
(Dennis Thompson- HealthDay News) -- Está ocurriendo una epidemia de hipertensión en adultos jóvenes y niños de Estados Unidos, muestran un par de estudios recientes.
Casi una cuarta parte de las personas de 18 a 39 años de edad tienen hipertensión, con lecturas por encima del nivel saludable de 130/80, encontró el primer estudio.
La presión arterial es incluso un problema para los niños en edad escolar, según el segundo estudio. Casi un 14 por ciento de los niños de 8 a 19 años tienen una presión arterial elevada o alta, encontraron los investigadores.
Ambos estudios se presentaron el viernes en las sesiones científicas de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA) en Chicago. Dicha investigación debe considerarse preliminar hasta que se publique en una revista revisada por pares.
“La prevalencia de la hipertensión en los adultos jóvenes es marcada, y los determinantes sociales de la salud amplifican el riesgo de hipertensión y enfermedad cardiovascular prematura posterior”, dijo la doctora Bonita Falkner, presidenta del comité de redacción de la declaración científica de 2023 de la AHA sobre la hipertensión pediátrica.
En ambos estudios, los investigadores utilizaron datos recopilados entre 2017 y 2020 por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. como parte de su Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición.
El primer estudio observó las lecturas de la presión arterial de los adultos jóvenes, así como cinco factores que pueden influir en la salud: una educación deficiente, bajos ingresos, falta de seguro médico, inseguridad alimentaria y poco o ningún empleo.
“Los determinantes sociales de la salud son las condiciones sociales que surgen del lugar donde las personas nacen, viven, aprenden, trabajan y maduran”, señaló el investigador Thomas Alexander, estudiante de medicina de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, en Chicago.
Casi un 23 por ciento de los adultos jóvenes tienen hipertensión, y eran más propensos a carecer de seguro, a sufrir inseguridad alimentaria y a tener problemas financieros, en comparación con los adultos mayores, descubrieron los investigadores.
Esos factores parecen interferir con la capacidad de una persona de controlar su presión arterial, encontraron los investigadores.
Los adultos con dos o más necesidades sociales insatisfechas tenían alrededor de un 80 por ciento más de probabilidades de tener una presión arterial sin tratar, y alrededor de un 70 por ciento más de probabilidades de no tener la presión arterial bajo control, mostraron los resultados.
“Los adultos jóvenes con necesidades sociales e hipertensión necesitan más apoyo para alcanzar los objetivos de presión arterial”, comentó Alexander en un comunicado de prensa de la AHA. “Nuestro estudio destaca que abordar estos determinantes sociales a través de estrategias de salud pública específicas es esencial para mejorar los resultados y prevenir las complicaciones a largo plazo de las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares en esta población vulnerable”.
En el segundo estudio, los investigadores encontraron que casi un 9 por ciento de los niños de 8 a 19 años tenían una presión arterial elevada y más de un 5 por ciento de presión arterial alta, según las directrices establecidas por la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics).
“Los jóvenes que tienen hipertensión son más propensos a tener hipertensión en la adultez, lo que los pone en mayor riesgo de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular”, señaló la investigadora Ahlia Sekkarie, epidemióloga de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.
Alrededor de un 14 por ciento de los chicos tenían una presión arterial elevada y casi un 7 por ciento tenían hipertensión, en comparación con un 3 y un 4 por ciento de las chicas, respectivamente, encontraron los investigadores.
La hipertensión era más común en los niños con obesidad grave, y las tasas elevadas de presión arterial aumentaban con la edad.
“Una dieta saludable y el ejercicio regular son importantes para reducir el riesgo de hipertensión”, dijo Sekkarie. “Asegurarse de que los jóvenes coman una dieta saludable y realicen suficiente actividad física es crucial para ayudar a prevenir las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares”.
Más información: La Clínica Mayo ofrece más información sobre la presión arterial alta.
FUENTE: Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), comunicado de prensa, 5 de septiembre de 2024
* HealthDay Reporters © The New York Times 2024
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