Agregar Infobae enGoogle

Somos amigos desde 1962, pero todavía no logramos ponernos de acuerdo sobre dónde almorzar

Crónica científica, gastronómica y ligeramente irresponsable sobre una comunidad silver que se conoce desde hace 64 años

La 24
La 24
Guardar

Hay grupos de amigos.

Hay grupos de compañeros.

Y después está la 24.

La 24 no es exactamente una organización. No tiene presidente, estatuto, comisión directiva, sede social, cuota mensual ni libro de actas. Tampoco tiene, que se sepa, una autoridad reconocida.

PUBLICIDAD

Tiene WhatsApp.

Y eso alcanza.

Porque si las Naciones Unidas tardan meses en ponerse de acuerdo sobre un tema, la 24 puede tardar tres semanas en decidir dónde almorzar un viernes.

PUBLICIDAD

Los integrantes de la 24 se conocen desde 1962 cuando ingresaron al secundario.

A esta altura ya no son amigos: son evidencia histórica.

Se conocen desde antes de que muchos supieran qué iban a hacer con sus vidas, cuando el futuro parecía larguísimo y nadie imaginaba que algún día necesitarían una lupa para leer el menú.

Han pasado 64 años.

Han pasado gobiernos, presidentes, dictaduras, democracias, modas, Beatles, teléfonos con cable, teléfonos sin cables, internet, jubilaciones, hijos, nietos, matrimonios, divorcios y una cantidad de tecnologías que ellos todavía miran con cierta desconfianza.

Y la 24 sigue ahí.

Discutiendo.

Seccion Generación Silver- Punto Amarradero

EL WHATSAPP

El WhatsApp de la 24 merece un estudio científico.

No se sabe exactamente qué ciencia debería estudiarlo, pero alguna tiene que haber.

En él conviven la democracia directa, la diplomacia internacional, la meteorología, la medicina, la gastronomía, la geografía y una considerable cantidad de mensajes que nadie sabe por qué fueron enviados.

Todo empieza inocentemente:

—¿Qué hacemos este año?

Silencio.

—Juntémonos el martes para ver.

—Yo puedo.

Otro:

—Yo no.

—¿Qué martes?

—El 18.

—¿De qué mes?

—Agosto.

—Ah.

Ese “ah” puede paralizar una expedición durante diez días.

Finalmente alguien propone:

—¿Y si vamos a San Luis?

A los treinta segundos:

—San Rafael.

—Mar del Plata.

—Mendoza.

—¿Y Chile?

—¿Chile? ¿Para qué?

—Ya que estamos...

“Ya que estamos” es la expresión más peligrosa del idioma Silver. Una salida de tres días puede transformarse rápidamente en un viaje internacional de nueve jornadas, cuatro hoteles, dos pasos fronterizos y una investigación exhaustiva acerca de si el hotel tiene ascensor.

Porque ahora el ascensor es un asunto estratégico.

—¿Tiene ascensor?

—Sí.

—¿Y funciona?

Silencio.

Se descarta el hotel.

Imagen UFOLFRIH65F4LKYVY4I46SORVU

LA DEMOCRACIA SILVER

Una característica fundamental de la 24 es que todos tienen derecho a opinar.

Incluso aquellos que no tienen idea.

Especialmente aquellos que no tienen idea.

Siempre aparece un especialista.

Hay un Silver que sabe de rutas.

Otro sabe de hoteles.

Otro de restaurantes.

Otro de vinos.

Otro de mecánica.

Otro de meteorología.

Y existe uno que, sin que nadie sepa exactamente por qué, sabe de todo.

Ese es peligroso.

Puede explicar en siete minutos cuál es la mejor ruta, qué combustible conviene usar, dónde parar a comer, qué hotel elegir, cómo funciona el motor del auto y cuál será el tiempo en la cordillera dentro de ocho días.

Después agrega:

—Yo lo hice una vez.

La discusión queda cerrada.

LA REUNIÓN GASTRONÓMICA

Comer juntos es otra de las grandes instituciones de la 24.

Elegir restaurante requiere un nivel de análisis comparable al de seleccionar una sede olímpica.

—Este es bueno.

—¿Qué tal es?

—No sé, pero dicen que es bueno.

—¿Dónde queda?

—Palermo.

—Muy lejos.

—¿Lejos de dónde?

—De acá.

Ese “acá” nunca está definido.

Finalmente se elige un restaurante.

Seccion Generación Silver- Punto Amarradero

Entonces empieza la segunda discusión:

—¿A qué hora?

—Doce.

—Muy temprano.

—Una menos cuarto

—Muy tarde.

—Doce y treinta.

Se alcanza el consenso.

El día del almuerzo, alguien llega a las doce y veinte.

Otro a la una y diez.

Y uno manda un mensaje:

“Estoy llegando.”

Está a 27 kilómetros.

Después viene la cuenta.

—Dividimos entre todos.

Perfecto.

Cinco segundos después:

—Yo no tomé vino.

—Yo tampoco.

—Nosotros compartimos una entrada.

—Yo no comí postre.

—¿Cuánto salió el agua?

—¿El café estaba incluido?

Seccion Generación Silver- Punto Amarradero
Matemáticas a la hora de pagar la cuenta

El mozo mira el reloj. A esta altura contempla seriamente cambiar de profesión.

Tiene esposa.

Tiene hijos.

Tiene una vida.

Y empieza a preguntarse si realmente necesita esa vida.

Finalmente alguien dice:

—Déjenlo. Después hacemos las cuentas.

Nunca se hacen las cuentas.

La humanidad continúa.

VIAJAR CON LA 24

Organizar un viaje entre los Silvers requiere una logística comparable a la invasión de Normandía, aunque con más discusiones sobre almohadas.

Primero se decide el destino.

Después la fecha.

Después quién va.

Después quién no puede.

Después por qué no puede.

Después se propone otra fecha porque uno no puede.

Cuando finalmente parece que todo está resuelto, alguien pregunta:

—¿Y si vamos a otro lado?

Y empieza todo de nuevo.

"¿Y si vamos a otro lado?"
"¿Y si vamos a otro lado?"

El viaje, además, tiene una regla fundamental: nadie lleva lo necesario. Todos llevan lo que podría llegar a ser necesario.

Cada Silver lleva una valija, un bolso, una mochila y una bolsa “por las dudas”.

La bolsa “por las dudas” contiene:

Un cargador que ya no corresponde a ningún aparato conocido.

Una linterna.

Un paraguas.

Un medicamento.

Otro medicamento.

Más medicamentos.

Un cable cuya función nadie conoce.

Un adaptador.

Una navajita.

Y un handy.

—¿Para qué llevás un handy?

—Nunca se sabe.

Esa frase resume buena parte de la filosofía Silver.

EL HOTEL

En el hotel todos quieren una habitación silenciosa.

Lo cual resulta lógico.

Lo inexplicable es que después nadie duerme.

Uno ronca.

Otro se levanta a las tres.

Otro a las cuatro.

Otro a las cinco.

Otro recibe un mensaje y decide contestarlo inmediatamente.

Otro descubre que no encuentra los anteojos.

Seccion Generación Silver- Punto Amarradero
Un clásico silver: buscar los anteojos

Los busca durante quince minutos.

Están sobre su cabeza.

A la mañana siguiente cuenta la anécdota.

Y la niega con absoluta convicción cuando alguien dice:

—Pero si los tenías puestos.

—No.

—Sí.

—No.

—Yo te vi.

—Entonces viste mal.

La memoria de la 24 funciona de una manera particular.

No recuerda los hechos.

Los reconstruye.

Cada acontecimiento ocurrido desde 1962 tiene actualmente siete versiones oficiales, tres apócrifas y una que nadie quiere contar.

—¿Se acuerdan de aquella vez que fuimos...?

—No fue así.

—¿Cómo que no?

—Yo estaba ahí.

—Yo también.

—Bueno, pero vos estás equivocado.

Es probablemente el único grupo del mundo donde la memoria se somete a votación.

¿Se acuerdan de aquella vez...?
¿Se acuerdan de aquella vez...?

LA TECNOLOGÍA

Los Silvers han sobrevivido a la evolución tecnológica.

Eso ya es un mérito.

Tienen teléfonos inteligentes capaces de reconocer caras, traducir idiomas, calcular rutas, sacar fotografías, pagar compras y detectar terremotos.

Pero su utilización principal sigue siendo:

—¿Cómo hago para agrandar la letra?

Alguien explica.

—Entrá en configuración.

—¿Dónde?

—Configuración.

—¿Cuál es?

—El engranaje.

—¿Qué engranaje?

Veinte minutos después:

—Ah, sí. Ya sé.

No sabe.

Nunca supo.

Mañana volverá a preguntar.

EL GPS

El GPS produjo una de las grandes divisiones ideológicas de la 24.

Están los que confían en el GPS.

Y están los que dicen:

—Yo conozco el camino.

Estos últimos pueden llevar a siete personas durante 140 kilómetros por una ruta equivocada con una seguridad admirable.

Cuando alguien pregunta:

—¿No era por el otro lado?

La respuesta llega inmediatamente:

—No. Esto es un atajo.

El atajo Silver puede durar 86 kilómetros.

Y terminar en un pueblo cuyo nombre nadie conoce.

Pero hay algo todavía más interesante: cuando finalmente el GPS demuestra que se equivocaron, nadie se hace responsable.

—Yo te dije que doblaras.

—No, vos dijiste que siguiera.

—Bueno, pero era obvio.

Nunca se sabe qué era obvio.

Vos dijiste que siguiera...
Vos dijiste que siguiera...

LAS FOTOS

Cada viaje produce aproximadamente 1.800 fotografías.

De esas, 1.700 son iguales.

Una es un dedo tapando la cámara.

Otra muestra solamente el piso.

Otra está movida.

Y en las 97 restantes aparece el mismo paisaje.

Después alguien pregunta:

—¿Quién tiene la foto donde estamos todos?

Silencio.

Nadie.

La foto grupal fue tomada cuando uno estaba en el baño, otro atendiendo el teléfono y otro buscando los anteojos.

Y ENTONCES OCURRE EL MILAGRO

Después de las discusiones, los mapas, las reservas, los hoteles, las valijas innecesarias, los mensajes contradictorios, las cuentas imposibles y las fotografías repetidas, llega el momento en que los Silvers están finalmente juntos.

Y sucede algo extraordinario.

Durante unas horas desaparecen los años.

No porque sean jóvenes.

Sino porque vuelven a ser exactamente los mismos de 1962.

Se cuentan las mismas historias.

Se ríen de los mismos personajes.

Contando las mismas historias
Contando las mismas historias

Y descubren, con absoluta sorpresa, que alguno sigue haciendo exactamente la misma estupidez que hacía hace sesenta y cuatro años.

Eso sí es continuidad histórica.

Porque el tiempo pasó.

Y bastante.

Pero hay cosas que no cambiaron.

La amistad tampoco.

Quizá ese sea el verdadero secreto de la 24.

No necesitan una institución, ni estatutos, ni autoridades.

Necesitan una excusa para verse.

Un almuerzo.

Una cena.

Un viaje.

Un cumpleaños.

Una historia que recordar.

Una historia que discutir.

O simplemente una nueva oportunidad para preguntar:

—¿Y cuándo nos juntamos?

Y mientras sigan discutiendo dónde ir, quién lleva la valija más grande, quién paga el vino, quién perdió los anteojos, quién conoce el camino y quién propuso “ya que estamos”..., hay una certeza científica: la especie Silver no está en peligro de extinción.

Está en peligro de organizar otro viaje.

Y eso, para ellos, es muchísimo más grave.

Seccion Generación Silver- Punto Amarradero
Hay cosas que no cambian

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Cuánta proteína necesita el cuerpo para envejecer de forma saludable

Un nuevo análisis reabrió el debate sobre la cantidad ideal de este nutriente y su efecto sobre la masa muscular, el metabolismo y la longevidad

Cuánta proteína necesita el cuerpo para envejecer de forma saludable

Sueño y longevidad: científicos argentinos crearon una vincha con sensores y sonido que busca prevenir el deterioro cognitivo mientras dormimos

El proyecto NeuroAcoustics combina inteligencia artificial y estimulación acústica en tiempo real para potenciar el sueño profundo en adultos mayores. El sistema busca optimizar las ondas lentas que limpian los residuos metabólicos del cerebro durante la noche, un proceso clave para proteger la memoria y prevenir enfermedades neurodegenerativas

Sueño y longevidad: científicos argentinos crearon una vincha con sensores y sonido que busca prevenir el deterioro cognitivo mientras dormimos

Ayuno intermitente después de los 50: los beneficios y riesgos que hay que conocer

Especialistas en nutrición explican cuándo este método es seguro, qué beneficios ofrece para el peso, la glucosa y la inflamación, y cómo sacarle el máximo provecho según las necesidades de esta etapa de la vida

Ayuno intermitente después de los 50: los beneficios y riesgos que hay que conocer

Reminiscencia y revisión de vida, dos caminos para mirar atrás: historias familiares, identidad personal y el riesgo de confundir emoción con alarma

El foco clínico cambia cuando el hábito convive con fallas concretas en la vida diaria. Ahí la recomendación es otra y el tiempo importa. Qué observar antes de sacar conclusiones apresuradas

Reminiscencia y revisión de vida, dos caminos para mirar atrás: historias familiares, identidad personal y el riesgo de confundir emoción con alarma

Cuando el mayor de la familia se va: la carta de Messi y el duelo paterno en la adultez

Una especialista analiza cómo esta pérdida lleva a asumir nuevas responsabilidades porque hay un lugar que ocupar. Perpetuar su ejemplo, como le promete Leo a su padre, permite que la relación continúe en otro plano

Cuando el mayor de la familia se va: la carta de Messi y el duelo paterno en la adultez