es un término amplio que puede incluir aturdimiento, debilidad, sensación de desmayo, desorientación o falta de estabilidad. El vértigo, en cambio, es una falsa sensación de movimiento: la persona puede sentir que gira o que el entorno se mueve.

La institución también explica que uno de los trastornos capaces de causar vértigo es el vértigo posicional paroxístico benigno, conocido como VPPB. Suele producir episodios breves al darse vuelta en la cama, mirar hacia arriba, inclinar la cabeza, levantarse o acostarse.
El VPPB ocurre cuando pequeñas partículas de carbonato de calcio, llamadas otoconias, se desprenden y se desplazan dentro del oído interno. La revisión de Frontiers in Neurology analiza si los cambios hormonales de la perimenopausia y la posmenopausia pueden favorecer este trastorno en algunas mujeres, aunque advierte que todavía se necesitan más estudios.
PUBLICIDAD
La disminución del estrógeno podría favorecer el vértigo posicional
El trabajo publicado en Frontiers in Neurology analizó estudios que identificaron receptores de estrógeno en el oído interno y posibles cambios en las otoconias cuando disminuye esta hormona.
También aborda la relación entre la salud de los huesos, la vitamina D y las recurrencias del VPPB. Sus conclusiones son cautelosas: los mecanismos necesitan mayor confirmación y ningún tratamiento hormonal debe usarse para prevenir o tratar el vértigo sin una evaluación médica individual.

La menopausia puede coincidir con una mayor predisposición a algunos trastornos del equilibrio, pero no conviene atribuir cada episodio a los cambios hormonales. Reconocer el tipo de molestia, su duración, los desencadenantes y los síntomas que la acompañan puede facilitar el diagnóstico.
PUBLICIDAD
Conviene consultar si los mareos aparecen por primera vez, son frecuentes, intensos o dificultan las actividades cotidianas. Se requiere atención urgente si se acompañan de desmayo, dolor de pecho, falta de aire, debilidad de un lado del cuerpo, dificultad para hablar, visión doble, dolor de cabeza repentino e intenso, pérdida auditiva súbita o caídas.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cómo influye el ejercicio en el deseo y la función sexual
Una fisioterapeuta explica cómo la circulación, el descanso y el manejo del estrés inciden en la intimidad, además de advertir sobre los riesgos de entrenar en exceso

El snack que los cardiólogos recomiendan para bajar el colesterol malo
Especialistas del corazón señalan un fruto seco con propiedades únicas para reducir el LDL y proteger las arterias, por encima de cualquier opción procesada o de bajo perfil nutricional

Siete hábitos cotidianos que pueden ayudar a cuidar la memoria
El descanso regular, la actividad física, una alimentación adecuada y menos distracciones aparecen entre las medidas que especialistas recomiendan para preservar las capacidades cognitivas

Proteínas, carbohidratos y grasas: cómo combinarlos para una alimentación equilibrada
Los tres macronutrientes cumplen funciones esenciales en el cuerpo y su proporción puede variar según la edad, la actividad física, el estado de salud y las preferencias personales

“El 50 % de las mujeres afirma que su deseo sexual ha disminuido muchísimo”: la especialista Manuela Escobar explica qué está pasando con la sexualidad femenina en Latinoamérica
Un sondeo realizado por la plataforma Serez 360 revela factores cotidianos y emocionales detrás de este fenómeno, así como el interés por adquirir herramientas para cambiarlo



