
Un análisis del Nutrition and Health Innovation Research Institute de la Edith Cowan University concluyó que la leche de vaca ofreció ventajas nutricionales frente a las bebidas vegetales, sobre todo en la salud ósea y la absorción de nutrientes.
El estudio, publicado en Critical Reviews in Food Science and Nutrition, subrayó el papel de la “matriz láctea”: la estructura natural de la leche favoreció la biodisponibilidad de componentes esenciales que las alternativas de origen vegetal no lograron reproducir por completo.
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Las diferencias entre la leche de vaca y las bebidas vegetales se explicaron por su composición y por la forma en que el organismo asimiló sus nutrientes. La leche aportó proteínas completas, grasas, vitaminas y minerales organizados en una matriz que optimizó la absorción de calcio y vitamina B12.

En cambio, las bebidas vegetales suelen depender de la fortificación y presentaron una disponibilidad biológica menor de ciertos micronutrientes; según la revisión, ese punto elevó el riesgo de déficits si se usaron como reemplazo sin una estrategia dietaria definida, en particular en niños.
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Qué es la “matriz láctea” y por qué importa
El concepto de “matriz láctea” resultó central en el trabajo atribuido a la Edith Cowan University. La revisión explicó que describe cómo interactúan nutrientes, grasas, proteínas y compuestos bioactivos dentro de la estructura física de un alimento. Esa organización, sostuvo el estudio, influyó en la digestión, la absorción y la respuesta metabólica posterior al consumo.

No se trató solo de sumar proteínas, grasas y calcio. La leche integró más de 100 nutrientes y sustancias bioactivas que, en conjunto, se vincularon con funciones como la regulación de la glucosa sanguínea, la asimilación del colesterol y el equilibrio del microbioma intestinal.
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La especialista Therese O’Sullivan afirmó: “La leche es mucho más que calcio, proteína y grasas; es un alimento integral complejo y la forma en que sus nutrientes están organizados es más importante de lo que se pensaba”.
Diferencias nutricionales entre la leche de vaca y las bebidas vegetales
El perfil nutricional de la leche de vaca y el de las bebidas vegetales mostró contrastes marcados. De acuerdo con datos citados en la revisión, la leche proporcionó 49 % del aporte dietético mundial de calcio, 24 % de vitamina B2, 18 % de lisina y 15 % de grasa dietética. Además, se describió como un aporte relevante de proteínas completas y como una fuente de vitamina B12 y yodo.
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Por el contrario, la composición de las bebidas vegetales varió según su origen (soja, avena, arroz o almendra). Muchas no aportaron proteínas completas y debieron enriquecerse con micronutrientes para acercarse al perfil de la leche.

El trabajo también señaló que con frecuencia incluyeron azúcares añadidos y estabilizantes. La vitamina B12 no estuvo presente salvo que se incorporara de forma artificial, y la calidad proteica, según el análisis, resultó inferior.
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La biodisponibilidad del calcio también cambió entre ambos grupos. O’Sullivan explicó: “El calcio en la leche está combinado con proteína, fósforo y otros componentes que favorecen su absorción por el organismo. Las bebidas vegetales, aunque sean fortificadas, no logran replicar este proceso”.
Investigaciones citadas de la Edith Cowan University indicaron que hasta el 70 % de las bebidas vegetales fortificadas alcanzó el contenido de calcio de la leche de vaca, pero la forma química utilizada tendió a ser menos soluble, lo que redujo su aprovechamiento real.
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Evidencia sobre salud ósea y riesgos cardiovasculares
La relación entre el consumo de leche de vaca y la salud ósea se describió como documentada por la Edith Cowan University. El análisis indicó que quienes consumieron uno o dos vasos diarios presentaron huesos más fuertes y un riesgo menor de fracturas. En poblaciones evaluadas, ese patrón se asoció con una reducción de hasta el 43 % en el riesgo de fractura.
En contraste, los suplementos de calcio —que suelen emplearse como sustituto de la leche— exhibieron resultados menos consistentes. Algunos estudios referenciados observaron que la suplementación con calcio se asoció con un aumento de 16 % en el riesgo de enfermedad coronaria, sobre todo en mujeres posmenopáusicas. En cambio, añadir calcio mediante alimentos integrales como la leche no mostró ese efecto adverso de manera sistemática, según el material revisado.
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Hasta ese momento, las bebidas vegetales no demostraron otorgar la misma protección ósea que la leche de vaca. La fortificación pudo igualar valores nominales de calcio y vitaminas, pero la absorción y el uso metabólico, de acuerdo con la revisión publicada en Critical Reviews in Food Science and Nutrition, fueron inferiores.
La publicación también remarcó que recurrir a suplementos o productos ultraprocesados en lugar de alimentos integrales pudo implicar riesgos que no siempre se advirtieron a corto plazo, entre ellos efectos secundarios cardiovasculares.
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Riesgos del reemplazo en la nutrición infantil y recomendaciones
El trabajo de O’Sullivan y Nicholl puso el foco en la nutrición infantil. La dietista Analise Nicholl, del Exercise Medicine Research Institute, sostuvo que existe una creencia extendida de que las bebidas vegetales son automáticamente más saludables, pero que esa idea resultó incorrecta para determinados grupos.
La exclusión de lácteos sin una planificación dietaria apropiada, según el análisis, pudo ocasionar deficiencias de proteínas, calcio, yodo y vitamina B12, nutrientes vinculados al crecimiento y al desarrollo.
La sustitución completa de la leche de vaca por alternativas vegetales, si no contó con asesoría profesional y fortificación suficiente, pudo derivar en raquitismo, bocio, desnutrición proteico-energética, escorbuto y retrasos en el desarrollo.

La Edith Cowan University advirtió que, en etapas críticas como la niñez, una alimentación basada exclusivamente en sustitutos vegetales sin revisión nutricional aumentó la vulnerabilidad a esas afecciones.
Los hallazgos de O’Sullivan y Nicholl recomendaron priorizar alimentos integrales en las guías dietéticas y evitar dietas basadas en nutrientes aislados o en ultraprocesados. Según el estudio, la matriz láctea mejoró la absorción de minerales y vitaminas y pudo reducir efectos adversos vinculados a suplementos.
La revisión concluyó que una dieta variada debía apoyarse en alimentos naturales como la leche de vaca y dejar suplementos y fortificados como recursos secundarios, ya que su eficacia y seguridad no siempre fueron equivalentes. La Edith Cowan University sostuvo que la leche siguió siendo una vía directa para obtener proteínas, calcio y vitaminas, especialmente en poblaciones vulnerables.
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