
La papa forma parte de la vida cotidiana. Está presente en cocinas, mercados y cadenas productivas que atraviesan regiones enteras. Sin embargo, detrás de este cultivo esencial existe una amenaza silenciosa que puede comprometer la producción sin previo aviso: los virus. Invisibles a simple vista, avanzan de planta en planta y, cuando el daño se vuelve evidente, las pérdidas ya resultan difíciles de revertir.
En este escenario, un equipo de investigadores del INTA y del Conicet logró un avance que abre nuevas posibilidades: desarrollaron líneas comerciales del cultivar Kennebec capaces de resistir simultáneamente al virus Y de la papa (PVY) y al virus del enrollamiento de la hoja (PLRV), dos de los patógenos más dañinos para este cultivo.
PUBLICIDAD
El logro adquiere relevancia en un cultivo que cumple un papel central en la alimentación mundial. Las enfermedades virales afectan tanto la cantidad como la calidad de los tubérculos, con consecuencias directas en la producción. Frente a esta problemática, la posibilidad de contar con materiales resistentes representa una herramienta estratégica para el sector.

Una amenaza que avanza sin hacer ruido
Las infecciones virales figuran entre los principales desafíos sanitarios de la papa. “Representan una gran amenaza, porque reducen significativamente no solo el rendimiento, sino también la calidad del tubérculo”, explicó Cecilia Vázquez Rovere, investigadora del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (IABIMO) del INTA-Conicet.
PUBLICIDAD
Hasta el momento, se reportaron alrededor de 50 virus y un viroide que infectan naturalmente al cultivo. Entre ellos, el PVY y el PLRV se destacan por su impacto y su amplia distribución. Ambos son transmitidos por áfidos y están presentes en la mayoría de las áreas productivas del mundo, lo que dificulta su control.
El impacto productivo resulta considerable. El PVY puede reducir el rendimiento total hasta un 49 % y el rendimiento comercializable en un 65 %. En el caso del PLRV, los tubérculos semilla infectados pueden provocar pérdidas del 60 % en el rendimiento total y del 88 % en la producción comercializable. Además, estos virus suelen coexistir, lo que genera efectos acumulativos que intensifican el daño.
PUBLICIDAD
Una doble defensa en el mismo cultivo
Frente a este escenario, el equipo de investigación desarrolló dos líneas transgénicas del cultivar Kennebec con resistencia simultánea a ambos virus. Durante múltiples temporadas de cultivo, las plantas mostraron una respuesta estable, sin pérdidas de rendimiento ni alteraciones fenotípicas apreciables.
Vázquez Rovere también destacó la colaboración de Guillermo Aguado, quien brindó apoyo técnico y económico para el desarrollo, con cumplimiento de la normativa vigente de la CONABIA.
PUBLICIDAD
Este avance permite preservar la performance agronómica del cultivar original, un aspecto clave para los productores que buscan mantener calidad y estabilidad productiva.
Ciencia que suma estabilidad
La obtención de estas líneas se apoyó en herramientas de ingeniería genética. Natalia Almasia, investigadora del IABIMO, explicó que la resistencia se logró mediante dos estrategias complementarias: la proteína de la cápside viral y el silenciamiento de ARN, mecanismos que permiten bloquear la infección.
PUBLICIDAD
En desarrollos previos, el equipo había obtenido líneas resistentes al PLRV. A partir de ese trabajo, avanzaron hacia la resistencia simultánea con el PVY. El resultado fue la obtención de plantas con valor comercial, evaluadas tanto en invernadero como en campo, que mantuvieron el rendimiento agronómico del cultivar original.
“Los resultados evidencian una estrategia eficaz y durable, que ofrece una alternativa para el manejo de estas virosis”, señaló Almasia.
No caben dudas: el desarrollo representa una herramienta concreta para reducir pérdidas y fortalecer la producción.
Fuente: Inta
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Ganadería y bosque nativo: impulsan 40 planes de manejo integrado en 12 provincias
La iniciativa combina asistencia técnica e inversiones para fortalecer establecimientos ganaderos, conservar la biodiversidad y avanzar hacia modelos productivos con menor impacto sobre bosques nativos

Una limitante silenciosa que compromete la salud física del suelo
El problema puede reducir hasta 70 % la infiltración y limitar raíces, aun cuando los análisis habituales no muestran señales claras de deterioro físico del suelo

Carpocapsa: una estrategia regional para proteger la producción del Alto Valle
La iniciativa busca sostener la sanidad de manzanas y peras, reducir riesgos productivos y acompañar el acceso a mercados que exigen altos estándares fitosanitarios internacionales

La madera enciende una alerta: se pierde el talento que transforma al bosque en valor
FAIMA advirtió que el empleo cae más en los segmentos que mayor valor agregado generan y subrayó el riesgo que implica perder capacidades difíciles de reconstruir

Maíz récord, pero con la cosecha más atrasada de la historia en La Pampa
La producción trepa a 5,2 millones de toneladas pese al fuerte retraso de la trilla


