Un estudio reveló que la aptitud cardiorrespiratoria influye en la salud mental

La investigación analizó datos de una extensa muestra internacional y encontró que quienes presentan mejores valores en esta área tienen menos probabilidades de desarrollar depresión, demencia y psicosis

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
La aptitud cardiorrespiratoria mide cómo el corazón y los pulmones transportan oxígeno durante la actividad física, clave para la salud general (Imagen Ilustrativa Infobae)

La aptitud cardiorrespiratoria indica la capacidad del corazón y los pulmones para transportar oxígeno de manera eficiente durante la actividad física. Este indicador no solo se relaciona con la salud cardiovascular, sino que también puede influir en distintos aspectos del bienestar mental y cognitivo.

Su evaluación se realiza a través de pruebas de esfuerzo o estimaciones de consumo de oxígeno, y sus resultados permiten determinar el nivel de funcionamiento de varios sistemas fisiológicos.

Un estudio, publicado en la revista Nature Mental Health, examinó cómo mayores niveles de aptitud cardiorrespiratoria se asocian con la disminución del riesgo de desarrollar trastornos mentales y neurocognitivos.

El metaanálisis, liderado por equipos del Instituto Karolinska de Sueca y la Universidad de Castilla-La Mancha , reunió datos de más de 4 millones de personas de distintas edades, con el objetivo de sintetizar la evidencia sobre cómo la condición física puede impactar en la aparición de enfermedades como la depresión, la demencia y los trastornos psicóticos.

El vínculo entre el bienestar físico y la reducción de riesgos para la depresión, la demencia y otros trastornos

Los resultados muestran que las personas con alta aptitud cardiorrespiratoria tienen menos probabilidades de desarrollar depresión, demencia y trastornos psicóticos en la adultez.

El análisis, que incluyó datos de 27 estudios de diferentes países, encontró que quienes tienen un buen nivel de condición física presentan un 36% menos de riesgo de depresión, un 39% menos de riesgo de demencia y un 29% menos de riesgo de trastornos psicóticos en comparación con quienes tienen baja aptitud cardiorrespiratoria.

Mejores niveles de aptitud cardiorrespiratoria se relacionan con menor riesgo de depresión, demencia y trastornos psicóticos en adultos (Imagen Ilustrativa Infobae)
Mejores niveles de aptitud cardiorrespiratoria se relacionan con menor riesgo de depresión, demencia y trastornos psicóticos en adultos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio también evaluó si pequeñas mejoras en la condición física pueden marcar la diferencia. Se observó que aumentar solo un nivel en las pruebas de aptitud cardiorrespiratoria (equivalente a subir un escalón en el consumo de oxígeno) se relaciona con una reducción del 5% en el riesgo de depresión y del 19% en el riesgo de demencia. Esto significa que no es necesario ser deportista profesional para obtener beneficios.

La aptitud cardiorrespiratoria puede mejorarse con la práctica regular de ejercicios aeróbicos como caminar rápido, correr, nadar o andar en bicicleta, que ayudan a que el corazón y los pulmones trabajen de manera más eficiente.

En otros problemas de salud mental, como la ansiedad, el trastorno bipolar, el trastorno obsesivo-compulsivo o los trastornos del sueño, la información disponible es menor. En el caso de la ansiedad, el estudio encontró una tendencia a menor riesgo en personas con mejor condición física, pero esa diferencia no fue suficiente para considerarse estadísticamente significativa.

Estrategias científicas y diversidad de datos para explorar los efectos de la aptitud física en la salud mental

Para llegar a estas conclusiones, el equipo de investigación realizó una revisión sistemática y meta-análisis. Se incluyeron únicamente investigaciones realizadas con personas que no presentaban trastornos mentales ni problemas cognitivos al comenzar el seguimiento. Los estudios seleccionados provenían de revistas científicas internacionales y se identificaron a través de bases de datos especializadas en salud y medicina, sin limitar el idioma ni el año de publicación.

Una persona con camiseta y pantalones cortos oscuros corre por un sendero de parque, con árboles frondosos y luz solar brillante a lo lejos.
Personas con alta aptitud cardiorrespiratoria tienen un 36% menos de riesgo de depresión en comparación con niveles bajos (Imagen Ilustrativa Infobae)

En total, el análisis contempló 27 estudios publicados entre 2009 y 2025, con una muestra combinada de 4.007.638 personas de Finlandia, Alemania, Italia, Países Bajos, Noruega, Suecia, Taiwán, Reino Unido y Estados Unidos. La edad de los participantes osciló entre los 10 y los 72 años, aunque la mayoría de los datos provienen de adultos de entre 18 y 64 años.

Para medir la aptitud cardiorrespiratoria, los estudios usaron diferentes métodos, como pruebas de ejercicio para conocer la cantidad máxima de oxígeno que una persona puede utilizar (VO2max), tests de esfuerzo más simples o cálculos basados en datos físicos. Luego, compararon los resultados tanto observando pequeños aumentos en la capacidad física como analizando la diferencia entre quienes tenían los niveles más altos y más bajos.

El potencial transformador de la actividad física en estrategias de salud mental

El principal aporte de este trabajo radica en posicionar la aptitud cardiorrespiratoria como un marcador objetivable, modificable y escalable para la prevención de enfermedades mentales y neurocognitivas. Según explicó en diálogo con el portal Medical Xpress el doctor Bizzozero Peroni, coautor de la investigación, “estos hallazgos respaldan la integración de la evaluación de la aptitud cardiorrespiratoria en los chequeos rutinarios de salud, incluyendo la salud mental”. Esto podría facilitar la identificación temprana de personas en mayor riesgo y orientar intervenciones basadas en el ejercicio y la promoción de actividad física.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Mejorar la aptitud física reduce un 19% el riesgo de demencia, sin necesidad de tener un alto rendimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio subraya la necesidad de investigaciones adicionales que incluyan a niños, adolescentes, adultos mayores y poblaciones fuera de Europa y Norteamérica para ampliar la aplicabilidad global de los resultados. Asimismo, se requieren diseños longitudinales más robustos y análisis de los mecanismos biológicos subyacentes, como la neuroplasticidad, la inflamación y la regulación del estrés.

La aptitud cardiorrespiratoria emerge como un factor relevante no solo para la salud física sino también para la salud mental y cognitiva a lo largo de la vida, con potencial para informar estrategias de prevención y políticas de salud pública a gran escala.