
Ocho estudiantes terminaron heridos este jueves en la Escuela N.º 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe, tras una reacción de pánico masivo provocada por la explosión del neumático de un camión que circulaba por la Ruta Provincial 2, a unos 70 metros del edificio. El estruendo desató una estampida: varios alumnos saltaron desde el primer piso hacia un parasol que no resistió la caída. El episodio sacudió al mismo establecimiento donde, apenas cinco meses atrás, un alumno mató a otro dentro del aula. Este antecedente habría provocado esta reacción.
La detonación se produjo durante la mañana, en el horario de clases. Personal policial intervino en el lugar tras recibir el aviso de que había estudiantes que requerían atención médica. Los primeros estudiantes llegaron a la guardia del hospital local alrededor de las 7.15. Entre las lesiones que se registraron figuraron una herida con suturas en la cabeza y dentro de la boca, fractura de muñeca y tabique, traumatismo de tobillo, y traumatismo en la pierna y el sacro. Cuatro de los alumnos recibieron el alta en forma inmediata —los médicos determinaron que presentaban cuadros de pánico sin lesiones físicas de gravedad—, mientras que los otros cuatro quedaron en observación para curaciones y estudios preventivos.
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El caso más delicado fue el de una joven de 17 años. Fue trasladada en ambulancia al Hospital Regional Jaime Ferré de Rafaela con diagnóstico de traumatismo de tórax moderado y cuatro costillas fracturadas. Al cierre del último parte disponible, permanecía internada con evolución estable.

El ministro de Educación de Santa Fe, José Goity, confirmó que todos los alumnos atendidos en San Cristóbal ya tenían el alta. “Por suerte, hasta ahora no tenemos nada que sea de gravedad, pero le estamos haciendo seguimiento”, afirmó en declaraciones a la emisora LT10.
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Goity explicó que la reacción de los alumnos no puede leerse de manera aislada. El 30 de marzo pasado, en el mismo establecimiento y prácticamente en el mismo horario, un adolescente disparó dentro del aula y mató a otro estudiante, además de dejar heridos. Ese antecedente pesó sobre lo ocurrido este jueves: “Producto en gran medida de las secuelas que quedaron de lo que pasó en marzo, provocó que algunos chicos de quinto año se arrojaran del primer piso sobre un parasol”, señaló el ministro en diálogo con la radio Aire. La reacción fue especialmente pronunciada entre ese grupo de alumnos, que saltaron por las ventanas al escuchar el estampido.
El funcionario también detalló la mecánica del hecho. El camión transitaba por la Ruta Provincial 2 cuando reventó una cubierta; el ruido llegó al interior del edificio y generó una huida inmediata. “Algunos chicos saltaron por la ventana, cayeron sobre un parasol y ese parasol cedió, y hubo varios alumnos con heridas de distinta consideración”, describió. Desde la cartera educativa, el diagnóstico sobre el estado de la comunidad no deja dudas: “Esto no se va a resolver de un día para otro, hay algunas secuelas que quedan”, admitió Goity.
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El Ministerio de Educación de Santa Fe sostiene desde marzo un trabajo conjunto con el área de Salud Mental, psicólogos y equipos socioeducativos que, según el ministro, nunca se interrumpió. La asistencia inicial involucró también a los ministerios de Salud, Igualdad y Desarrollo Humano y Seguridad. Desde entonces, el acompañamiento se mantiene con seguimientos individuales y espacios colectivos para docentes, alumnos, familias y el centro de estudiantes de la institución. La Escuela Mariano Moreno abarca todos los niveles, desde el inicial hasta el profesorado, lo que da una dimensión del alcance de ese trabajo.
Tras el episodio del jueves, las clases quedaron suspendidas. El ministerio no definió cuándo se retomará la actividad, y Goity descartó que la decisión responda a un protocolo fijo. “Esto se tiene que hacer de una manera situada, se tiene que hacer entendiendo que no hay recetas rígidas, sino que depende también de cuestiones subjetivas”, precisó.
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Los equipos socioeducativos trabajan en el establecimiento para evaluar la situación antes de resolver si los alumnos vuelven al aula o realizan actividades domiciliarias. “Si vemos que hay condiciones para retomar las clases lo vamos a hacer. Si vemos que no hay condiciones para retomar, daremos trabajo domiciliario”, concluyó el funcionario.
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