Más allá del agua: bebidas calientes que también hidratan según la ciencia

Estudios científicos revelan que algunas opciones tradicionales pueden aportar la misma eficacia en la hidratación diaria, desmitificando ideas sobre el consumo de líquidos y ampliando las alternativas saludables para todas las edades

Guardar
Hombre mayor con barba gris huele una taza de té de hierbas en una cocina rústica; en la mesa hay una tetera, hierbas secas y miel
Bebidas calientes contribuyen de manera similar al agua a la hidratación diaria sin alterar el equilibrio hídrico del organismo (Imagen ilustrativa Infobae)

Científicos y nutricionistas analizaron el impacto de diferentes bebidas calientes sobre la hidratación diaria, concluyendo que el , el café, las infusiones de hierbas y la leche caliente pueden hidratar tan eficazmente como el agua. Los resultados, avalados por diversos estudios publicados en revistas especializadas, muestran que el efecto diurético de la cafeína es mínimo en consumidores habituales y que la leche incluso se retiene más tiempo en el organismo que el agua sola.

Según información de expertos consultados por el portal especializado en salud Verywell Fit y otros medios especializados, los tés con cafeína, como el negro y el verde, contienen un alto porcentaje de agua y no provocan mayor pérdida de líquidos cuando se consumen en cantidades habituales. Un ensayo controlado aleatorio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition comparó el té negro con el agua y no halló diferencias en los marcadores de hidratación: el té caliente puede contribuir de manera efectiva a la ingesta diaria de líquidos.

Las infusiones de hierbas como la menta, el jengibre y la manzanilla, que no contienen cafeína, también aportan a la hidratación total diaria. Estudios citados en la publicación británica Nutrition Bulletin indican que las tisanas presentan efectos similares al agua, sin alterar el equilibrio hídrico dos horas después de su consumo. El bajo contenido de cafeína hace de estas bebidas una opción adecuada para quienes son sensibles a este compuesto.

El café negro, compuesto principalmente por agua, aporta beneficios similares al té. El grupo de investigación en nutrición de la Universidad de Birmingham publicó un estudio en PLoS ONE en el cual se indica que el consumo moderado de café no incrementa la pérdida de líquidos en personas consumidoras habituales. Solo dosis muy altas de cafeína (más de 500 mg) aumentan la producción de orina y la pérdida de líquidos, mientras que entre dos y tres tazas diarias no afectan el equilibrio hídrico.

Por su parte, un estudio experimental publicado en 2025 comparó agua, bebidas con cafeína, y bebidas con cafeína y electrolitos. Encontró que bebidas con cafeína y electrolitos similares a soluciones de rehidratación oral tuvieron un índice de hidratación equivalente al agua, mientras que las bebidas energéticas con solo cafeína y sin carbohidratos ni electrolitos fueron inferiores al agua en capacidad de hidratación.

Ingerir dos a cuatro tazas diarias de café no incrementa la pérdida de líquidos y no ocasiona deshidratación - REUTERS/Luisa González
Ingerir dos a cuatro tazas diarias de café no incrementa la pérdida de líquidos y no ocasiona deshidratación - REUTERS/Luisa González

Comparación objetiva del café y la leche en hidratación

Investigaciones de la Universidad de Connecticut y la revisión publicada en European Journal of Clinical Nutrition señalan que no se detectaron diferencias significativas entre los efectos del café y el agua en los marcadores de hidratación en sangre y orina. Consumir hasta cuatro tazas diarias de café no altera la hidratación en adultos sanos, siempre que se evite superar los niveles recomendados de cafeína.

La leche caliente presenta una mayor retención de líquidos en el organismo debido a su contenido de agua, sodio y potasio. Un estudio sobre el Índice de Hidratación de Bebidas publicado por la Universidad de Stirling evidenció que la leche entera y la desnatada se mantienen en el cuerpo más tiempo que el agua, atribuido a los electrolitos y carbohidratos presentes que ralentizan el vaciamiento gástrico.

Se recomienda alternar las bebidas calientes con agua durante el día para asegurar una hidratación adecuada y sostenida. Si bien las bebidas con cafeína pueden incluirse en la rutina diaria, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) aconseja limitar la ingesta total de cafeína a 400 mg por día, equivalente a dos o tres tazas de café de tamaño estándar.

leche, bebida, vaso, cocina-VisualesIA
Infusiones de hierbas y la leche caliente prolongan la hidratación gracias a electrolitos y carbohidratos (Imagen ilustrativa infobae)

Recomendaciones y límites para el consumo diario

Optar por versiones sin azúcares añadidos, jarabes o cremas maximiza los beneficios hidratantes y ayuda a prevenir problemas de salud como el sobrepeso, la diabetes tipo dos o las enfermedades cardiovasculares, según la EFSA y la Asociación Americana del Corazón. El agua caliente con limón también se menciona en publicaciones de la Clínica Mayo como una opción para sumar líquidos sin calorías adicionales.

Las bebidas calientes pueden formar parte de la dieta cotidiana, especialmente en climas fríos, sin comprometer el estado de hidratación. La última evidencia, respaldada por investigaciones internacionales, sostiene que aunque el agua debe ser la principal fuente de líquidos, el , el café, las infusiones de hierbas y la leche caliente pueden incorporarse a una alimentación equilibrada y contribuir a mantener la hidratación efectiva del organismo.