El mundo de la ciencia se prepara para un hito: la primera prueba clínica en humanos para revertir el envejecimiento está a punto de comenzar, según anunció el doctor David Sinclair, investigador y profesor de genética en la Universidad de Harvard, durante la Cumbre Mundial de Gobiernos (WGS) celebrada en Dubái a principios de febrero.
Frente a cientos de líderes globales, Sinclair sostuvo: “Nuestra generación va a presenciar el mayor cambio en la salud desde el agua potable y las vacunas”, y adelantó el inminente inicio de un ensayo pionero, autorizado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) hace unas semanas, que evaluará en pacientes la eficacia de una terapia de reprogramación epigenética diseñada para restaurar funciones celulares.
Como adelantó Infobae, este tratamiento experimental, desarrollado por la start-up Life Biosciences, cofundada por Sinclair, se aplicará por primera vez en seres humanos.
Durante su exposición en la cumbre en Dubái, Sinclair afirmó: “El envejecimiento no tiene por qué ser aceptado. El envejecimiento es una condición médica muy común, y cada vez es más tratable”.
Una terapia de rejuvenecimiento celular para pacientes con glaucoma
La aprobación de la FDA dio luz verde el 28 de enero al primer ensayo en humanos de la terapia de rejuvenecimiento celular llamada ER-100.
Esta técnica utiliza una forma de reprogramación epigenética parcial para intentar revertir el daño ocular en pacientes con glaucoma, mediante la inyección de tres factores Yamanaka (OSK) en un ojo.
El objetivo es restaurar la función del nervio óptico, regulando la expresión génica con un interruptor controlado por antibióticos.
“Estamos a punto de probar, por primera vez en la historia, si podemos revertir el envejecimiento y curar enfermedades”, dijo Sinclair en Dubái.
Su investigación se basa en hallazgos que indican que el envejecimiento es impulsado por cambios químicos en el ADN más que por daños irreversibles.
Sinclair comparó el proceso con los rayones en un CD, y señaló que el ADN conserva la “música” original de la juventud pero se altera con el tiempo. “Los científicos han encontrado formas de ‘pulir’ el sistema biológico y restaurar la función celular”, describió el auditorio.
Apoyado en avances recientes de biotecnología, el investigador explicó: “Nuestros cuerpos son más parecidos a computadoras que pueden programarse, reprogramarse y reiniciarse para volver a ser jóvenes”, y comparó este proceso con restaurar un sistema informático para recuperar capacidades perdidas con el paso del tiempo.

¿75% rejuvenecimiento en 6 semanas?
Los experimentos del equipo de Sinclair se basan en los llamados “factores de Yamanaka”, genes capaces de devolver células adultas a un estado más joven y adaptable, similar al de las células madre.
La base de esta tecnología es un hallazgo que obtuvo el Premio Nobel hace más de una década: introducir un pequeño grupo de genes específicos en una célula puede hacer que vuelva a un estado similar al de una célula madre, como las presentes en las primeras etapas embrionarias, capaces de transformarse en distintos tipos celulares.
Estos genes, denominados factores de Yamanaka, suelen describirse como un mecanismo para restaurar las células a su configuración original, algo así como un “restablecimiento de fábrica” que elimina señales químicas asociadas al envejecimiento.
En 2020, Sinclair y su equipo publicaron en Nature un estudio sobre reprogramación epigenética que permitió restaurar la visión y el tejido nervioso en ratones con lesiones en el nervio óptico.
Los ensayos en animales de la terapia mostraron un rejuvenecimiento de hasta un 75% en solo seis semanas, lo que evidencia la viabilidad del proceso a nivel molecular, según anunciaron Sinclair y su equipo de investigadores.

Este avance implica un cambio de paradigma en el abordaje de las enfermedades asociadas a la edad, según Sinclair, quien explicó que la terapia se orienta a tratar la raíz del deterioro múltiple que se observa en la vejez, al contrario de los enfoques actuales que atacan dolencias específicas, como el cáncer.
Indicó que erradicar el cáncer solo aumentaría la esperanza de vida en 2,5 años, mientras que revertir el envejecimiento permitiría mejoras mucho más amplias.
Añadió que podrían surgir en los próximos meses o años los primeros indicios de éxito en la inversión del envejecimiento, lo que acercaría la longevidad saludable a una posibilidad real.
El tratamiento de rejuvenecimiento en humanos

El ensayo que está por comenzar será liderado por Life Biosciences, compañía cofundada por Sinclair, y se centrará en voluntarios con glaucoma.
Unos 12 pacientes recibirán, en uno de sus ojos, una inyección con un virus portador de tres genes de reprogramación conocidos como OSK.
La activación de estos genes se producirá exclusivamente durante la administración de bajas dosis del antibiótico doxiciclina, que actúa como controlador genético; este mecanismo será vigilado durante los dos primeros meses para observar efectos adversos y señales de recuperación visual.
La validación de la FDA representa un respaldo crucial para la organización del ensayo, aunque el método incluye pasos —como la activación genética mediante antibióticos y el uso de vectores virales— hasta la fecha solo probados en animales de laboratorio.
Así lo destacaron especialistas consultados por MIT Technology Review. Para Michael Ringel, director de operaciones de Life Biosciences, “será la primera vez en la historia de la humanidad, tras milenios de búsqueda, que probaremos algo que rejuvenece”.
El ensayo se limita inicialmente al ojo, considerado un entorno más controlado y seguro en caso de complicaciones. Aunque Life Biosciences contempla posibles futuras aplicaciones en otros órganos, el objetivo actual es evaluar la viabilidad y los límites terapéuticos en el tratamiento del glaucoma.

El debate ético en la comunidad científica
Más allá de los hallazgos de Sinclair y sus seguidores, la comunidad científica debate el alcance real de estos cambios como reversión genuina de la edad biológica y su posible traslado seguro a la especie humana.
El entusiasmo generado por la reprogramación epigenética va acompañado de advertencias sobre posibles efectos adversos. Muchos expertos señalan que una activación excesiva de los genes reprogramadores podría inducir la aparición de tumores, una complicación registrada durante reprogramaciones totales en modelos animales.
La seguridad de aplicar estas técnicas en humanos está aún por demostrarse. Los mecanismos de control para limitar la activación genética no han sido probados en personas y podrían causar respuestas inmunológicas inesperadas, advirtió Noah Davidsohn, excolaborador de Sinclair, en declaraciones a MIT Technology Review.
Otros expertos subrayaron la falta de consenso sobre la mejor combinación de factores y protocolos para lograr rejuvenecimiento sin efectos adversos.
Las intervenciones públicas de Sinclair también están envuelta en controversia. En el pasado impulsó otras moléculas antienvejecimiento, como las sirtuinas y el resveratrol, y que varios críticos cuestionan la magnitud y consistencia de sus resultados. Un artículo de The Wall Street Journal de 2024 minimizó el valor de su investigación y lo definió como “gurú del antienvejecimiento” y señaló que algunas compañías lideradas por Sinclair no alcanzaron los objetivos prometidos, lo cual incrementa el debate sobre las auténticas posibilidades del rejuvenecimiento en la práctica clínica.
En 2023, una revisión crítica publicada en la revista Archives of Gerontology and Geriatrics por el doctor Charles Brenner, investigador del Departamento de Diabetes y Metabolismo del Cáncer en el Instituto de Investigación Beckman en la organización City of Hope de Estados Unidos, cuestionó las afirmaciones centrales del libro más exitoso de Sinclair, Lifespan: Por qué envejecemos y por qué no tenemos que hacerlo.
Brenner cuestionó la idea de que el envejecimiento sea una enfermedad tratable y puso en duda la eficacia de los genes sirtuinas y sus activadores, como el resveratrol, para extender la vida. Según el investigador, aunque el libro sostiene que el envejecimiento puede revertirse mediante intervenciones genéticas y farmacológicas, la evidencia científica disponible no respalda estas afirmaciones.
El especialista también advirtió que investigaciones independientes no han replicado los resultados positivos atribuidos a las sirtuinas ni a los supuestos activadores como el resveratrol, y subrayó que la reprogramación genética para rejuvenecimiento implica riesgos, como el desarrollo de tumores, y carece de pruebas suficientes en animales.
Últimas Noticias
Del laboratorio al mundo real: cómo la IA cambia la forma de estudiar el cerebro en movimiento
La automatización del análisis neuronal permite registrar información en condiciones naturales, ahorra recursos y acelera los descubrimientos sobre los circuitos que originan la conducta

Cuál es el tipo de alimentación asociado a un menor riesgo de deterioro cognitivo, según un estudio
Una amplia investigación en profesionales de la salud estadounidenses identificó que ciertos hábitos alimentarios se relacionan con una menor pérdida de capacidades. Qué dieta es la más saludable para el cerebro, según el trabajo publicado en JAMA Neurology

Qué es la neurogénesis y por qué sería el secreto de los súper agers para evitar el deterioro cognitivo
Investigadores estadounidenses identificaron que los adultos mayores de 80 años con una memoria fuera de lo común presentan una característica que los protege del envejecimiento cerebral. Un trabajo publicado en la revista Nature abre nuevas posibilidades para entender la prevención de enfermedades neurodegenerativas

Cómo apoyar a los hijos en la transición a la secundaria y reducir su ansiedad
Se trata de un reto importante para muchos adolescentes, quienes pueden experimentar nerviosismo y dudas sobre su capacidad para adaptarse a los nuevos desafíos. La opinión de los expertos de Mayo Clinic

Del frío al mentol: descubren el mecanismo cerebral detrás de la sensación de frescura
La biología estructural aporta respuestas sobre el modo en que ciertos compuestos provocan reacciones sensoriales intensas y permite avanzar en el desarrollo de terapias dirigidas a trastornos neurológicos complejos




