
Revueltos, en tortilla, cocidos, fritos o a la plancha. Los huevos son un alimento versátil que se adapta y complementa cualquier tipo de plato. Por su parte, la Fundación Española de Nutrición (FEN) señala que el huevo es un alimento de alto valor nutritivo, con moderado aporte calórico (84 Kcal por unidad mediana) y proteínas de gran calidad biológica. Además, también destaca por sus grasas monoinsaturadas, vitaminas A, D y del grupo B, y minerales como fósforo, yodo y selenio.
Así, ante este elevado aporte tanto gastronómico como nutricional, son muchos los hogares que consideran al huevo como un indispensable en sus frigoríficos. Eso sí, a la ahora de comprarlos es habitual que siempre surjan el mismo tipo de dudas.

Qué diferencia hay entre los huevos blancos y los rojos
En los supermercados es común encontrar huevos de dos colores: blancos y rojos (también llamados morenos o marrones). Aunque a simple vista solo cambie el color de la cáscara, muchas personas se preguntan si hay diferencias nutricionales, de sabor o calidad entre ellos.
En este sentido, la Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos (INPROVO), asegura que el color del huevo viene determinado por la raza de la gallina. Las gallinas de plumas blancas y lóbulos auriculares claros suelen poner huevos blancos. Por el contrario, las gallinas de plumas rojizas y lóbulos auriculares oscuros tienden a poner huevos de color rojo o marrón. Sin embargo, hay algunos matices que conviene tener en cuenta.
¿Hay diferencias entre los huevos blancos y marrones?
Desde un punto de vista nutricional, no existen diferencias relevantes entre un huevo blanco y uno rojo. Ambos contienen proteínas de alto valor biológico, grasas saludables, vitaminas A, D, E y B12, y minerales como fósforo, selenio y hierro. Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), cualquier variación en el color de la yema, la textura o el sabor del huevo dependerá más de la alimentación de la gallina que del color de la cáscara.
En la práctica, tanto los huevos blancos como los rojos pueden utilizarse indistintamente para cualquier receta. La elección suele estar motivada por una preferencia cultural o visual. No obstante, a la hora de comprarlos sí hay una diferencia evidente: el precio.
Una de las razones por las que los huevos rojos tienen un precio más alto es que las gallinas que los ponen suelen ser de mayor tamaño, lo que implica un mayor consumo de pienso. Además, los consumidores suelen asociar el color rojo con una mayor calidad o con una producción más artesanal, lo que también influye en la fijación de precios, pero esta idea no está validada científicamente.
¿Cómo elegir entre un huevo blanco y uno rojo?
Tanto los huevos blancos como los rojos son aptos para el consumo y cumplen con los controles de seguridad alimentaria exigidos por la normativa de la Unión Europea. Más allá del color de la cáscara, lo relevante es atender al etiquetado, que informa sobre el tipo de cría —ecológica, campera, en suelo o en jaula— y la fecha de consumo preferente.
Últimas Noticias
Edoardo Mapelli, marido de la princesa Beatriz de York, en el punto de mira de la prensa británica: “Está cada vez más distante”
El empresario italiano vuelve a acaparar titulares mientras la prensa británica analiza su papel como marido, padre y miembro “indirecto” de la familia real
El Gobierno reconstruye su amistad con Argelia: un acuerdo de gas “renovado” sin detallar y la intención de iniciar “una nueva etapa”
José Manuel Albares anunció este jueves un pacto para recibir más suministros de Argelia pero sin entrar en cifras concretas

Un conductor accidentado logra que una aseguradora le indemnice con más de 60.000 euros tras discutir la valoración de sus secuelas en los tribunales
El hombre, que sufrió un accidente en 2015 que le dejó secuelas moderadas - 12 puntos -, casi dos años de perjuicio personal (la mayoría no impeditivo) y una incapacidad permanente total

Ingrid Betancor desafía los límites de ‘Supervivientes 2026′ y Paola Olmedo, entre lágrimas, pide la nominación: “Echo de menos a mis hijos”
La última entrega del espacio de Telecinco ha estado marcada por varios momentos de tensión e incertidumbre

La historia de Noa Pothoven, la joven de 17 años a la que le denegaron la eutanasia y dejó de comer y beber
Al igual que Noelia Castillo, la menor neerlandesa también sufrió varias agresiones sexuales, lo que le provocó estrés postraumático, anorexia severa y depresión



