
Una investigación de la Universidad de Lund, en Suecia, indica que los cambios epigenéticos pueden provocar diabetes tipo 2, lo que ofrece nuevos conocimientos para la prevención y el tratamiento de esta enfermedad y otras derivadas.
Publicado en Nature Communications, el estudio sugiere que los cambios epigenéticos podrían ser un factor causal en el desarrollo de la patología, en lugar de simplemente ocurrir como resultado de la enfermedad.
Esta nueva investigación refuerza la teoría de que las modificaciones epigenéticas pueden provocar diabetes tipo 2, y el equipo ahora se centra en crear estrategias para la prevención de enfermedades. Heredamos nuestros genes de nuestros padres y rara vez cambian.
Sin embargo, los cambios epigenéticos, que son modificaciones con el potencial de regular la activación o desactivación de genes, así como de influir en la síntesis de proteínas específicas en las células, surgen debido a factores ambientales y de estilo de vida que pueden afectar su función.

“Nuestro nuevo estudio extenso confirma nuestros hallazgos anteriores de estudios más pequeños, que muestran que los cambios epigenéticos pueden contribuir al desarrollo de diabetes tipo 2. En este estudio, también hemos identificado nuevos genes que impactan el desarrollo de la enfermedad. Nuestra esperanza es que con la ayuda de estos resultados podamos desarrollar métodos que puedan usarse para prevenir la diabetes tipo 2″, explicó la doctora Charlotte Ling, profesora de diabetes y epigenética en el Centro de Diabetes de la Universidad de Lund (LUDC), quien dirigió el estudio.
Los investigadores estudiaron la epigenética en células productoras de insulina de donantes y encontraron 5.584 sitios en el genoma con cambios que diferían entre 25 personas con diabetes tipo 2 y 75 personas sin la enfermedad.
Los mismos cambios epigenéticos encontrados en personas con diabetes tipo 2 también se encontraron en personas con niveles elevados de azúcar en sangre, lo que aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad.

“Quienes estudiamos la epigenética llevamos mucho tiempo tratando de comprender si los cambios allí causan diabetes tipo 2 o si los cambios ocurren después de que la enfermedad ya se ha desarrollado. Como vimos los mismos cambios epigenéticos en personas con diabetes tipo 2 y en personas con riesgo de padecer la enfermedad, concluimos que estos cambios pueden contribuir al desarrollo de diabetes tipo 2″, precisó Tina Rönn, autora principal e investigadora de LUDC.
El estudio identificó 203 genes con expresión diferente en individuos con diabetes tipo 2 en comparación con el grupo de control. Los investigadores descubrieron que el gen RHOT1 mostraba cambios epigenéticos en personas con diabetes tipo 2 y que también desempeñaba un papel clave en la secreción de insulina en las células productoras de insulina. Cuando eliminaron la expresión genética de RHOT1 en células de donantes sin diabetes tipo 2, la secreción de insulina disminuyó.
“Cuando examinamos el mismo tipo de células en ratas con diabetes, encontramos una falta de RHOT1, lo que confirma la importancia del gen para la secreción de insulina”, indicó Tina Rönn.
Métodos que pueden prevenir la enfermedad

Uno de los objetivos de la investigación es desarrollar un biomarcador sanguíneo que pueda predecir quién está en riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Por lo tanto, los científicos investigaron si los resultados obtenidos de las células productoras de insulina en el páncreas se reflejaban en la sangre de personas vivas. Encontraron cambios epigenéticos en la sangre de un grupo de 540 personas sin la enfermedad y lo vincularon con el desarrollo futuro de diabetes tipo 2 en la mitad de los individuos.
Factores como una dieta poco saludable, el sedentarismo y el envejecimiento aumentan el riesgo de diabetes tipo 2 y también afectan nuestra epigenética. Con el nuevo estudio, los investigadores han identificado nuevos mecanismos que pueden permitir desarrollar métodos para ayudar a prevenir la diabetes tipo 2.
“Si logramos desarrollar un biomarcador epigenético, podremos identificar individuos con cambios epigenéticos antes de que enfermen. Estas personas pueden, por ejemplo, recibir consejos personalizados sobre su estilo de vida que puedan reducir su riesgo de enfermedad, o podemos desarrollar métodos que tengan como objetivo corregir la actividad de ciertos genes mediante la edición epigenética”, concluyó Charlotte Ling.
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