Los cocineros coinciden en el error más común al preparar una ensaladilla rusa: ten cuidado cuando mezcles el atún con la mayonesa

Tres chefs españoles dan sus consejos para que puedas preparar este clásico a la perfección antes de que llegue definitivamente el verano

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Los chefs coinciden en la manera que mejor se hace una ensaladilla rusa
Un plato de ensaladilla rusa (Pexels)

La ensaladilla rusa es indiscutiblemente una de las recetas más populares y consumidas en toda España, consolidándose como una alternativa fresca y ligera que resulta indispensable durante los calurosos meses de primavera y verano. A pesar de ser un plato tan habitual en las barras de los bares, en las terrazas y en los propios hogares, su aparente sencillez esconde algunas trampas culinarias en las que resulta muy fácil caer. En este sentido, tres de los más grandes referentes de la gastronomía vasca y española, Karlos Arguiñano, Eva Arguiñano y Martín Berasategui, coinciden plenamente en el éxito de esta elaboración.

Al parecer, el error más habitual al hacer una ensaladilla rusa es dejar parte del aceite de la lata de atún en la mezcla. Aunque el atún en conserva es uno de los ingredientes clásicos y más habituales de esta preparación, debes tener cuidado cuando lo uses en esta receta. “El error más habitual al hacer ensaladilla rusa es dejar parte del aceite del atún en la mezcla y no hacer una mayonesa casera”, mantiene Eva Arguiñano.

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Esto se debe a que el aceite extra de la conserva modifica la consistencia de la mayonesa, volviéndola demasiado espesa, rompiendo el equilibrio de sabores y dejando una sensación mucho más pesada en boca. Así, una ensaladilla con exceso de aceite pierde rápidamente su firmeza, adquiere un brillo excesivo y poco apetecible, y corre el enorme riesgo de soltar líquido al reposar. Para evitar este desastre, la cocinera recomienda presionar firmemente el atún con un tenedor para extraer bien la grasa y desmigarlo adecuadamente antes de integrarlo con el resto de elementos.

Los chefs coinciden en la manera que mejor se hace una ensaladilla rusa
Un plato de ensaladilla rusa (Pexels)

La clave de todo es la salsa

Otro de los grandes pilares para no estropear la receta es la salsa, un punto en el que también concuerdan los chefs. Karlos Arguiñano recalca la enorme importancia de elaborar siempre una mayonesa casera utilizando los ingredientes tradicionales: huevo, aceite de oliva, vinagre y sal. No obstante, el chef insiste en no abusar nunca de su cantidad, ya que el objetivo es que la mayonesa actúe como un elemento de unión entre el resto de ingredientes, y no como una salsa pesada y monótona. Además, aquel que busque suavizar su intensidad y aportar una mayor ligereza y acidez al aperitivo, Karlos propone un excelente truco: mezclar la mayonesa “con un poco de yogur natural”.

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Por su parte, el chef español con más estrellas Michelin, Martín Berasategui, también pone el foco en cuidar al máximo la salsa para elevar el plato de una preparación normal a algo verdaderamente espectacular. Su revolucionaria técnica incluye triturar el atún directamente junto con la mayonesa casera. De este modo, evita el error frecuente de añadir el pescado en trozos demasiado grandes, logrando así que el sabor quede repartido de forma totalmente homogénea y mejorando la textura. Asimismo, para los más atrevidos, el chef donostiarra sugiere incorporar matices mucho más intensos, como una anchoa en salazón finamente picada y un toque de mostaza.

Concurso de ensaladillas rusas en San Sebastián Gastronomika (EFE)

La consistencia se gana con la patata

Más allá del correcto tratamiento del atún y la mayonesa, no respetar los tiempos de cocción exactos es otro error muy recurrente. La patata, que es la principal encargada de dar cuerpo a la mezcla, debe cocerse preferiblemente entera y conservando su piel. Debe quedar muy tierna, pero sin pasarse de cocción para evitar que la mezcla se vuelva excesivamente pastosa. Igualmente, la zanahoria no debe quedar dura, pues su función es aportar el dulzor necesario. Además, es crucial dejar enfriar todos estos ingredientes antes de mezclarlos con la salsa.

Finalmente, la conservación y el reposo son pasos decisivos: la ensaladilla necesita reposar tapada en la nevera para que los sabores se integren de manera óptima. Los cocineros advierten que jamás debe permanecer durante horas a temperatura ambiente, especialmente en verano, debiendo sacarse poco antes de servir para mantener intacta su textura cremosa y reducir cualquier tipo de riesgo alimentario. En definitiva, la receta perfecta no depende de incorporar multitud de ingredientes, sino de conseguir que cada uno cumpla con su función y de mantener el equilibrio perfecto que convierte a la ensaladilla rusa en un clásico inigualable.

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