
La implementación de inteligencia artificial (IA) en psicología dio un paso significativo con el desarrollo de Therabot, un chatbot que emplea IA generativa para ofrecer terapia a personas con trastornos psicológicos. El portal del MIT Technology Review publicó un artículo frente a este avance.
Esta novedad se presenta en un contexto donde menos de la mitad de las personas con desórdenes mentales recibe terapia adecuada, lo que pone de relieve la necesidad de mayor accesibilidad a tratamientos efectivos.
Si bien el uso de estas tecnologías en terapias ofrece un potencial notable, también trae consigo algunos desafíos éticos, regulatorios y técnicos que deben ser abordados con cautela.

Resultados del ensayo clínico Therabot
El ensayo clínico de Therabot, desarrollado por investigadores de la Geisel School of Medicine en Dartmouth, involucró a 210 participantes con síntomas de depresión, ansiedad generalizada o riesgo de desarrollar trastornos alimenticios.
La herramienta demostró una eficacia en la reducción de síntomas comparable a la terapia humana. En concreto, los participantes experimentaron una reducción del 51% en los síntomas de depresión, del 31% en ansiedad y del 19% en preocupaciones relacionadas con la imagen corporal y el peso.
Asimismo, las cifras recolectadas se basaron en autoreportes de los participantes a través de encuestas, un método estándar en estudios psicoterapéuticos, aunque no sin sus imperfecciones.
Michael Heinz, investigador principal de la prueba, destacó que estos resultados son similares a los obtenidos en ensayos controlados de psicoterapia tradicional, pero con la ventaja de haberse logrado en la mitad de tiempo. Este logro abre una ventana a nuevas formas de administrar terapias más accesibles y continuas.

Limitaciones y desafíos éticos
A pesar de los resultados prometedores, el uso de IA genera preocupaciones éticas significativas. La capacidad de un bot para emitir juicios terapéuticos adecuados es esencial, ya que una respuesta inapropiada podría causar daño real al usuario.
Algunos chatbots del mercado están entrenados con modelos de lenguaje genéricos, lo cual puede llevarles a dar consejos perjudiciales. Por ejemplo, en temas de desórdenes alimenticios, un bot podría acceder inapropiadamente al apoyo de prácticas no saludables para un individuo con bajo peso.
La necesidad de entrenar estos modelos con prácticas clínicas basadas en evidencia es crítica para evitar dichos riesgos. Debido a esto, la supervisión humana juega un papel crucial durante la implementación inicial de Therabot.
El científico Heinz personalmente monitoreó los mensajes generados durante el ensayo clínico, lo cual sugiere un alto nivel de evaluación y ajuste que requiere supervisión continua.

Desafíos regulatorios y terapias con IA
Muchas empresas tecnológicas están explorando el uso de IA en terapias psicológicas, operando en un área regulatoria no clara. La falta de regulaciones estrictas plantea el riesgo de que estas tecnologías se utilicen sin el rigor necesario.
Jean-Christophe Bélisle-Pipon, profesor asistente de ética en salud, explicó que “sin una adecuada integración en los sistemas de atención médica y seguros, el potencial de estas tecnologías quedará severamente limitado”.
Hasta el momento, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) no abordó de manera exhaustiva las implicancias de estos desarrollos tecnológicos, lo cual podría cambiar si se empieza a exigir pruebas más rigurosas para validar las afirmaciones de los desarrolladores.
Desventajas de la implementación descontrolada
La ausencia de un marco regulatorio claro podría llevar a un uso generalizado de terapias basadas en IA sin control adecuado, potencialmente causando más daño que beneficio. Las personas podrían recurrir a chatbots no diseñados específicamente para terapia, como ChatGPT, para obtener apoyo emocional.
Estas dinámicas no serían óptimas para el manejo de problemas de salud mental. Resulta importante que estas tecnologías no solo se desarrollen con estándares clínicos rigurosos, sino que también sean adoptadas e integradas de manera responsable.

Futuro de la terapia con IA generativa
El futuro de la terapia con IA generativa es incierto pero prometedor. Con un desarrollo ético y cuidadosamente regulado, estas tecnologías podrían proporcionar acceso más amplio y continuo a terapias efectivas, complementando prácticas existentes y ofreciendo soluciones innovadoras a los retos actuales en salud mental.
Mientras las terapias con IA generativa continúan evolucionando, la comunidad médica y tecnológica trabaja conjuntamente para asegurar su implementación segura y efectiva.
El potencial de estas herramientas para transformar el panorama de la salud mental es considerable, pero también lo son los riesgos si se manejan de manera inadecuada.
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