¿Mal olor en el lavavajillas? Las 7 causas que se deben revisar antes de llamar a un profesional

Hábitos simples durante la carga, lavado y secado contribuyen al cuidado doméstico y permiten reconocer señales que requieren atención técnica

Un hombre con camisa azul acomoda un vaso en la cesta superior de un lavavajillas abierto junto a un mueble de madera.
La revisión profesional resulta necesaria cuando el mal olor persiste tras el mantenimiento doméstico. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Un olor ácido, a comida o parecido al de un desagüe en el lavavajillas suele responder a restos orgánicos, humedad o dificultades de drenaje. La revisión dirigida de sus piezas internas permite identificar siete causas frecuentes y evitar la recurrencia del problema.

Antes de desmontar cualquier componente, conviene consultar el manual del lavavajillas para identificar qué piezas pueden retirarse de forma segura. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) recomienda quitar los restos sólidos de comida de los platos antes de colocarlos en el aparato, sin necesidad de enjuagarlos previamente. También aconseja utilizarlo con cargas completas para aprovechar mejor el agua y la energía.

PUBLICIDAD

1. Residuos retenidos en el filtro pueden generar olor

lavaplatos eléctrico, lavavajillas eléctrico, cocina, platos, vasos, limpieza, decoración, moderna.  (Imagen Ilustrativa Infobae)
El filtro retiene restos de alimentos y grasa entre los ciclos de lavado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El filtro, ubicado habitualmente bajo el brazo aspersor inferior, es el primer punto que conviene revisar. Allí pueden acumularse partículas de alimentos y grasa entre lavados.

Noah Pinsonnault, analista de reseñas del Laboratorio de Cuidado del Hogar y Limpieza del Good Housekeeping Institute, señaló que ese componente debe estar entre las primeras comprobaciones cuando aparece mal olor.

PUBLICIDAD

Según las indicaciones recogidas por el medio especializado en limpieza y tareas domesticas, Good Housekeeping, el filtro puede retirarse y, enjuagarse con agua caliente y limpiarse con un cepillo de cerdas suaves, con atención a la malla y a las ranuras. Luego debe quedar bien fijado. Pinsonnault recomienda hacerlo aproximadamente una vez por semana, incluso sin olores perceptibles.

2. Orificios de los brazos aspersores pueden obstruirse

Los brazos que distribuyen el agua también retienen residuos y depósitos minerales. Si los pequeños orificios están bloqueados, el agua no circula como corresponde y pueden persistir restos que favorecen el mal olor.

La revisión debe limitarse al procedimiento previsto para cada modelo en su manual. Tras comprobar que no haya suciedad visible, pueden limpiarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante.

La EPA también recomienda, para el uso eficiente del lavavajillas, inspeccionar las boquillas de enjuague y reparar las que estén desgastadas en equipos comerciales. Esa pauta refuerza la importancia de verificar que las salidas de agua funcionen sin bloqueos.

3. La puerta, junta y dispensador acumulan suciedad

lavaplatos eléctrico, lavavajillas eléctrico, cocina, limpieza, decoración, moderna, hombre, mujer. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La junta de goma concentra suciedad, humedad y residuos adheridos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La suciedad no queda solo en las piezas ocultas. El borde de la puerta, junta de goma y compartimiento del detergente pueden concentrar alimentos, grasa o detergente sin disolver. Como mantenimiento rutinario, se recomienda pasar un paño de microfibra húmedo o esponja por las superficies interiores.

Si hay residuos adheridos a la junta, puede emplearse un cepillo suave humedecido con agua jabonosa tibia o un limpiador multiuso suave. También es necesario revisar el dispensador antes de cerrar la puerta. El cuidado de esas zonas visibles reduce la materia que puede quedar atrapada tras cada ciclo.

4. Acumulación interna requiere un ciclo de limpieza vacío

Cuando ya se revisaron filtro, aspersores y puerta, el olor puede venir de sectores internos que no se alcanzan a mano. En ese caso, Pinsonnault aconseja ejecutar un ciclo vacío con un limpiador para lavavajillas y seguir estrictamente las indicaciones del producto.

El objetivo es retirar grasa, residuos alimentarios, depósitos de detergente y minerales de conductos y cavidades. La fuente recomienda repetir esa limpieza alrededor de una vez al mes como medida preventiva. No se deben desmontar piezas ni sustituir el procedimiento indicado en el manual por métodos que el equipo no contemple.

5. Platos con restos que esperan el lavado favorecen el problema

lavaplatos eléctrico, lavavajillas eléctrico, cocina, platos, vasos, suciedad, decoración, moderna. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los platos con restos de comida favorecen la aparición de malos olores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dejar platos con comida dentro durante muchas horas da tiempo a que los residuos permanezcan en un ambiente húmedo. La medida previa consiste en retirar los sobrantes antes de cargarlos.

Si el lavado se demorará, la fuente sugiere usar un ciclo de enjuague cuando el aparato lo permita. La EPA coincide en que raspar los restos hacia un tacho de basura o compostaje, en vez de enjuagarlos, ayuda a reducir el uso de agua.

6. La humedad queda encerrada cuando la puerta permanece cerrada

El interior caliente y húmedo después del ciclo puede conservar los olores. Dejar la puerta ligeramente entreabierta, cuando sea posible, permite que se seque el interior antes del próximo uso. En algunos modelos, la apertura es automática.

La ventilación posterior al lavado busca evitar que la humedad quede confinada, sin reemplazar la limpieza del filtro ni la retirada de restos de comida.

7. Olor a desagüe puede indicar una falla externa al equipo

lavaplatos eléctrico, lavavajillas eléctrico, cocina, platos, vasos, limpieza, decoración, moderna, hombre. (Imagen Ilustrativa Infobae)
El olor semejante al de un desagüe puede indicar un problema de plomería. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si el olor persiste después de la limpieza, en especial si se asemeja al de aguas residuales, el origen puede estar en el drenaje o la instalación de plomería. Pinsonnault señaló que, en ese caso, conviene descartar que se trate de una acumulación habitual de restos de comida y solicitar una revisión profesional del desagüe.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD