La chicharrita retrocede y abre un escenario alentador para la campaña de maíz

La plaga volvió a disminuir en las cinco regiones de producción, aunque los especialistas recomiendan mantener el monitoreo sobre maíces guachos y cultivos emergentes

Chicharrita del maíz
Con una retracción generalizada de la chicharrita, se presenta un escenario promisorio para el maíz (Revista Chacra)
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La presencia de Dalbulus maidis, conocida como chicharrita del maíz, volvió a disminuir durante la segunda quincena de septiembre en las cinco principales regiones maiceras del país. Según el 51º informe de la Red Nacional de Monitoreo, se observó una marcada caída en la abundancia del insecto y un incremento de las localidades sin capturas, configurando un escenario favorable de cara a la nueva campaña.

La retracción fue especialmente significativa en las regiones donde la plaga presenta carácter endémico. En el NOA, el promedio cayó 54% respecto de la primera quincena de septiembre, de 18,15 a 8,34 adultos por trampa. En el NEA, alcanzó 6,85 adultos por trampa. Ambas regiones, sin embargo, permanecen ligeramente por encima de los registros de un año atrás, por lo que continúan siendo áreas de especial atención.

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En las restantes regiones, los niveles de presencia son considerablemente menores. En el Litoral, el 85% de las localidades no registró chicharritas y el promedio fue de apenas 0,36 adultos por trampa. En el Centro Norte, las localidades sin detecciones aumentaron hasta el 75%, con un promedio de 0,6 adultos por trampa, mientras que en el Centro Sur el 98% de las localidades no registró presencia, con apenas 0,02 adultos por trampa.

Maíz afectado por un insecto denominado chicharrita (Dalbulus maidis) que transmite una enfermedad a la planta: el achaparramiento  (spiroplasma)
Pese a la disminución de la presencia de chicharrita en los cultivos de maíz, los especialistas advierten que no se deben relajar los controles (Infobae)

Pese a la evolución favorable, los especialistas advierten que la baja presencia actual no debe llevar a relajar los controles. La Red Nacional de Monitoreo considera fundamental sostener un seguimiento activo y sistemático, especialmente sobre los maíces voluntarios o “guachos”, que pueden funcionar como un “puente verde” y permitir que el vector y los patógenos asociados sobrevivan entre campañas.

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También recomiendan intensificar el monitoreo de los lotes de maíz de primera desde la emergencia del cultivo. Una detección temprana de Dalbulus maidis permite evaluar rápidamente las estrategias de manejo y adoptar medidas destinadas a reducir el riesgo de transmisión de enfermedades. En esta etapa, además, una proporción creciente de las trampas ya se encuentra instalada sobre cultivos de maíz temprano, particularmente en las regiones endémicas.

Con la retracción generalizada de la chicharrita, el panorama para la campaña maicera se presenta promisorio, pero el comportamiento de la plaga dependerá de cómo evolucione durante las próximas semanas. Por eso, el manejo de los maíces guachos y el monitoreo frecuente de los cultivos emergentes serán determinantes para evitar que una situación sanitaria favorable se transforme nuevamente en un problema para el cultivo.

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