El error al descongelar carne que puede enfermarte, aunque la carne se vea bien

Un hábito tan común como descongelar carne en casa puede terminar en urgencias aunque el alimento luzca y huela perfectamente bien

Guardar
Google icon
Muestra de carne roja cruda con vetas de grasa; un círculo superpuesto magnifica esferas rojas, estructuras moleculares grises y una bacteria gris con forma de barra
La carne puede contener bacterias peligrosas aunque no tenga mal olor ni color alterado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Descongelar carne en casa parece una tarea sencilla, pero una práctica muy común puede convertir un alimento aparentemente fresco en un riesgo para la salud.

El problema no siempre es visible: la carne puede lucir y oler bien, y aun así contener bacterias capaces de causar una enfermedad infecciosa.

Lo que ocurre dentro del alimento durante una descongelación incorrecta no deja huella en su apariencia.

Vista trasera de una persona con delantal lavando trastes en un fregadero de cocina. Un bote de basura negro cerrado se ubica junto a gabinetes de madera oscura.
Las intoxicaciones alimentarias bacterianas persisten como una carga constante en el sistema de salud mexicano, según la Secretaría de Salud. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por eso, confiar únicamente en el aspecto externo de la carne para decidir si es segura es, precisamente, el error.

Las bacterias no avisan: por qué el aspecto de la carne engaña

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) advierte que el color y la textura no son indicadores confiables de inocuidad en carnes y otros alimentos perecederos.

PUBLICIDAD

Un corte de carne puede mantener su color rojizo, su firmeza y su olor neutro mientras alberga concentraciones peligrosas de patógenos como Salmonella.

Manos de una persona sacando una bandeja de aluminio con filetes de carne roja y salchichas del compartimento congelado de un refrigerador moderno.
La Secretaría de Salud advierte que las enfermedades transmitidas por alimentos pueden ser graves aunque la carne parezca en buen estado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esto ocurre porque las bacterias no alteran necesariamente las propiedades sensoriales del alimento.

Su presencia depende de las condiciones de temperatura a las que estuvo expuesta la carne durante la descongelación, no de cómo luce al momento de cocinarla.

PUBLICIDAD

Un estudio publicado en la revista científica Preventive Nutrition and Food Science, disponible a través de PubMed, midió la carga bacteriana en muestras de carne de res descongeladas por distintos métodos.

Un científico con equipo de protección observa placas de Petri y una muestra de carne bajo un microscopio en un laboratorio, mostrando crecimiento bacteriano fluorescente.
Los niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con el sistema inmune comprometido enfrentan mayor riesgo ante una intoxicación alimentaria, de acuerdo con la FDA. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los resultados mostraron que la carne descongelada a temperatura ambiente contenía más del doble de bacterias que la carne fresca, una diferencia estadísticamente significativa.

Las muestras descongeladas en refrigerador registraron los niveles más bajos de crecimiento bacteriano.

El error más frecuente: sacar la carne del congelador y dejarla en la encimera

Dejar la carne a temperatura ambiente para que se descongele es la práctica más extendida en los hogares y, de acuerdo con la FDA, una de las más peligrosas.

La agencia estadounidense prohíbe explícitamente descongelar alimentos fuera del refrigerador y establece que los únicos tres métodos seguros son:

Un trozo grande de carne roja cruda, parcialmente cubierto de hielo y escarcha, se descongela sobre un plato blanco, con gotas de líquido cayendo.
La intoxicación alimentaria bacteriana puede presentarse entre 20 minutos y seis semanas después de consumir el alimento contaminado, según la FDA. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En refrigeración, en agua fría y en microondas. Los dos últimos requieren cocción inmediata una vez terminado el proceso.

El riesgo se concentra en lo que los organismos de salud denominan “zona de peligro”: el rango de temperatura entre 4 °C y 60 °C en el que las bacterias se multiplican con rapidez.

Cuando la carne se deja sobre la encimera, la superficie entra en esa zona mucho antes de que el centro termine de descongelarse.

Bloque de carne picada cruda en un plato marrón sobre el plato giratorio de un microondas blanco con la puerta abierta y la luz interior encendida.
Una carne con cristales grandes de hielo en el empaque es señal de que ya fue descongelada y recongelada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En ese intervalo, los patógenos pueden alcanzar concentraciones peligrosas sin que el alimento muestre ningún cambio visible.

Cómo descongelar carne de forma segura según la norma mexicana

La NOM-251-SSA1-2009, norma oficial obligatoria en México emitida por la Secretaría de Salud a través de Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), establece que los alimentos potencialmente peligrosos deben mantenerse por debajo de 4 °C o por encima de 60 °C en todo momento.

Primer plano de una mano sacando una bandeja de carne congelada y envasada de un congelador con otros alimentos almacenados.
Descongelar carne en el refrigerador es el único método que no requiere cocción inmediata posterior. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La norma reconoce como “signos de descongelación” la presencia de cristales grandes de hielo en el empaque, indicativos de que el alimento fue descongelado y recongelado, lo que representa un riesgo sanitario adicional.

La guía práctica NMX-F-605-NORMEX-2018, también de la Secretaría de Salud, enumera los métodos de descongelación aceptados en orden de preferencia, que coinciden con los de la FDA:

  • En refrigeración.
  • En cocción directa desde congelado.
  • En microondas con cocción inmediata posterior.
Carnicero sonriente, con delantal manchado, corta carne sobre tabla de madera. Una clienta de pelo rizado, vestida de rojo, sonríe y conversa con él en el mostrador
La Secretaría de Salud señala que las enfermedades infecciosas intestinales continúan representando una carga de enfermedad alta en México. (Imagen Ilustrativa Infobae).

Una carga de enfermedad que persiste año con año en México

México registró 20,814 casos de intoxicación alimentaria bacteriana a lo largo del año 2025, según el Boletín Epidemiológico de la Semana 51 de 2025 de la Secretaría de Salud.

El mismo documento señala que, aunque el control de enfermedades diarreicas muestra avances en ciertos grupos poblacionales, la incidencia general se mantiene alta y las intoxicaciones alimentarias bacterianas persisten como una carga constante en el sistema de salud.

Una mujer encorvada sujeta su abdomen, mostrando dolor, en un hogar. Un círculo superpuesto detalla bacterias Shigella alargadas y redondas vistas al microscopio.
Los síntomas de una intoxicación alimentaria incluyen vómito, diarrea, dolor abdominal y fiebre, según la FDA. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Secretaría de Salud identifica la contaminación de alimentos en el hogar como una de las fuentes habituales de estas enfermedades infecciosas intestinales, y la manipulación y descongelación inadecuada de carnes como un factor determinante de riesgo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD