Vivir alineados a nuestros valores es clave para el bienestar: cuatro recomendaciones neurocientíficas para lograrlo

En exclusiva para Infobae, especialistas de INECO compartieron estrategias científicas que ayudan a transformar prioridades personales en acciones concretas

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Una mujer de cabello oscuro con suéter color crema escribe en un cuaderno con una pluma, mientras apoya su barbilla en la mano en un escritorio iluminado por una lámpara.
Diferenciar entre valores y metas es clave: los valores marcan la dirección continua, mientras que las metas representan objetivos específicos y alcanzables (Imagen Ilustrativa Infobae)

*Grupo INECO es una organización dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales. A través de su Fundación INECO, investiga el cerebro humano.

Actualmente vivimos en una sociedad con un ritmo de vida frenético: agendas laborales llenas, casillas de mails sin revisar, salidas sociales en cada hueco del fin de semana y conexión constante en línea en las redes sociales. Este ajetreo permanente, el cual no tiene fin, muchas veces funciona como un tapón de experiencias emocionales, recuerdos dolorosos e incluso vacíos existenciales.

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Viktor Frankl, fundador de la logoterapia, desarrolló el concepto neurosis de domingo. Consiste en la depresión o vacío que afecta a las personas cuando, tras finalizar la semana laboral, se enfrentan a la inactividad del domingo.

Según Frankl, en ese momento de pausa, el ritmo frenético de la rutina deja de ocultar el vacío existencial, obligando a la persona a enfrentarse a sí misma y a una falta de propósito en la vida.

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Tres empleados jóvenes celebran en una oficina, con dos mujeres mostrando puños cerrados y un hombre con la mano derecha levantada.
Las Terapias Basadas en la Evidencia (TBE) enfatizan la importancia de alinear las acciones diarias con valores personales para vivir con propósito (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según las Terapias Basadas en la Evidencia (TBE), vivir una vida con propósito no se trata de alcanzar objetivos específicos en la rutina, sino de un proceso continuo ligado a valores. Los valores son las reglas importantes que nos ayudan a identificar qué es lo correcto e incorrecto, cómo queremos comportarnos en la vida, y qué es lo que realmente nos importa.

Los valores se manifiestan en todas las áreas de la vida, como el trabajo, educación, relaciones interpersonales, crecimiento personal e incluso en los momentos de recreación o descanso.

Una forma de identificar esos valores es preguntarse:

  • ¿Qué es lo más importante en lo profundo de mi ser?
  • ¿Cuáles son las convicciones que quiero reflejar en mi vida?
  • ¿Qué tipo de cualidades quiero cultivar como persona?
  • ¿Cómo quiero ser en mis relaciones (laborales, familiares, personales, etc.)?
  • ¿Cómo quiero trascender?
Una mujer de mediana edad con camisa verde se sienta en un banco de madera en un jardín florido, con hojas flotando en el aire y luz dorada.
La identificación de valores requiere reflexión profunda sobre las convicciones, cualidades y aspiraciones que cada persona desea expresar (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los valores no son lo mismo que las metas, ya que estos implican una acción continua, es decir, representan la dirección por la cual avanzar. En cambio, las metas son aquellas que se buscan alcanzar mientras se transita el camino.

Las metas pueden ser logradas y marcadas como “cumplidas”, son hitos tangibles, mientras que los valores se mantienen “en curso”, son continuos. Un valor es como dirigirse hacia el oeste, mientras que una meta es como un río, montaña o valle que se atravesará mientras se viaja en esa dirección (es decir, no importa cuánto se avance, nunca se llegará al oeste).

Por ejemplo, querer tener un trabajo mejor se trata de una meta específica; una vez que se consigue, la meta ha sido alcanzada. En cambio, dar lo mejor de uno mismo en el trabajo, brindar un buen servicio, contribuir a una sociedad mejor, es un valor, ya que implica acción continua.

“Una vida vivida de acuerdo a los valores está estrechamente ligada al bienestar (aunque no es necesariamente fácil). La depresión puede emerger de no haber vivido una vida intrínsecamente motivante y de perseguir las metas erróneas, de ahí la importancia de identificar los valores propios en primer lugar” agrega Trinidad Zappaterra (M.N:84685), licenciada en Psicología del Departamento de Psicoterapia Cognitiva de INECO.

Recomendaciones para vivir una vida acorde a valores

EJERCICIOS INECO  15/5/26

Para esto, un ejercicio práctico es escribir todo aquello que valorarías si nada pudiera detenerte en su búsqueda, si no hubiera obstáculos en el camino: ¿Qué es importante?, ¿Qué te interesa y motiva? ¿Hacia dónde te gustaría esforzarte por llegar?, ¿Qué cualidades personales querés expresar y plasmar?, ¿Qué habilidades querés desarrollar?

EJERCICIOS INECO  15/5/26

Por ejemplo, si para una persona es importante la crianza de sus hijos, una meta consistente con ese valor sería reservar en la agenda tiempo de calidad con ellos.

EJERCICIOS INECO  15/5/26

Deben representar un desafío, pero ser posible lograrlas con esfuerzo y compromiso.

EJERCICIOS INECO  15/5/26

Aquí se incluyen pensamientos, emociones, conductas, el entorno en el cual uno está inmerso, y los propios hábitos y estilo de vida. Preguntas disparadoras. Cuando pensás en la vida que querés vivir y los valores que te gustaría poner en juego, ¿qué es lo que impide que puedas vivir esa vida? ¿Qué es lo que favorece que puedas vivir esa vida?

En un mundo marcado por la inmediatez, el fin último del ser humano no es solo cumplir con tareas, obligaciones, o disfrutar de gratificaciones a corto plazo, sino lograr el bienestar ligado a una vida plena, basada en valores y en la trascendencia personal.

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