
La recomendación de la Unión Europea a los países miembros de levantar las restricciones al ingreso de ciudadanos argentinos, considerado “país seguro”, en términos epidemiológicos, para facilitar ingresos turísticos, probablemente sea seguida por decisiones de gobiernos como los de Italia, España, Francia y Alemania y genere un flujo de turismo emisivo, aunque limitado por obvias razones: con el dólar a casi $ 200, el mundo se ha vuelto carísimo para bolsillos de ingresos en pesos.
Hay, sin embargo, decenas, tal vez centenares de miles de argentinos habituados al turismo internacional y ansiosos por salir, tras un año y medio de restricciones .
La pregunta básica es: ¿cuánto cuesta vacacionar en el extranjero? En base al sitio web Numbeo, que reúne precios de servicios y productos básicos de todas las ciudades del mundo, Infobae elaboró una canasta turística turística diaria que incluye comida al paso para una persona, comida completa en restaurante individual, una cerveza local, un capuchino, una botella de agua, un boleto de transporte público, un taxi -precio de la bajada de bandera y un kilómetro de recorrido-, entrada a algún espectáculo y alojamiento en habitación standard de un hotel. Para el alojamiento, las cifras son de la web de Lonely Planet.

Como destino se consideraron las 4 ciudades más elegidas por los argentinos que van de vacaciones al exterior: dos de ellas en países vecinos, una en Europa y la otra en EEUU. Los precios en moneda local se pasaron a pesos, actualizando los valores al tipo de cambio libre de $197,5, el valor al que cerró este viernes el “blue”, aunque los turistas pueden haber conseguido parte de los dólares de sus vacaciones comprando la divisa al tipo de cambio “solidario”, de $ 173 según el cierre de ayer.
Miami
La ciudad de EEUU más visitada por los argentinos, en el estado de Florida, es una de las más caras. Una comida al paso cuesta alrededor de $ 3.060 argentinos; una cena completa en un establecimiento gastronómico medio valdría cerca de $7.670, incluyendo $1.185 por una cerveza, $ 900 por un capuchino y $320 por un agua. De este modo, sería un gasto de poco más de $ 13.100 por alimentación, a los que habría que agregar $ 490 del transporte público, $ 1.020 del taxi, $ 39.500 de alojamiento y $ 2.760 de un evento artístico. El resultado de la canasta diaria turística arroja un total apenas por debajo de los 57.000 pesos.
Madrid

De Europa, Madrid es históricamente la ciudad más elegida por los turistas argentinos. Aquí los precios se reducen un poco, pero siguen siendo picantes. El total de la canasta diaria para un turista es de unos 35.100 pesos. Allí figuran el acceso a un espectáculo por $ 2.060. poco más de $ 940 por un taxi y $ 345 por un boleto de transporte público, además de los gastos de alimentación: $ 2.750 por una comida al paso, $ 5.720 para sentarse y comer en un restaurante, un pelín por debajo de $ 690 para saborear una cervecita, $ 460 por un capuchino, $ 340 por una botella de agua y un poco más de $ 21.800 por alojarse en un hotel de gama media.
Río de Janeiro

Más cerquita, en Sudamérica, hay una cidade maravilhosa y bastante más accesible, Río de Janeiro, de larga preferencia de los argentinos, atraídos por sus playas, una vida social activa y apta para el chapurreo en portuñol.
Una comida barata con acento carioca cuesta poco menos de $ 1.200, una cena completa unos $2.760, una cerveza local rasguña los $ 300, un capuccino cuesta $ 280; una botella de agua unos $130; un boleto de colectivo, subterráneo o tren $173 y un viaje en taxi cerca de 340 pesos . Si a eso le sumamos que el alojamiento se lleva unos $ 10.800 y la entrada a un espectáculo poco menos de $ 1.300. La canasta carioca cuesta casi $ 17.300 diarios.
Punta del Este

Más cercana, pero más cara, es Punta del Este, la ciudad uruguaya que los argentinos con ciertos recursos adoptaron casi como propia, es unos $ 7.000 diarios más caros que Río, a un ritmo cercano a los 24.400 pesos cada día. El detalles es el siguiente: comida al paso, $ 1.900; comida en restaurante, $ 4.240, cerveza local, $ 490; capuchino, $ 565; botella de agua individual, $ 240; ticket de transporte público, $ 184 y viaje en taxi, 474 pesos. Cuando a eso se le agregan $ 14.800 de alojamiento y los $ 1.520 de acceso a un espectáculo se llega a los poco más de $ 24.400 mencionados arriba.
En definitiva, las puertas se abren, pero viajar al exterior es bastante caro para los argentinos, teniendo en cuenta que una canasta similar para alguien que pase sus vacaciones en Buenos Aires, la ciudad más cara, poblada y visitada del país, sale aproximadamente $ 11.800.
Así las cosas, un día turístico en Miami termina siendo 383% más caro que en Buenos Aires, en Madrid 197% más cara, en Río de Janeiro 47% más cara y en Punta del Este 107% más cara. A principios de mes, las diferencias eran algo menores, pero se fueron ensanchando al ritmo del dólar “blue”.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Industria: subió el uso de la capacidad instalada en agosto, pero cinco sectores trabajaron por debajo del 50%
A nivel general, el nivel de la utilización de la capacidad productiva avanzó 0,3 puntos porcentuales. Qué impulso las principales mejoras y caídas
La deuda pública registró una leve suba en septiembre: los motivos del incremento y cómo evolucionaron los pasivos con el FMI
La Administración Central hizo operaciones financieras por USD 33.476 millones: USD 15.721 millones correspondieron a financiaciones y USD 17.755 millones a cancelaciones
El Banco Central volvió a realizar una fuerte compra de dólares y las reservas superaron los USD 50.000 millones
La autoridad monetaria sumó USD 182 millones este jueves y acumula más de USD 900 millones en el transcurso de octubre

El dólar operó estable y se alejó del techo de la bandas cambiarias
La divisa mayorista permaneció a $1.513, a unos $422,12 o 27,9% del límite del esquema oficial. Al público continuó a $1.535 para la venta en el Banco Nación
La titular del FMI aseguró que la Argentina cancelará antes de tiempo su deuda y Caputo le respondió: “Te vas a sorprender”
El ministro de Economía participó de un panel en la asamblea anual del Fondo y el Banco Mundial en Tailandia. Defendió el modelo económico libertario y relativizó el riesgo electoral



