
Tras la renuncia del doctor Mario Russo al frente del Ministerio de Salud de la Nación, desde el Gobierno nacional confirmaron que su reemplazo será el doctor Mario Lugones. Según advirtieron, esta designación se debe a su “extensa experiencia en el ámbito de la salud, habiendo estado a cargo del Sanatorio Güemes y habiendo sido fundador y presidente de la Fundación Güemes, enfocada en la docencia médica y la investigación clínica”.
Asimismo, señalaron que “a lo largo de su carrera, fue jefe de clínica de la Unidad Coronaria del Sanatorio Güemes, además de médico cardiólogo de Praxis Médica, de la Fundación Favaloro, del Sanatorio Malvinas, entre otros”.
“A su vez, se desempeñó como Director del Instituto Médico de la Seguridad Social y Evaluación Tecnológica (IMSSET) de la Facultad de Medicina de la UBA y fue Director de la Maestría de Gerenciamiento de Sistemas de Salud de la UBA”, agregaron.
La carrera académica de Mario Lugones

Nacido el 28 de julio de 1947, Mario Iván Lugones ha construido una destacada carrera en el ámbito de la medicina y la salud pública, con una especialización en cardiología y un perfil notable en la gestión sanitaria. Se graduó en 1972 de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y obtuvo la especialización en Cardioangiología en la Universidad del Salvador en 1976. En 2011, buscó ampliar su formación y obtuvo el título de Médico especialista en Salud Pública también en la UBA.
Inició su carrera en el Hospital Dr. Cosme Argerich, donde trabajó como médico concurrente en el servicio de Cardiología entre 1972 y 1976. Durante este tiempo, también ejerció como médico ayudante de guardia entre 1973 y 1974 y asumió roles más importantes en la Unidad Coronaria entre 1975 y 1976.
El Sanatorio Güemes ha sido una de las instituciones más influyentes en su carrera. Lugones ocupó varios cargos desde 1972 hasta 1981, incluyendo Jefe de Guardia y Jefe de Clínica en la Unidad Coronaria. En 2000, fundó y presidió la Fundación Sanatorio Güemes, enfocada en la docencia médica y la investigación clínica.
Además de su trabajo en el Sanatorio Güemes, Lugones fue cardiólogo en el Sanatorio Malvinas (1975-1979) y en el Policlínico del Sindicato de Obreros de la Madera (1973-1978). También colaboró con la Fundación Favaloro entre 1976 y 1981, donde coordinó cursos de formación.

En el campo de la gestión sanitaria, fue Gerente de Prestaciones Médicas del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP/PAMI) en 1994 y dirigió el Servicio de Cardiología y Cirugía Cardiovascular del Sanatorio Anchorena entre 1985 y 1992.
En el ámbito académico, Lugones ha tenido un papel clave como director del Instituto de Medicina para la Seguridad Social y Evaluación Tecnológica (IMSSET) y de la Maestría en Gerenciamiento de Sistemas de Salud en la Facultad de Medicina de la UBA. Además, ha presentado más de 70 trabajos en congresos nacionales e internacionales y ha sido un participante activo en eventos sobre cardiología y economía de la salud en Argentina, Estados Unidos, Uruguay y Paraguay.
Su participación en la gestión nacional
En los primeros días del gobierno de Javier Milei, Mario Iván Lugones ha sido mencionado como asesor en temas de salud, participando en reuniones de gabinete, aunque sin ocupar un cargo oficial, con una presencia relevante en la discusión de políticas sanitarias y económicas, colaborando en la toma de decisiones estratégicas.
Su influencia en el sector lo mantuvo como uno de los candidatos a ocupar el Ministerio de Salud, aunque el puesto había quedado en manos de Russo. Sin embargo, Lugones continuó formando parte de estos encuentros como experto sanitario y su rol fue clave en las decisiones del gobierno. Incluso, llegó a formar parte de la misma mesa que el histórico dirigente de la Unión Cívica Radical (UCR) Enrique “Coti” Nosiglia, quien fue señalado como uno de los hombres de confianza de la gestión actual. Un dato extra: es el padre de Rodrigo Lugones, socio de Santiago Caputo.
Más allá del aporte extraoficial que el experto en cardiología brindó a la actual gestión, en su currículum vitae se menciona que tuvo un breve paso como médico integrante del Ministerio de Educación de la provincia de Buenos Aires entre 1973 y 1974. Su incursión en el ámbito público coincidió con la gobernación encabezada por el fallecido dirigente político Óscar Bidegain.
No obstante, su trayectoria estuvo profundamente atravesada por la temática sanitaria. Pues, además de ser el presidente de la Fundación Güemes y asesor de confianza del gobierno, también ocupa el cargo de secretario de la Comisión Directiva de la Cámara de Entidades Prestadoras de Salud (CEPSAL) y se ha constituido como uno de los referentes en materia de administración del sistema de salud privado.
Últimas Noticias
Cómo detectar a tiempo posibles complicaciones para el bebé: la guía de una ginecóloga experta
La obstetra Juliana Moren detalló durante su paso por Infobae al Mediodía cómo la cirugía intrauterina mejora el pronóstico de casos de alto riesgo

Qué es la Tarjeta Azul, el poderoso símbolo que invita hablar de inclusión en el autismo
En el marco de la Semana Azul, se presentó este recurso educativo y de concientización social que busca instalar nuevas formas de convivencia y visibilizar la condición en escuelas, empresas y espacios públicos

Descubren cómo cuatro bacterias intestinales pueden transformar la grasa corporal y el metabolismo
A partir de experimentos en ratones, científicos detectaron que una red de bacterias traduce la comida en señales que activan el metabolismo de formas insospechadas. Por qué los resultados pueden ser claves para la prevención de la obesidad

Autismo: por qué la familia, la escuela y el entorno social son claves para la integración
En Infobae en Vivo a las Nueve, el neuropsiquiatra Christian Plebst y Ricardo Demirci, padre de un joven con autismo, coincidieron en la necesidad de una mirada social y comunitaria que trascienda el diagnóstico e involucre un compromiso hacia la inclusión real

Médicos, no mitos: la salud mental detrás del escándalo de los anestésicos
Una construcción social presenta a estos profesionales como inmunes al dolor, al cansancio y a la enfermedad mental. Pero un estudio reciente muestra que el burn out afecta a más del 60 por ciento de ellos en Argentina



