Coordinar el diseño e implementación de políticas vinculadas al empleo y a la formación laboral es una de las tareas que forman parte de la trayectoria profesional de Eugenio Begue.
Con motivo de la elaboración del documento “Educación y Empleabilidad: Informe nacional sobre demanda laboral, formación y capacitación para la transformación productiva” por parte de la solución integral educativa Ticmas para la CAF; Begue sumó su mirada también desde su rol en el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires donde se busca “abordar y sensibilizar acerca de las distintas temáticas vinculadas a la calidad de vida de quienes habitan la ciudad de Buenos Aires.”
PUBLICIDAD
Más allá del presente: entender las formas de la empleabilidad
“Tenemos que salir un poco del aquí y ahora, de la inmediatez constante de la publicación de datos para poder analizar algún gobierno sobre política pública. Si tomamos los últimos diez años en donde el 90% de la diligencia política tuvimos alguna participación y donde gobernaron tres partidos totalmente dicotómicos, vamos a encontrar una estabilidad en lo que yo llamo los tres sectores del mundo del empleo”, planteó Begue.
Y explicó: “El primer grupo es el grupo de los trabajadores formales, muy distintos unos con los otros, pero que está compuesto por el trabajador formal privado, el trabajador formal público, el autónomo, el monotributista y servicios domésticos. Diferencias entre uno y los otros, pero más o menos todos con algún paraguas enmarcado en la seguridad social. Segundo grupo, grupo que nació en la década del 80 del siglo pasado, consecuencia de las distintas crisis económicas, es el grupo de los informales, que siempre osciló entre el 40 y 45% de los trabajadores y trabajadoras, pero es verdad que en momentos de crecida de la economía eso bajó al 25%, que es un montón y establecido.”
PUBLICIDAD
“Ahí tenés dos tipos de trabajadores informales. El clásico, o sea, el empleador contrata a una persona y no lo registra, entonces no tiene cobertura de la seguridad social, no tiene cobertura en la obra social y los acuerdos son particulares y desconocidos. Y después está la persona que realiza un oficio y que nunca se registró en el monotributo. Eso es un componente de los últimos 40 o 50 años que existe en Argentina y que es parte importante del mundo del empleo. Y el tercer grupo, muchas veces desconocido por los que hablan de este tema, son los trabajadores de la economía popular. Producto de la crisis del 2001, hubo un conjunto de personas que se tuvieron que inventar el trabajo y se fueron organizando trabajos de cooperativas. Los más conocidos, bueno, podemos hablar de dos, los cartoneros, los que juntan el cartón y lo reciclan, y, por ejemplo, los trabajadores en los comedores populares.”, detalló.
“Entonces, cuando hablamos de la actualidad del mundo del trabajo, a mí siempre me gusta nombrar estos tres grupos y pensar dónde está el dinamismo, sí, a dónde no, dónde están las pensiones y dónde no. Que, por supuesto, hay cosas compartidas, pero que son muy distintas las unas a las otras”, detalló.
PUBLICIDAD
El extraño proceso de la Argentina
“El empleo formal se ha distanciado de la economía popular, no hay una relación directa. El empleo público quizás estaba más parecido al empleo formal, pero que por ahí convive con el modo tributista. Porque la idea de un inicio del monotributo era que personas que tenían un oficio se registraran. Una buena idea. Pero que a través de los años se fue desvirtuando un poco”, aseguró.
Y explicó: “Ahora, la convivencia entre la economía popular y el sector informal muchas veces sí se da. Un amigo decía algo muy interesante, hablando totalmente de otra cosa y es que todo está muy cruzado. Nosotros siempre tratamos de buscar líneas de explicaciones que nos ordenen en nuestro cuadrante psicológico. Entonces en esos cruces creo que es donde pueden salir cosas interesantes y buscar un poco de racionalidad a todo lo que vivimos.”
PUBLICIDAD
A la hora de pensar cuál es el sector que empuja la economía real, Begue reflexionó: “Estamos viviendo un proceso extraño. La Argentina creció el año pasado, 4,5%, pero ese crecimiento estuvo basado en tres actividades: gas, petróleo y minería. Pero también aumentó el desempleo, en la Ciudad de Buenos Aires, el año pasado creció la actividad económica el 4,1%. Pero cerraron comercios y empresas, 1,1%. Y creció el desempleo, 1,4%”.
El pluriempleo y las industrias que crecen
“En la Ciudad de Buenos Aires está aumentando el Rappi, el Cabify, Didi, Uber. Y además apareció un concepto, que hace diez años no estaba muy entre nosotros, que es el famoso pluriempleo”, señaló.
PUBLICIDAD
Y explicó: “Hace diez años lo que podía tener una persona que salía de su trabajo era que se iba a dar clases a un lugar. Salía de su trabajo y tenía una consultoría. Una persona que salía de su trabajo administrativo y los fines de semana hacía algo. Y siempre era para cumplir algún deseo. Un viaje, pagar un cumpleaños. Ahora, este pluriempleo de subsistencia, en los que apareció, no ahora, sino ya hace unos años, nosotros no lo vivíamos. Entonces, la pregunta que nos tenemos que hacer, ¿esta es la clase de empleo que queremos que crezca?”
Con respecto al crecimiento de las industrias del gas, petróleo y minería, planteó: “Negarlas es un error, porque vinieron para quedarse. Entonces, uno no puede pensar en el futuro negando las cosas. Segundo, son actividades que recaudan muchos dólares, pero que no generan empleos masivos. Y aquí voy a poner dos ejemplos. TGS invirtió el año pasado 250 millones de dólares. ¿Sabés cuántos empleos creó una gran inversión? Literal, 20.”
PUBLICIDAD
Invertir sin “manta corta”
“Me parece interesante poder discutir, por ejemplo, el RIGI [Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones]. Porque, al final del día, son recursos naturales de tu país. Entonces, si el RIGI viene acompañado de discutir cómo urbanizamos los 4.000 barrios populares, o si el RIGI viene acompañado, que con ese dinero que generamos, un plan de vivienda agresivo, para que en Argentina nadie no tenga su casa o su terreno, o si discutimos alrededor de donde se genera esa riqueza, un plan de obra pública que sí genera mano intensiva, mano de obra intensiva, ahí me parece interesante”, destacó.
“Con estas actividades lo que tenemos que discutir es qué hacemos con el dinero y, sobre todo, en un país que ya hace muchos años vive una desigualdad creciente.
PUBLICIDAD
¿Qué hacemos con los dólares que se recaudan? Porque se recaudan producto de la naturaleza de tu país. Entonces, si esa inversión la armaste un segmento especial, que fue el RIGI, que trae dólares pero que no genera empleo, la manta es un poco corta.”, subrayó.
E insistió: “Me parece que necesitamos una especie de RIGI de rostro humano, en donde podamos discutir planificado, anotado, con metas a cumplir, dentro del mismo convenio.”
PUBLICIDAD
El mundo de los oficios
“Todo lo que es la formación en oficios siempre se va a necesitar, y me parece que es una buena salida laboral. El tema es que tiene que tener demanda. En procesos económicos de expansión, y de consumo, vos siempre tenés la necesidad, siempre hay un sector importante de la sociedad, o que quiere tener su casita, o que quiere tener un mueble, o tiene que hacer la herrería, o trabajos más grandes en las casas de los poderes adquisitivos más altos, o querés modificar un poco tu boliche, o querés ese emprendimiento que vos arrancaste, lo querés mejorar. Y eso siempre está acompañado de los oficios”, reflexionó.
“Ahí veo una capilaridad en los famosos centros de formación que más o menos los trabajan. Hay un amigo mío que dice algo genial, que es, díganme dónde está la demanda, que mañana hay una fila de 400 personas. Digo, ¿dónde está la demanda?”, señaló y planteó: “Subió el desempleo. Si faltasen personas, el desempleo baja, no sube. Hay pluriempleo.”
“Como la minería, el petróleo, el gas, como que empieza a ser una novedad, podemos discutir después si para esas actividades esenciales nos faltan en Aniello, en Catamarca, personas, y qué es lo que se está haciendo ahí. No es intensivo. Esa creo que tiene que ser un poco la discusión”, aseguró Begue.
Tensiones educativas y de formación<b> </b>
“La tensión que está viviendo en este momento el trabajador de la economía popular es una tensión en donde por la crisis de consumo se redujo el cartón reciclado y producto de la apertura de importación el kilo pasó de 300 a 150 pesos. Y acá viene la otra mala noticia, aumentó el número de las personas que reciclan”, señaló.
Y ejemplificó: “Después tenés la tensión, por ejemplo, de una multinacional naviera. ¿Qué hacer con las capacitaciones permanentes de la gente a bordo? Porque descubrieron, y lo saben hace tiempo, que los accidentes que a veces ocurren muchas veces pasan por falla humana. Cuatro gerentes de una empresa muy importante quieren hacer su MBA. El directorio es solamente para uno. Entonces, las tensiones son heterogéneas y diferentes en cada uno de los lugares.”
Por otro lado, señaló que cada vez más sectores coinciden con que las leyes laborales, y sus reformas, no crean empleo: “Las leyes de por sí generan estructura de empleabilidad, pero no generan empleo. Entonces, uno podría decir que la ciclotimia económica de los últimos diez años es una tensión en común en todos los sectores, con picos y valles, pero es una tensión en todos los sectores.”

Diálogo y educación federal
“El problema no es juntarte. Yo tengo un máster en juntarme con personas totalmente diferentes a mí. El tema es para qué te vas a juntar. Porque si no romantizamos el diálogo. Hay que juntarse, sí, ¿para qué?”, aseguró Eugenio Begue.
“Y después entender que los diálogos están cargados de tensión. No son diálogos adolescentes y románticos. Tienen que estar cargados de tensión. Y sí, por supuesto que veo una oportunidad.”, se sinceró.
“El Estado Nacional desde siempre ha convertido los recursos de formación profesional en caos y concentración. Recursos que se deciden en un rascacielos de Buenos Aires qué hacer en las diferentes provincias. Y cuando estudias todos esos recursos los encontrás en diferentes organismos, no están unificados. Entonces yo creo que una buena primera medida es organizarlos y federalizarlos”, planteó destacando que son las provincias las que deben ver junto a Nación qué necesitan, donde el Estado funciona más como un auditor.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Secundaria en crisis: desmotivación, ausentismo y baja exigencia son los problemas más graves para los docentes
La falta de motivación estudiantil, las inasistencias y la menor exigencia académica figuran entre los puntos más críticos de la escuela secundaria, según la opinión de profesores y directivos. Un estudio de la UCA y Conciencia mostró que la mayoría está disconforme con las reformas recientes

María Gabriela Tomassoni, “Mamá Construye”: quién es la influencer de la construcción que potencia el rol de la mujer en oficios
Maga Tomassoni, más conocida como “Mamá Construye”, es una verdadera influencer del mundo de la construcción a partir de sus redes sociales en las que enseña el oficio para una pequeña remodelación o incluso la perspectiva de convertirse en un profesional
Premio Antonio Restrepo Barco: 50 millones de pesos para una investigación sobre enfermedades poco comunes en Colombia
El trabajo galardonado identificó 23 enfermedades raras en familias del municipio colombiano y descubrió el conjunto más grande de angioedema hereditario, un trastorno genético raro y potencialmente mortal
El Salvador invierte más de $730 millones en modernización de la educación pública durante el primer año del programa “Dos Escuelas por Día”
La transformación educativa abarca mejoras en infraestructura, tecnología y equidad en 738 centros escolares, impulsando el acceso a recursos avanzados y reduciendo la brecha digital en todos los departamentos del país


