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Cuál es el té que los científicos vinculan con una menor inflamación crónica

Por su concentración de catequinas, L-teanina y cafeína, esta infusión reúne evidencia científica que la asocia con la reducción del estrés oxidativo y la inflamación sistémica. Qué tener en cuenta

Una taza de té blanca con líquido marrón caliente y vapor, sobre un plato blanco. Hojas verdes de boldo esparcidas en una encimera de mármol.
El té matcha se asocia con menor inflamación crónica de bajo grado y con una reducción del estrés oxidativo al comenzar el día - (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Cada vez que una persona elige su bebida del desayuno, está tomando también una decisión metabólica. La inflamación crónica de bajo grado —ese proceso silencioso que no duele ni se ve, pero que con el tiempo eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y deterioro cognitivo— responde, entre otros factores, a lo que se consume a diario. Y entre todas las opciones disponibles, la evidencia científica acumulada en los últimos años señala al té matcha como una de las bebidas con mayor potencial antiinflamatorio para empezar la jornada.

A diferencia de la inflamación aguda —la que aparece tras una herida y desaparece al sanar—, la inflamación crónica opera de forma sostenida y subyacente. Según una revisión publicada en 2024 en Frontiers in Pharmacology, el estrés oxidativo y la inflamación crónica son procesos fisiopatológicos estrechamente vinculados que se retroalimentan: el exceso de especies reactivas de oxígeno (ROS) activa vías inflamatorias como la NF-κB, que a su vez genera más ROS, sosteniendo un ciclo de daño celular asociado a enfermedades cardiovasculares, diabetes, neurodegeneración y cáncer.

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Matcha latte helado, té verde matcha, bebida fría, leche, bebida japonesa, presentación moderna. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
El matcha, elaborado con hojas de Camellia sinensis cultivadas a la sombra, concentra compuestos bioactivos por encima del té verde convencional - (Imagen Ilustrativa Infobae)

La catequina más potente del té verde

El matcha es una forma de té verde en polvo elaborada a partir de hojas de Camellia sinensis cultivadas a la sombra, lo que concentra sus compuestos bioactivos a niveles superiores a los del té verde convencional. Su componente más estudiado es la epigalocatequina-3-galato (EGCG), considerada la molécula más abundante y biológicamente activa del té verde.

Una revisión exhaustiva publicada en enero de 2026 en PMC (National Institutes of Health) documentó que el EGCG modula vías inflamatorias clave —incluyendo NF-κB y MAPK— y suprime citoquinas proinflamatorias como el TNF-α y la IL-6, dos marcadores centrales de la inflamación sistémica. El mismo análisis señala que el EGCG puede atravesar la barrera hematoencefálica, donde ejerce efectos neuroprotectores al reducir la neuroinflamación, inhibir la acumulación de proteína beta-amiloide e inhibir la fosforilación de la proteína Tau, factores vinculados a la enfermedad de Alzheimer.

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En el plano cardiovascular, una revisión de 2025 publicada también en PMC confirmó que el EGCG reduce el colesterol LDL, disminuye la oxidación lipídica en células endoteliales vasculares y suprime moléculas de adhesión como VCAM-1 e ICAM-1, que facilitan la progresión de la aterosclerosis. Estudios clínicos incluidos en esa misma revisión encontraron que el consumo de extracto de té verde redujo la resistencia a la insulina, la inflamación y el estrés oxidativo en pacientes obesos hipertensos tras tres meses de suplementación.

Diferentes hojas de té verde frescas, hojas secas, polvo de matcha, batidor y tazón sobre una mesa.
La epigalocatequina-3-galato del té matcha modula vías inflamatorias como NF-κB y MAPK y suprime citoquinas proinflamatorias como TNF-α e IL-6 - (Imagen Ilustrativa Infobae)

L-teanina, cafeína y el sistema nervioso

El matcha contiene también L-teanina, un aminoácido con efectos documentados sobre el sistema nervioso. Una revisión sistemática y metaanálisis de 31 ensayos controlados aleatorizados publicada en 2026 en Molecular Psychiatry —la más amplia realizada hasta la fecha sobre esta molécula— encontró que una dosis única de 200 mg de L-teanina mejoró de forma estadísticamente significativa el tiempo de reacción en tareas de atención (SMD = 0,51; IC 95%: 0,25–0,77), con una reducción modesta pero consistente del estrés agudo. Los autores también hallaron una reducción de síntomas depresivos tras dosis únicas en adultos sanos, con baja heterogeneidad entre estudios.

La interacción entre la L-teanina y la cafeína —presente en el matcha en cantidades moderadas— es otro factor relevante. Un ensayo clínico aleatorizado publicado en PMC evaluó el consumo diario de 3 gramos de matcha durante 15 días en 39 estudiantes universitarios. Los participantes que consumieron matcha presentaron niveles de ansiedad significativamente menores que el grupo placebo, medidos mediante el inventario State-Trait Anxiety Inventory (STAI), así como menor actividad de la amilasa salival, un marcador fisiológico del estrés.

El estrés crónico es, por sí mismo, un factor proinflamatorio. Mantiene activado el sistema nervioso simpático, que libera cortisol y otros compuestos que, a largo plazo, elevan los marcadores inflamatorios sistémicos.

Taza de té matcha, batidor de bambú, cuchara de bambú, polvo de matcha, hojas de té, dulce japonés sobre papel y mesa de madera frente a una ventana.
El matcha sin azúcar puede reemplazar bebidas azucaradas, cuyo consumo se asocia con mayor riesgo de depresión, enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2 - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo que reemplaza importa tanto como lo que contiene

Uno de los argumentos más sólidos a favor del matcha matutino es su posición como alternativa a las bebidas azucaradas. Una revisión paraguas publicada en Annual Review of Nutrition en 2024, que analizó 47 metaanálisis con más de 22 millones de personas, encontró evidencia convincente (clase I) de que el consumo de bebidas azucaradas se asocia con mayor riesgo de depresión, enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2 y niveles elevados de ácido úrico.

Un artículo publicado en el BMJ en 2023 —revisión paraguas de 73 metaanálisis sobre azúcar dietética— identificó asociaciones dañinas significativas con 45 resultados de salud, entre ellos 10 de tipo cardiovascular y 18 metabólicos/endócrinos. Los autores recomiendan limitar el consumo de azúcares libres a menos de 25 gramos diarios y el de bebidas azucaradas a menos de una porción por semana.

Sustituir un café azucarado o una bebida energética por una taza de matcha sin azúcar —o endulzado apenas con una cucharadita de miel— reduce la carga glucémica de la mañana sin resignar el aporte de cafeína ni el ritual reconfortante de una bebida caliente.

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