¿Cuántas veces me habrán hecho esta pregunta?: “Doc, ¿cuántos huevos por semana puedo comer?”
Desde que soy médico —y también antes—, sostengo que se pueden comer huevos sin problema. Existe toda una historia alrededor del huevo: durante mucho tiempo se lo demonizó porque contiene colesterol. Sin embargo, voy a contarle cuál es la verdad científica que hoy conocemos.
El huevo tiene una altísima riqueza nutritiva. Su valor nutricional es enorme y aporta proteínas de altísima calidad biológica.
Además, contiene vitamina B12 o cobalamina, indispensable para el funcionamiento del sistema nervioso central y la producción de sangre.

¿Tiene colesterol? Sí, pero se ha comprobado que ese colesterol no eleva los niveles de colesterol malo en sangre. Tanto es así que la Asociación Americana del Corazón dejó de prohibir su consumo e incluso recomienda su inclusión en la dieta.
Entonces, ¿cuántos se pueden comer? Para una persona absolutamente sana, sin factores de riesgo, se puede comer hasta un huevo por día, sin inconvenientes.
Y si una persona tiene colesterol, pero está bajo tratamiento y control médico, puede consumir entre cuatro y cinco huevos por semana sin problemas.
Eso sí: la forma de preparación es importante. La mejor manera es hervido, pasado por agua, a la plancha con apenas una o dos gotitas de aceite vegetal. También puede ser revuelto con verduras o en tortillas.

Lo que definitivamente no recomiendo es el huevo frito. Esa sí es una forma de cocción que conviene evitar.
Así, dejamos atrás el viejo mito: el huevo no es un enemigo, sino un alimento extraordinario.
El aporte nutricional del huevo
El huevo es un alimento de bajo contenido calórico —alrededor de 75 kilocalorías por unidad— que ocupa un lugar relevante en la alimentación gracias a su perfil de nutrientes.
Su composición incluye proteínas de excelente calidad biológica, aminoácidos esenciales que el cuerpo no puede sintetizar por sí mismo, ácidos grasos, vitaminas y minerales.

En cuanto a las proteínas, la mayor concentración se encuentra en la clara, aunque también la yema aporta una proporción menor.
Un huevo de unos 60 gramos proporciona cerca de 3,5 gramos de proteínas de alta calidad.
Dentro de las proteínas de la clara, la ovoalbúmina es la más abundante y posee propiedades valiosas tanto desde el punto de vista nutricional como en aplicaciones culinarias.
* El doctor Daniel López Rosetti es médico (MN 62540) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Presidente de la Sección de Estrés de la World Federation for Mental Health (WFMH). Es autor de libros como: “Emoción y sentimientos” (Ed. Planeta, 2017), “Equilibrio. Cómo pensamos, cómo sentimos, cómo decidimos. Manual del usuario” (Ed. Planeta, 2019), “Recetas para vivir mejor y más tiempo” (Ed. Planeta, 2025), entre otros.
Últimas Noticias
Las mejores plantas para iluminar espacios interiores y oscuros, según especialistas
Transformar ambientes urbanos sin ventanas en rincones verdes es posible con especies resistentes y fáciles de cuidar para sumar frescura y color en habitaciones, baños o cocinas con poca luz natural

“Estoy agotado y recién termina marzo”: las causas del cansancio generalizado según expertos
La frase se repite en chats grupales, charlas de amigos y reuniones familiares. Cómo impacta el uso de la tecnología y cuáles son las consecuencias de sostener una vida sin pausa

Cómo aprovechar los espacios: consejos para mejorar la distribución de los muebles
El secreto de la neurociencia en la decoración: cómo la simetría del dormitorio, el triángulo de la cocina y el orden visual transforman la manera en que habitamos nuestra casa

Qué reflejan las cifras del vino argentino
El análisis de las estadísticas más recientes publicadas por las entidades que conducen la industria vitivinícola del país, no solo anticipa el rumbo de los vinos, sino que insinúa cómo será el consumo y el comportamiento del mercado

Una educación sexual equitativa puede potenciar el interés y la satisfacción femenina, afirma un estudio
La inclusión de contenidos y programas educativos favorece la construcción de vínculos más positivos y seguros para las mujeres en su adultez, según investigadores de la Universidad de Toronto Mississauga



