
Estos guantes no sustituyen los tratamientos tradicionales sino que los complementan y son especialmente útiles para las personas que padecen de artrits reumatoidea.
Según el sitio de la National Library of Medicine, la artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria crónica que causa dolor, rigidez e hinchazón articular, lo que conduce a un deterioro de la función de la mano y dificultades para realizar actividades cotidianas.
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Los terapeutas ocupacionales recomiendan usar estos guantes como parte del tratamiento para esta enfermedad.
Para evaluar los resultados del uso de estos guantes en los pacientes se revisó toda la información disponible en las bases de datos que registran las estadísticas sanitarias en los Estados Unidos, basados en ensayos clínicos sobre el tema.

Se analizaron dos categorías de resultados: los que atañen a la función, por un lado, y a los síntomas (dolor, rigidez e hinchazón), por el otro.
Los resultados de estos estudios muestran que esos síntomas disminuyen sustancialmente con el uso de estos guantes.
El efecto no sería tan significativo en lo que hace a la función, excepto respecto a la fuerza de agarre (prensión).
El informe señala que se necesita más investigación para una evaluación definitiva y completa de la eficacia de los guantes terapéuticos, “especialmente en la mejora de la función de la mano”.
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“La mano es una de las estructuras anatómicas más complejas del cuerpo humano y es capaz de realizar funciones muy sofisticadas”, señala el informe, que agrega que este órgano humano “tiene la capacidad de ejecutar tareas complejas que implican diversas combinaciones de diferentes destrezas y capacidades relacionadas con la prensión, el movimiento, la retroalimentación sensorial y la coordinación motora”.

Actividades cotidianas, como enhebrar una aguja, escribir con una lapicera o atarse los cordones de los zapatos, son mucho más sofisticadas de lo que parece a simple vista.
Se toma conciencia de ello cuando el dolor articular dificulta la realización de esas tareas de la vida diaria.
La artritis reumatoide afecta aproximadamente al 0,5–1 % de la población general en todo el mundo, señala el informe. Sus síntomas —dolor, rigidez, hinchazón y deformacion articular, fatiga— pueden surgir en cualquier articulación del cuerpo humano, “sin embargo, las pequeñas articulaciones de las manos y los pies tienden a ser las más afectadas”.
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Esto hace que movimientos simples, como asearse, lavarse los dientes, abrir una puerta y hasta sostener un vaso, se vuelvan muy dificultosos.

Estos síntomas pueden ir y volver, ser más o menos intensos según el momento.
“A pesar de la mejora de los medicamentos para el tratamiento de la artritis reumatoidea, la enfermedad tiene un impacto importante en la capacidad del paciente para llevar a cabo sus actividades diarias, trabajar y disfrutar del ocio”, dice el informe que también señala otra consecuencia obvia: “Esta enfermedad afecta la capacidad de los pacientes para trabajar”.
Entre los tratamientos que se utilizan están los medicamentos antiinflamatorios, las inyecciones de esteroides, la fisioterapia y la órtesis (dispositivo externo para apoyar el funcionamiento del sistema neuromusculoesquelético) de mano o muñeca.
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A esto se suma, como recomendación de los terapeutas ocupacionales, el uso de guantes terapéuticos.
Estos guantes están diseñados “para personas que padecen diversas afecciones de la mano”, consigna el informe, y tienen como objetivo “aliviar el dolor y mejorar la función de la mano en casos de artritis”, y otros problemas como los derivados de accidentes o quemaduras.

Existen de diversos tipos y funciones. Algunos solo proporcionan calor, es decir que son guantes térmicos; otros, brindan apoyo adicional, son como férulas en forma de guante; otros proporcionan compresión y algunos combinan los dos efectos: calor y compresión.
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Según los trabajos citados en el informe, estos guantes son muy usados por los terapeutas ocupacionales en sus tratamientos y está “demostrado que el uso de guantes terapéuticos tiene un impacto positivo en el funcionamiento de las manos de los pacientes”.
Sin embargo, la revisión concluye que aún existe “poca investigación que cuantifique la eficacia de estos guantes”.
El guante terapéutico cubre la mano desde la muñeca hasta los dedos, pero dejando libres las puntas de los mismos, para preservar la sensibilidad táctil. Se fabrican con materiales elásticos que producen una compresión suave que mejora la circulación, evita la hinchazón y mitiga el dolor.
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Son útiles para cuando se va a pasar varias horas en la computadora y para la realización de otras tareas cotidianas. Representan un buen complemento de las medicinas y otros tratamientos.
Los guantes pueden usarse durante la noche, lo que evita el dolor y la rigidez al despertar, causados por la inmovilidad en las horas de descanso. La compresión leve pero continua que ejerce el guante previene la retención de líquido y preserva la flexibilidad.
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