El secreto de amor de la pareja de Elina y Eduardo Costantini: “Brindamos todas las noches desde que somos novios”

La modelo y empresaria se refirió al presente de su vínculo, cómo transitaron la pandemia y los desafíos enfrentados

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La empresaria Elina Costantini aborda su vida, su carrera y su relación de pareja con Eduardo Costantini

La historia de Elina y Eduardo Costantini combina glamour, proyectos compartidos y una intimidad cuidadosamente protegida. Desde que sellaron su unión el 22 de febrero de 2020, la pareja supo construir una dinámica que desafía las convenciones del ambiente mediático y empresarial.

El vínculo se apoya en el respeto, la admiración mutua y una visión común de futuro. Ambos lograron encontrar un balance entre la exposición pública y la reserva familiar, permitiendo que las redes sociales funcionen como un reflejo genuino de logros, celebraciones y pequeños gestos diarios que componen el entramado de su relación.

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El sexto aniversario de casamiento, celebrado en febrero, marcó un hito en esta trayectoria conjunta. La llegada de su hija Kahlo Milagro, quien recientemente cumplió su primer año, aportó un nuevo motivo de alegría y reorganización en la vida familiar. La rutina se llenó de matices inéditos, transformando los espacios compartidos y las prioridades cotidianas.

Siete años de amor, Elina y Eduardo Costantini
Eduardo y Elina Costantini celebraron su 6° aniversario de casados

La pareja vivió un comienzo de matrimonio atípico: pocos meses después de su boda comenzó la pandemia y el confinamiento obligatorio. Mientras muchas parejas experimentaron crisis durante ese periodo, Elina relató que la convivencia intensiva fortaleció el vínculo con Eduardo. “Me encantó estar encerrada con mi marido. Que vuelva esta pandemia solo para estar encerrada con él”, afirmó durante la entrevista en el ciclo Vamos las chicas por el Canal de la Ciudad.

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Esta experiencia contrastó con la vivida por otras parejas conocidas de la empresaria, quienes no lograron sostener la convivencia forzada y terminaron separándose. Elina reconoció que la situación fue “muy difícil para muchas”, pero en su caso, el encierro les permitió potenciarse y descubrir nuevas facetas de la vida en común.

La pandemia, lejos de erosionar la relación, facilitó la consolidación de una rutina en la que la creatividad y la compañía mutua se convirtieron en el eje del día a día. Ambos comparten el gusto por el trabajo y los proyectos, lo que se tradujo en una convivencia activa, colaborativa y enriquecedora.

Eduardo Costantini, con gafas y suéter oscuro, sonríe mientras Elina Costantini, en blusa negra, sostiene a la bebé Gala, en un vestido estampado, junto a un piano blanco
Eduardo Costantini y Elina Costantini sonríen mientras sostienen a su hija Kahlo Milagro, capturando un dulce momento familiar junto a un piano blanco en su hogar.

Uno de los aspectos que más resalta Elina sobre su matrimonio es la presencia de pequeños rituales y la comunicación constante. Según sus palabras, la magia de la pareja reside en los detalles cotidianos: “Brindamos todas las noches desde que somos novios. Él, el día que nos vimos, al otro día que fuimos a comer, me dijo: ‘Esto es un milagro’. Y me digo: ‘Este hombre, terror’. Me daba miedo. Porque le digo: ‘Qué raro’, porque bueno, yo había pasado situaciones en mi vida difíciles y le digo: ‘Ay, qué raro’. Me dijo: ‘No, porque yo pude visualizar que siempre nos buscamos y nos encontramos’. Entonces, la magia está en eso”.

La pareja practica el brindis nocturno como una forma de renovar el compromiso y celebrar la presencia mutua, incluso en los momentos más rutinarios. Para ellos, vivir intensamente no significa buscar estímulos constantes, sino aprovechar los momentos compartidos, desde un desayuno largo hasta una salida como novios o una charla sin apuro.

La comunicación ocupa un lugar central. El intercambio cotidiano y la posibilidad de hablar extensamente sobre cualquier tema les permite mantener viva la conexión y adaptarse a los cambios que impone la vida familiar y profesional.

Una mujer rubia con un traje texturizado oscuro y zapatos rojos se para junto a una enorme escultura de zapato de tacón rojo en un espacio urbano al aire libre
La empresaria Elina Costantini asiste a la inauguración de 'El Diablo Viste a la Moda', posando junto a una escultura de zapato de tacón rojo que representa el evento. (Elina Costantini)

Elina explicó que para ella, la familia se construye con el tiempo y el amor necesita ser alimentado día a día. “Podés amar mucho, ustedes lo saben, pero es una construcción del día a día”, afirmó durante la entrevista, subrayando la importancia de la dedicación y la paciencia en la vida en común.

La relación entre Elina y Eduardo se distingue por la capacidad de equilibrar los compromisos profesionales con la vida privada. Ambos disfrutan de sus respectivas carreras y han encontrado la manera de complementarse en proyectos y desafíos. El gusto compartido por el trabajo permite que la dinámica familiar no se resienta ante el ritmo de la exposición pública o las exigencias del mundo empresarial y artístico.

Las redes sociales funcionan para la pareja como un espacio genuino donde comparten no solo los éxitos y los hitos, sino también escenas de la cotidianeidad y momentos íntimos. El objetivo no es exhibir una imagen idealizada, sino mostrar los pequeños gestos que hacen posible una convivencia armónica.

Eduardo Costantini y Elina Costantini sonríen a cámara en primer plano con el mural monocromático 'Guernica' de Picasso de fondo
Eduardo Costantini y su esposa Elina Costantini visitaron el famoso cuadro Guernica de Picasso en Madrid.

Esta forma de gestionar la exposición contribuye a preservar la intimidad y evitar que la presión externa influya en el desarrollo del vínculo. La pareja prioriza el tiempo juntos y la fortaleza de la relación frente a cualquier demanda del entorno.

La historia personal de Elina tiene un peso significativo en su visión del amor y la familia. Ella misma narró que su incursión en el mundo del modelaje fue consecuencia de una situación difícil: “Yo empecé siendo modelo porque fue un escape en mi vida. Fue un escape de una situación muy difícil que estaba atravesando en mi casa con la separación de mis padres. Siempre decía que quería ser modelo de vestidos, pero eso me sacó de mi casa y me dio mi autonomía de dinero. Entonces, me salvó”.

La autonomía económica y emocional que obtuvo en su juventud la llevó a valorar la estabilidad y la armonía en la vida adulta. Por su parte, Eduardo también tuvo experiencias personales que lo marcaron y lo impulsaron a soñar con una familia sólida.

Eduardo y Elina Costantini celebraron su sexto aniversario de casados
Eduardo y Elina Costantini celebraron así su sexto aniversario de casados (Instagram: @eduardocostantini)

Ambos reconocen que el trabajo fue una herramienta de superación y crecimiento personal. La búsqueda de una familia estable y en paz se convirtió en un objetivo común, logrado tras años de esfuerzo y aprendizaje.

La vida cotidiana de los Costantini se apoya en la construcción diaria, la comunicación y la capacidad de adaptarse a los cambios. La magia de la pareja radica en la suma de pequeñas acciones, en la dedicación constante y en la decisión de vivir cada etapa con intensidad y gratitud.

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