Japón aprueba el primer tratamiento con células madre para tratar el Parkinson: cómo funciona

Este avance científico representa una esperanza inédita para quienes padecen limitaciones severas. La terapia estará bajo vigilancia clínica para evaluar la eficacia y seguridad a largo plazo

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Un material revolucionario que podría
Un material revolucionario que podría proteger a las neuronas frente a los agentes que provocan el párkinson (Canva)

Japón aprobó un tratamiento innovador para la enfermedad de Parkinson que utiliza células madre pluripotentes inducidas (iPS), un avance sin precedentes a nivel mundial. El anuncio se realizó este viernes en Tokio y marca un hito en la medicina regenerativa. El nuevo medicamento, Amchepry, estará disponible para pacientes en los próximos meses y apunta a quienes no responden a las terapias convencionales. El Ministerio de Salud de Japón autorizó la fabricación y comercialización de este fármaco tras ensayos clínicos exitosos.

De acuerdo con un artículo publicado por el sitio de noticias internacional DW, la empresa farmacéutica Sumitomo Pharma, informó que el tratamiento consiste en el trasplante de células madre iPS al cerebro del paciente con Parkinson. Estas células se obtienen reprogramando genéticamente células adultas para que recuperen un estado juvenil y puedan transformarse en neuronas productoras de dopamina. La terapia busca restaurar la función motora en pacientes con síntomas avanzados, según el comunicado oficial de la compañía.

Además, el Ministerio de Salud japonés otorgó una aprobación condicional y limitada en el tiempo. El medicamento estará bajo vigilancia poscomercialización y requerirá estudios adicionales para lograr una aprobación definitiva. Las autoridades exigirán a las compañías responsables que presenten una solicitud de aprobación continua en un plazo de siete años.

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La terapia busca restaurar la función motora en casos avanzados. Crédito: Freepik

Ensayo clínico y seguridad del tratamiento

Por otra parte, el Hospital Universitario de Kioto realizó el estudio clínico inicial con siete pacientes de entre 50 y 69 años diagnosticados con Parkinson. Cada paciente recibió un implante de cinco a diez millones de células iPS en ambos hemisferios cerebrales. De acuerdo con los investigadores, el procedimiento resultó seguro y los síntomas motores mostraron mejoras relevantes en el seguimiento.

El equipo científico desarrolló las células iPS a partir de donantes sanos y las transformó en precursoras de neuronas dopaminérgicas, las células que escasean en personas con Parkinson. Este avance se basa en la investigación del científico japonés Shinya Yamanaka, quien ganó el Premio Nobel en 2012 por su trabajo con células madre iPS. Según el Ministerio de Salud, el tratamiento Amchepry representa el primer fármaco comercial de este tipo en el mundo.

Asimismo, los expertos continuarán la vigilancia clínica de los pacientes para evaluar la eficacia y seguridad a largo plazo. El medicamento obtuvo una aprobación temporal, que permitirá su uso controlado bajo supervisión médica especializada.

Expansión de la medicina regenerativa en Japón

Japón se posiciona a la
Japón se posiciona a la vanguardia de la medicina regenerativa. (Freepik)

Además, el Ministerio de Salud japonés también autorizó el uso de ReHeart, un tratamiento desarrollado por la empresa Cuorips para pacientes con miocardiopatía isquémica. Este producto utiliza láminas de músculo cardíaco cultivadas a partir de células madre iPS y tiene como objetivo formar nuevos vasos sanguíneos y restaurar la función cardíaca en pacientes con insuficiencia severa.

Los medios locales informaron que ambos tratamientos estarán disponibles para los pacientes a partir de la segunda mitad de este año. Las empresas deberán presentar resultados adicionales de seguridad y eficacia antes de obtener la aprobación convencional definitiva. El gobierno japonés considera que estos avances posicionan al país en la vanguardia de la medicina regenerativa.

Impacto global y expectativas a futuro

El ministro japonés de Sanidad, Kenichiro Ueno, expresó su expectativa de que el avance beneficie a pacientes de todo el mundo. El país continuará con la evaluación rigurosa de los resultados y la vigilancia de las terapias para garantizar su seguridad y eficacia. La comunidad científica observa con atención el desarrollo de estos tratamientos, que podrían transformar el manejo de enfermedades neurodegenerativas y cardíacas en el futuro.

Por último, organizaciones internacionales de salud destacan el potencial de estos tratamientos para mejorar la vida de más de diez millones de personas que viven con Parkinson en el mundo, según datos de la Fundación Parkinson. Actualmente, los fármacos convencionales solo alivian los síntomas, pero no detienen la progresión de la enfermedad. La nueva terapia busca restaurar la función motora y ofrecer esperanza a los pacientes que no responden a los tratamientos tradicionales.