La joven mamá influencer que muestra su vida en el conurbano: de sobrevivir a la violencia de género a construir su casa sola

La historia de Brisa Velos, de 23 años, que escapó de un vínculo violento y convirtió las redes sociales en su principal herramienta para reconstruir su vida desde los cimientos

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Brisa Veloso tiene tres hijas pequeñas y se está construyendo su casa

Cuando abandonó el departamento donde vivía con su ex pareja, Brisa Veloso se llevó una sola cosa: la heladera. Era un regalo de cumpleaños de él. Lo demás no quedaba: le había apuñalado y tajado toda la ropa, incluidas las bombachas y los corpiños. Salió con lo puesto y con tres hijas (Aurora y las gemelas Ofelia y Olivia) sin casa adonde ir.

Hoy tiene 23 años y una casa en construcción en el barrio Cascallares de Moreno, en el oeste del conurbano bonaerense. La levanta con sus propias manos. Y todo eso lo cuenta en sus redes sociales con la misma naturalidad con la que habló con Infobae.

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La violencia que empezó con el primer embarazo

“Al principio sentí que era el hombre de mi vida”, dice Brisa. La relación arrancó así: con esa certeza. Pero con el primer embarazo todo cambió. Él quería que abortara. Ella escuchó el corazón de la bebé por primera vez y no pudo. “No pude hacerlo”, repite.

Selfie de tres personas: una mujer adulta sonriente, una joven sonriente con tatuaje en el hombro, y una niña con camiseta de unicornio, cuya cara está borrosa
Una foto de Brisa junto a su mamá y su hija mayor, Aurora

Lo que vino después fue peor. Durante el segundo embarazo (el de las gemelas) el hombre intentó ahorcarla. También la golpeó en reiteradas ocasiones. Tras varias idas y vueltas, terminó detenido por violencia de género.

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Hoy cumple la condena con prisión domiciliaria. A Brisa no le dieron botón antipánico.

“Casi no salgo de mi casa por miedo”, explica. Las salidas se reducen a dos: llevar a las nenas al colegio y hacer alguna compra. Desde las redes sociales, el hostigamiento continúa. También lo ejercen las hermanas y la madre de él. “Muchas veces me siguen por la calle o me mandan mensajes con amenazas”, cuenta.

El encierro tiene otra dimensión que Brisa nombra sin rodeos: antes de los embarazos estaba por iniciar el Ciclo Básico Común para estudiar Medicina. “Pero no pudo ser”, se lamenta. Una carrera que quedó suspendida en el mismo momento en que escuchó ese primer latido de Aurora.

Una mujer con cabello oscuro y un top corsé plateado brillante y falda larga negra posa frente a un fondo púrpura con logos de marcas y una figura egipcia
Brisa en los Premios Cleopatra

Qué se lleva una mujer cuando escapa de la violencia de género

La heladera que Brisa rescató del departamento no es un detalle menor. Es el inventario completo de lo que pudo salvar. Todo lo demás apareció tajado y apuñalado. “Es lo único que me quedó”, dice. Ese electrodoméstico hoy ocupa un lugar en la única habitación terminada de su casa en Moreno, conectado a la misma zapatilla que la televisión y el wifi.

Mientras su vida transcurría, Brisa no paraba de subir videos. La crianza de las tres nenas, el miedo, la construcción. Las redes se convirtieron en el registro en tiempo real de una reconstrucción. “En las redes, hay mucha gente que me apoya y también están los haters. A los que critican trato de ignorarlos, aunque a veces lo que dicen me impacta”, admite.

Dos mujeres, una con camiseta gris y cabello atado, aplica cemento sobre una pared de ladrillos. La otra, de perfil, sostiene una herramienta de construcción
Brisa y su mamá revocando una de las paredes de la casa de la joven influencer

La casa que construye con sus propias manos en Moreno

Sin albañiles ni contratistas, Brisa levanta las paredes junto a su mamá y su padrastro. Revocan, arman la losa. “No contratamos albañiles, todo lo hacemos en familia”, aclara. La tarea más difícil fue la losa del techo. “Ese día, mi mamá estuvo casi 12 horas en el techo, mientras yo le pasaba la mezcla en baldes".

Cada etapa tiene su video. Uno de los que más reproducciones acumuló es un recorrido por el espacio en construcción. En un momento del clip, Brisa señala un rincón y dice algo que en otro contexto sonaría trivial: “Tengo cocina”. En el suyo, es un logro concreto.

Por ahora, toda la familia duerme junta en el único ambiente terminado, sobre colchones sommier conseguidos por canje. El proyecto es levantar las habitaciones en el piso de arriba. Por eso hizo la losa.

Brisa Veloso, una mujer joven con cabello castaño, sonríe sentada con tres niños pequeños vestidos de rosa sobre un fondo floral claro
Brisa Veloso junto a sus tres pequeñas hijas

Cómo vive Brisa Veloso mientras termina la construcción

La instalación eléctrica es el próximo paso pendiente. “Por ahora, estoy con un solo enchufe que tengo una zapatilla para la televisión, la heladera y el wifi. Para eso, necesito un electricista porque no podemos hacerlo con mi familia porque si queda mal es peligroso”, explica Veloso.

Tampoco hay agua caliente ni calefacción. Con el frío que se acerca, Brisa evalúa opciones para las nenas. La solución provisoria para bañarse es calentar agua en cacerolas. “Y así nos arreglamos”, dice, sin drama.

En ese contexto de escasez y construcción permanente, grabó uno de sus clips más vistos: se armó un vestido de fiesta con los envoltorios de pañales de sus hijas. En las imágenes aparece como una modelo a punto de salir a la pasarela.

Una joven con cabello castaño y un suéter rosa se sienta en un café mirando a la cámara, con una ventana que da a una calle borrosa detrás de ella
“No contratamos albañiles, todo lo hacemos en familia”, aclara Brisa Veloso

Cómo Brisa financia la construcción desde las redes sociales

Los videos virales le abren puertas comerciales. El portal chino Shein la contactó para hacer publicidad a cambio de ropa para ella y sus hijas. La lógica de Brisa es clara: por cada posteo pago cobra $30.000. Si la marca ofrece productos acepta el canje sin cobrar dinero. Así llegaron los pisos de porcelanato, los muebles de cocina y los colchones.

“Muestro mi realidad sin filtros. Cuento lo que me pasa en cada momento. Presento mis problemas y cómo los resuelvo. No es fácil ser una mamá joven y soltera de tres nenas muy chiquitas”, dice cuando le preguntan por el secreto de su alcance en redes.

Las plataformas también funcionan como sostén emocional. “Soy muy ansiosa y este proceso de construcción de mi casa, que lleva mucho tiempo, no es fácil afrontar el día a día”, cuenta. Hay días en que siente que la casa nunca va a estar terminada. En esos momentos, dice, son sus seguidoras quienes le dan fuerza para avanzar.

No esquiva los momentos difíciles. “Tuve momentos muy malos cuando mi ex pareja me pegó. Me hago cargo sola de las nenas y eso hay días que es difícil de sobrellevar por todos los problemas que se presentan”, sostiene.

Primer plano de Lady M sonriendo y sacando la lengua, con cabello castaño largo y un top rojo, frente a un fondo de azulejos claros
Brisa contenta de como avanza la construcción de su casa en Moreno

Los Premios Cleopatra: una noche de influencers

Por su trabajo en redes, Brisa fue invitada a la primera edición de los Premios Cleopatra, en un hotel del centro porteño donde se reunieron los influencers más convocantes de Argentina. Fue con un vestido de canje.

“Me sentía como una fan que podía ver de cerca a muchas de las chicas que yo sigo por Instagram y TikTok”, recuerda sobre esa noche.

Esa noche, volvió a su casa y se quitó el vestido brillante. Con el maquillaje algo corrido, se acostó en su cama y con los ojos bien abiertos soñó con su casa terminada, y sonrió.

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