Por qué se hinchan los pies y tobillos: señales que el cuerpo no debe ignorar

El aumento de volumen en las extremidades inferiores puede responder a causas simples o a trastornos de mayor gravedad. Descubrir el motivo detrás de los síntomas y conocer cuándo buscar ayuda médica resulta clave para evitar complicaciones

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Ilustración de una mujer sentada en una silla de madera, mirando su tobillo izquierdo hinchado y con venas varicosas. Su rostro muestra sorpresa
La hinchazón de pies y tobillos constituye un síntoma frecuente que puede estar asociado a causas leves o a enfermedades graves (Imagen Ilustrativa Infobae)

La hinchazón de pies y tobillos es un problema habitual que puede estar relacionado tanto con factores cotidianos como con alteraciones de salud más serias. Si los síntomas son intensos, persisten o se asocian a otras molestias, se recomienda buscar la evaluación de un profesional sanitario.

Según la Clínica Mayo, la hinchazón en pies y tobillos, denominada médicamente edema periférico, puede deberse a múltiples causas, entre ellas insuficiencia venosa, infecciones, traumatismos, alteraciones hormonales, embarazo, ciertos medicamentos y enfermedades sistémicas. Identificar el origen de la hinchazón permite definir si es necesario consultar a un médico o si bastan medidas simples para aliviar el malestar.

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El edema, término médico para la acumulación de líquido en pies, piernas o tobillos, se produce cuando fallan los mecanismos que normalmente eliminan estos fluidos. El sistema venoso y el sistema linfático trabajan para drenar la sangre y los líquidos hacia el corazón; cuando este equilibrio se pierde, se produce la hinchazón, uno de los síntomas más frecuentes en la consulta médica, según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Causas comunes de la hinchazón de pies y tobillos

Vista cercana de los pies y parte inferior de las piernas de una persona; se observa un tobillo con una notable hinchazón y enrojecimiento.
Lesiones como esguinces, fracturas y tendinitis pueden causar inflamación y dolor en pies y tobillos, por lo que se recomienda evitar el apoyo del miembro afectado (Imagen Ilustrativa Infobae)
  1. Permanecer mucho tiempo de pie o sentado: Permanecer varias horas en la misma posición puede provocar un edema dependiente, ya que la gravedad favorece la acumulación de líquidos en las extremidades. Elevar los pies al finalizar el día y emplear medias de compresión son estrategias recomendadas para revertir este cuadro.
  2. Consumo excesivo de sal: El consumo elevado de sal contribuye a que el cuerpo retenga más líquido en los tejidos. La Clínica Mayo aconseja limitar la ingesta diaria de sodio a no más de 2.000 a 2.400 miligramos para prevenir episodios de hinchazón.
  3. Lesiones: Esguinces, fracturas o tendinitis suelen generar inflamación y dolor en los pies o tobillos. En estos casos, se debe evitar apoyar la extremidad afectada y solo utilizar antiinflamatorios bajo indicación médica.
  4. Embarazo: El aumento del volumen abdominal, los cambios hormonales y la acción de la hormona relaxina pueden causar hinchazón en los pies. Aunque suele ser un fenómeno benigno, si se acompaña de dolor de cabeza, náuseas o alteraciones visuales, podría indicar preeclampsia y requiere consulta médica inmediata.
  5. Cambios hormonales (menstruación): Durante la menstruación o los días previos, las variaciones hormonales favorecen la retención de líquidos, lo que puede causar hinchazón en manos y pies. Mantenerse hidratada, hacer ejercicio moderado y reducir la ingesta de sodio suelen ser medidas útiles.
  6. Sobrepeso u obesidad: Incrementa la presión sobre las venas y los canales linfáticos, dificultando el drenaje normal de líquidos. Perder entre cinco y diez kilos puede producir mejoras apreciables en los síntomas de edema.
  7. Uso de ciertos medicamentos: Algunos medicamentos pueden tener efectos secundarios que incluyen la retención de líquidos. Entre ellos se encuentran los anticonceptivos orales, ciertos antidepresivos, esteroides, bloqueadores de los canales de calcio y fármacos para la diabetes. Ante la sospecha de relación con el tratamiento, se debe consultar al médico antes de realizar cambios.
  8. Venas varicosas: Surgen por el debilitamiento de las venas y alteraciones en las válvulas que regulan el retorno sanguíneo, lo que puede provocar acumulación de sangre en las piernas y causar tanto venas dilatadas como hinchazón. Perder peso, elevar las piernas periódicamente y usar medias de compresión forman parte de las recomendaciones habituales.
  9. Trombosis venosa profunda: En casos graves, genera una hinchazón súbita, por lo general en una sola pierna, especialmente después de largos períodos sin moverse o tras intervenciones médicas. Es imprescindible el diagnóstico mediante ecografía y el tratamiento inmediato con anticoagulantes para evitar complicaciones, según la Mayo Clinic.
  10. Infecciones: Incluso las originadas en heridas pequeñas pueden provocar hinchazón, enrojecimiento, aumento de la temperatura local y lesiones cutáneas. Esta situación requiere atención médica urgente.

Cómo prevenir y tratar la hinchazón de pies

Piernas cansadas hinchadas
Limitar el consumo de sodio previene la retención de líquidos y reduce el riesgo de hinchazón de pies (freepik)

La prevención del edema en los pies se basa en medidas sencillas: elevar las piernas al finalizar el día, usar medias de compresión, realizar actividad física regular y limitar el consumo de sodio. Mantener un peso corporal adecuado es fundamental.

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Durante el embarazo o el ciclo menstrual, pueden implementarse adaptaciones como el uso de calzado cómodo, una adecuada hidratación y pausas para estiramientos. Estas medidas suelen ser eficaces para restablecer el tamaño normal de los pies.

El tratamiento con medicamentos debe iniciarse únicamente bajo indicación médica, especialmente si existe la posibilidad de que la hinchazón esté relacionada con el uso de fármacos.

Cuándo consultar a un profesional de la salud

Se recomienda buscar atención médica si la hinchazón de pies y tobillos aparece junto a otros síntomas, como dolor intenso, enrojecimiento, fiebre, dificultad para respirar, dolor torácico o si surge de manera brusca e intensa. Estos signos pueden indicar enfermedades cardíacas, renales, hepáticas, alteraciones vasculares o infecciones.

Una mujer y un doctor en bata blanca sentados en un consultorio. El médico escribe en una libreta mientras la mujer lo mira.
Se recomienda acudir a un profesional de la salud ante una hinchazón de pies que aparezca junto a dolor intenso, fiebre, dificultad para respirar o si impide caminar con normalidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si la hinchazón no cede con las medidas habituales, empeora rápidamente o dificulta la marcha, es imprescindible acudir al médico para descartar complicaciones y recibir orientación sobre el tratamiento apropiado. Una hinchazón anormal en los pies o tobillos puede ser indicio de enfermedades que requieren atención especializada. Un diagnóstico oportuno es esencial para prevenir daños mayores en la salud.

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