
En 1997, Garry Kasparov perdió contra Deep Blue. Lo que siguió no fue el apocalipsis del ajedrez, sino algo más interesante: durante casi dos décadas, los mejores jugadores del mundo no fueron ni humanos ni máquinas, sino equipos mixtos — un humano supervisando a una IA.
Los llamaron “centauros”, la criatura mitológica que es mitad persona, mitad bestia. Parecía un equilibrio elegante. Hasta que dejó de serlo. Hoy, ningún centauro puede competir contra una IA sola.
En ese sentido, Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic — la empresa detrás de Claude, uno de los modelos de IA más avanzados del mercado — cree que estamos viviendo exactamente ese momento, pero no en un tablero de ajedrez, sino en la economía global. Y su advertencia, expresada en una entrevista reciente con Ross Douthat en The New York Times, es tan clara como inquietante: la fase centauro ya comenzó, y podría ser muy breve.
“Ya estamos en nuestra fase centauro para el software”, afirmó Amodei, quien agregó: “Y durante esa fase centauro, la demanda de ingenieros de software puede incluso subir, pero el período podría ser muy breve”.
La lógica es directa. Primero, la IA hace una parte del trabajo y el humano supervisa. Luego, la IA hace todo el trabajo y el humano supervisa eso. Y después, la supervisión misma se vuelve innecesaria. En el ajedrez, ese ciclo tomó quince o veinte años. En la programación, según Amodei, podría tomar un puñado.

Lo que distingue esta predicción de la futurología habitual es que no viene de un analista leyendo tendencias, sino del CEO de una de las tres empresas que están construyendo la tecnología. Amodei reconoce que dentro de Anthropic ya observan cómo sus modelos superan a programadores humanos en tareas específicas. No lo dice como promesa comercial, sino como dato operativo.
Y la programación es solo el sector que se mueve más rápido porque sus profesionales, acostumbrados al cambio tecnológico, adoptan herramientas nuevas antes que nadie. La disrupción, según Amodei, se expandirá pronto al derecho, la consultoría, las finanzas y la medicina.
“No es algo que está pasando en una sola industria”, advirtió. Y sumó: “Se convierte en un fenómeno macroeconómico, y todo está sucediendo muy rápido”.

Aquí está el problema real: las disrupciones anteriores — de la agricultura a la industria, de la industria al conocimiento — se desplegaron en décadas o siglos. Esta se mide en años. Los mecanismos tradicionales de adaptación — reciclaje profesional, reformas educativas, regulación laboral — simplemente no operan a esa velocidad. “Mi preocupación es que los mecanismos normales de adaptación se verán desbordados”, admitió Amodei en la entrevista.
Hay quienes argumentan que siempre habrá demanda del “toque humano”. Amodei no lo descarta del todo, pero ofrece un matiz revelador: en algunos trabajos, como la atención al cliente, ese toque humano ya es peor que el artificial. “Es una interacción bastante robótica, siendo honestos”, dijo sobre los agentes de servicio al cliente humanos. A veces, la máquina no sustituye la calidez humana — sustituye la ausencia de ella.

¿Qué queda entonces? Amodei señala que los empleos manuales — electricistas, obreros de construcción — resistirán un poco más. Pero solo un poco: la robótica avanza y la IA acelerará su desarrollo. “El cerebro del robot se construirá en los próximos dos o tres años. La pregunta es construir el cuerpo”, explicó.
Estamos montados en el centauro. La pregunta no es si el jinete se bajará, sino cuánto tiempo le queda antes de que el caballo decida que no lo necesita.
Últimas Noticias
¿Colapso en discos duros?: toda la producción de 2026 ya está vendida según el mayor fabricante
Western Digital, uno de los gigantes del sector, ha confirmado que las unidades fabricadas para 2027 y 2028 cuentan con acuerdos previos

El sistema de pagos digitales Bre-B transforma las transacciones en Colombia
Una ola tecnológica promete rapidez, menores costos y acceso inclusivo usando el ecosistema fintech

Falla en aspiradoras ROMO expone miles de hogares: acceden a cámaras y mapas internos
La vulnerabilidad puso en jaque la seguridad de al menos 7.000 dispositivos, evidenciando los riesgos crecientes de la digitalización en el hogar

HONOR Magic8 Lite bajo la lupa: review de su resistencia, batería y funciones reales
En el terreno del rendimiento, juegos como Genshin Impact funcionan relativamente bien

De SpaceX a la Luna: los exingenieros de Elon Musk que quieren usar agua como combustible espacial
General Galactic, fundada por exingenieros de SpaceX y Varda Space, pone a prueba un sistema revolucionario que podría cambiar la forma de viajar y repostar en el espacio gracias a la propulsión basada en H2O


