¿El estrés crónico engorda? El impacto del cortisol elevado en el apetito y el peso corporal

El estado de alerta continuo del organismo altera mecanismos directamente vinculados con el sobrepeso, un fenómeno que la vida moderna intensifica sin que el cuerpo pueda identificarlo, según National Geographic

Guardar
Google icon
Ilustración dividida: un lado con persona feliz, frutas y verduras; el otro con persona estresada, comida chatarra, relojes y tormenta.
La hormona del cortisol activa la respuesta de lucha o huida, crucial para la supervivencia en la evolución humana

La hormona del cortisol, también conocida como la hormona del estrés, ha sido crucial para la supervivencia humana. En los primeros tiempos de la humanidad, su activación permitía reaccionar con rapidez ante depredadores, ya sea huyendo o luchando.

Esta respuesta fisiológica, denominada lucha o huida, marcó la diferencia entre sobrevivir y reproducirse o no. Así, la capacidad para activar de inmediato el sistema de alerta quedó inscrita en nuestra biología.

PUBLICIDAD

La revista especializada National Geographic explica que quienes carecían de esta reacción probablemente no lograron dejar descendencia. El mecanismo persistió, permitiendo que el cuerpo humano siga respondiendo intensamente ante amenazas percibidas. La transmisión de este rasgo evolutivo explica la universalidad con la que la especie humana manifiesta respuestas corporales frente al estrés en la actualidad.

Vista interior de un refrigerador abierto con una mujer mirando directamente a la cámara entre alimentos como frutas, verduras, ensaladas, pizza y un pastel.
El estrés crónico mantiene elevados los niveles de cortisol, lo que puede provocar problemas cardíacos, intestinales y riesgo de depresión (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cambios en el estrés y el cortisol hoy

Actualmente, los peligros letales han disminuido casi por completo en la vida cotidiana, pero el organismo continúa activando ese mismo mecanismo de estrés frente a estímulos modernos como el trabajo, los problemas económicos o sociales.

PUBLICIDAD

Aunque estos factores no representan una amenaza inminente, desencadenan respuestas fisiológicas idénticas a aquellas que aseguraban la supervivencia en tiempos remotos.

La revista advierte que ahora el cortisol reacciona ante situaciones que no implican riesgo físico real, lo que genera un impacto inmediato: el cuerpo sigue liberando cortisol y se prepara para la “huida” o la “lucha”, aunque no sea necesario. Como resultado, los sistemas de alerta permanecen activos más tiempo del recomendable y esto puede favorecer la aparición de nuevas complicaciones de salud.

Mujer con cabello desordenado y manos en la cabeza, sentada en un escritorio con dos monitores mostrando interfaces de IA, tazas de café y papeles arrugados.
Hoy en día, el organismo reacciona ante factores modernos como trabajo y problemas económicos de la misma forma que frente a peligros físicos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Impacto del estrés crónico en la salud

El organismo humano está preparado para manejar el estrés de manera breve y eficiente, pero la vida contemporánea impone tensiones persistentes que mantienen elevados los niveles de cortisol durante largos periodos. Esta exposición prolongada obliga al cuerpo a gastar más recursos para sostener el equilibrio, pudiendo afectar la función de diversos sistemas fisiológicos.

Según el medio, este desgaste crónico se asocia al incremento de trastornos cardíacos, alteraciones intestinales, fatiga constante y un mayor riesgo de depresión. Además, quienes viven sometidos a presión continua suelen experimentar modificaciones en su peso corporal, ya que el cortisol altera los mecanismos que regulan la saciedad y el apetito.

un hombre mira triste su teléfono
El exceso de cortisol favorece la acumulación de grasa abdominal y reduce la masa muscular, aumentando el riesgo de obesidad (Canva)

Efectos inmediatos del cortisol

En situaciones de amenaza aguda, el cortisol provoca una reducción del apetito inmediata y moviliza las reservas energéticas para priorizar la supervivencia. Este cambio temporal permite utilizar la energía almacenada en caso de requerirse una reacción rápida, minimizando la necesidad de ingerir alimentos de forma momentánea.

Un estudio de la Universidad de Michigan, referente en investigación biomédica, analizó el efecto en niños con sobrepeso expuestos a un factor estresante. Los especialistas encontraron que los menores con mayor producción de cortisol tras la situación estresante mostraron una reducción significativa del apetito durante las siguientes dos horas y consumieron aproximadamente un 35% menos de calorías.

Sin embargo, la profesora Rebecca Hasson aclara que este efecto solo es transitorio y, después de ese periodo, los niños pueden llegar a compensar el déficit alimenticio comiendo en exceso.

Un niño con sobrepeso sostiene una hamburguesa con una mordida, sentado en un restaurante de comida rápida con papas fritas, ketchup y una bebida grande en una bandeja.
Las personas más sensibles al cortisol tienden a consumir más calorías y prefieren alimentos ricos en azúcares y grasas durante periodos de estrés (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consecuencias del exceso de cortisol

Mantener altos los niveles de cortisol durante mucho tiempo produce una transformación en el modo en el que el cuerpo utiliza la energía.

El aumento sostenido de esta hormona incrementa el apetito y puede favorecer el aumento de peso a largo plazo, ya que el organismo demanda más nutrientes para sostener un estado de alerta constante.

La revista resalta que esa situación favorece la acumulación de grasa, especialmente en el abdomen, y puede reducir la masa muscular a medida que pasan las semanas o meses bajo estrés crónico. Los estudios recientes indican que las personas más sensibles al cortisol tienden a consumir más calorías en sus días de mayor presión y eligen alimentos dulces y grasos, una combinación que incrementa considerablemente el riesgo de sobrepeso y obesidad.

Un hombre con ropa oscura, manos en la cabeza y expresión de angustia, mira hacia abajo. Vibraciones transparentes emergen de sus orejas y una burbuja de pensamiento con una pizza de pepperoni.
Manejar el estrés y fortalecer el bienestar psicológico son claves para mantener un peso saludable y prevenir complicaciones relacionadas con el cortisol (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estrategias recomendadas para abordar la obesidad

Frente a este panorama, los expertos sugieren diseñar estrategias personalizadas que consideren tanto el contexto físico como el emocional de cada persona. Intervenciones basadas en restricciones alimentarias estrictas pueden elevar los niveles de cortisol y dificultar el descenso de peso, por lo que los profesionales aconsejan realizar cambios graduales en los hábitos cotidianos.

National Geographic subraya que el bienestar psicológico es clave para obtener avances duraderos. Aprender a manejar el estrés aumenta la probabilidad de mantener un peso saludable y favorece la consolidación de rutinas sanas. El acompañamiento profesional y el apoyo profesional son componentes clave para quienes buscan enfrentar el sobrepeso y mejorar su calidad de vida.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD