La menstruación después del parto: por qué puede tardar meses en volver

En una nueva edición de El Puente, la ginecóloga Agustina Larrea detalló cómo influye la lactancia y cuánto tiempo se debe esperar para buscar otro bebé

El puente - ¿CUÁNDO VUELVE LA MENSTRUACIÓN? - AGUS LARREA
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En un nuevo episodio de El Puente, el ciclo de entrevistas de Infobae conducido por Julieta Puente, la ginecóloga Agustina Larrea explicó qué le pasa al cuerpo de una mujer después del parto en relación con su ciclo menstrual: por qué la menstruación tarda en volver, qué sangrados son normales y cuáles no, y cuánto tiempo es necesario esperar antes de planear buscar un nuevo embarazo. La especialista recorrió el tema desde la biología hormonal hasta los métodos anticonceptivos recomendados en el posparto.

La experta dejó en claro que la ausencia de menstruación durante los primeros meses tiene una base fisiológica concreta y que, lejos de ser motivo de alarma, forma parte de un proceso esperable. También advirtió sobre un dato que muchas mujeres desconocen: es posible quedar embarazada antes de que vuelva el primer período.

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La lactancia puede interferir con la menstruación durante meses

Según Larrea, lo primero que sucede cuando nace el bebé y sale la placenta es lo que la especialista llamó “un apagado del eje femenino”. Se trata del eje hipotálamo-hipófiso-ovárico, es decir, la cadena de señales que va desde el cerebro hasta los ovarios y que regula el ciclo menstrual. En ese momento, el estrógeno y la progesterona (las dos hormonas principales del ciclo) caen de manera abrupta.

Lo que ocurra después depende de si la mujer amamanta o no. Cuando da el pecho, el cuerpo produce una hormona llamada prolactina, que mantiene ese eje inhibido. “Por lo general, ese eje se mantiene inhibido al menos los primeros seis meses”, explicó la ginecóloga. Ese plazo coincide, en la mayoría de los casos, con el momento en que el bebé comienza a probar alimentos sólidos y la frecuencia de las tomas baja.

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El Puente - Agustina Larrea
Los loquios pueden durar entre 45 y 60 días mientras el útero recupera su tamaño original después del embarazo y del parto, explicó Larrea

Sin embargo, Larrea aclaró que esto es una generalidad. Si el bebé duerme largas horas por la noche, si la madre extrae leche en lugar de dar el pecho directamente, o si el bebé pasa por una internación, la frecuencia de amamantamiento puede reducirse. Eso puede disminuir la inhibición hormonal y hacer que el ciclo vuelva antes de los seis meses.

No todo sangrado después del parto es menstruación

Larrea distinguió distintos tipos de sangrado que pueden aparecer en el posparto, y dejó en claro que no todos equivalen a la menstruación.

El primero es el de los loquios, que corresponde a la famosa “cuarentena”. Durante los primeros 45 a 60 días, el útero vuelve a su tamaño original y expulsa todo lo que el cuerpo preparó durante el embarazo. Ese sangrado puede ser rojizo, marrón, rosado o casi transparente, y suele alternarse e interrumpirse.

La especialista mencionó además un fenómeno conocido como “retorno”, que ocurre alrededor del mes del parto: “Es cuando se cae como la famosa cascarita donde estaba alojada la placenta”. Algunas mujeres consultan asustadas sin saber que tiene una explicación fisiológica.

El Puente - Agustina Larrea
Los sangrados anovulatorios pueden ser más abundantes o intermitentes y no siempre indican que la menstruación ya regresó, según la ginecóloga

El segundo tipo es el sangrado anovulatorio, que no es menstruación en sentido estricto. Esto ocurre cuando el endometrio (la capa interna del útero que se renueva cada mes) crece por acción del estrógeno, pero cae sin que haya habido ovulación. Sin progesterona (la hormona que se produce al ovular), el endometrio no tiene sostén y se desprende. Larrea señaló que este sangrado explica por qué algunas pacientes lo describen como “raro”: más abundante, más prolongado o intermitente. En ginecología, la menstruación propiamente dicha es la que está precedida por ovulación.

La menstruación, con ovulación, se restablece en la gran mayoría de los casos a partir de los seis meses. Pero Larrea también precisó que puede considerarse normal que llegue hasta tres o seis meses después del destete completo, es decir, cuando la mujer ya no le da el pecho al bebé en ningún momento del día.

La ausencia de menstruación no significa ausencia de fertilidad

Uno de los datos que Larrea subrayó con mayor énfasis es que una mujer puede quedar embarazada antes de que le vuelva la menstruación. Como el eje hormonal puede reactivarse de manera irregular, puede producirse una ovulación sin que haya habido ningún sangrado previo. Si en ese momento la mujer tiene relaciones sexuales, el embarazo es posible.

Por eso, la ginecóloga destacó la importancia de la anticoncepción durante el puerperio. En cuanto al momento adecuado para buscar un nuevo embarazo, Larrea explicó que la recomendación médica es respetar el intervalo intergenésico, que es el tiempo que va desde el nacimiento del bebé hasta el inicio de un nuevo embarazo. Ese intervalo ideal es de 12 a 18 meses, y se extiende a más de 18 meses si el parto anterior fue por cesárea, para reducir el riesgo de rotura uterina, placenta anómala, bajo peso al nacer y parto prematuro.

El Puente - Agustina Larrea
Una mujer puede ovular y quedar embarazada antes del primer período, por eso la ausencia de sangrado no elimina la fertilidad, advirtió Larrea

Sobre los métodos anticonceptivos, la especialista indicó que los anticonceptivos hormonales orales recomendados durante la lactancia deben ser de progesterona sola, sin estrógenos. El motivo es que en el posparto la sangre tiene mayor tendencia a formar trombos (coágulos que pueden obstruir los vasos sanguíneos) y el estrógeno aumenta ese riesgo. También mencionó el DIU (dispositivo intrauterino) como opción válida, con una aclaración importante: lo ideal es colocarlo durante la internación del parto o luego del primer mes. “Tiene más chances de expulsión y de fracaso del método” si se coloca en el período intermedio, advirtió Larrea.

El estrés, la alimentación y el tipo de entrenamiento también afectan el regreso del ciclo menstrual

Más allá de la lactancia, Larrea señaló que el eje hormonal femenino es sensible a múltiples factores del estilo de vida, tanto en el puerperio como fuera de él. El estrés es uno de los más frecuentes: la especialista mencionó que hay mujeres que dejan de menstruar durante los dos o tres meses previos a un evento importante, como un examen. La alimentación, el peso y la intensidad del ejercicio también inciden. En mujeres con entrenamiento de alto rendimiento, el tipo de carga física puede inhibir el eje hormonal y provocar ciclos sin ovulación.

En el puerperio, todos esos factores se suman a la lactancia. “Cómo cada una atraviesa ese puerperio, si es mamá por primera vez o no”, listó Larrea como variables que el médico debe considerar.

Ante la duda sobre si algo es normal o no, la ginecóloga dio una recomendación clara: consultar al obstetra que atendió el parto o al ginecólogo de confianza, sin compararse con otras mujeres, porque cada caso es individual. Si el ciclo no retorna en los tiempos esperados o aparecen irregularidades después de algún sangrado, los profesionales descartarán primero un embarazo y luego pedirán estudios hormonales para investigar otras causas, entre ellas la amenorrea secundaria, que es la ausencia de menstruación en una mujer que ya tuvo ciclos anteriormente.

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