Desde temprano, la Plaza Carso se llenó de fanáticos, muchos de ellos luciendo camisetas y gorras con los colores de Red Bull. La atmósfera era palpable; los gritos de apoyo no pararon de resonar en las inmediaciones del Museo Soumaya, mientras los seguidores esperaban con entusiasmo la llegada de Checo Pérez.
Si bien, el piloto tapatío no ha tenido la mejor de sus temporadas, este tipo de encuentros se ha convertido en toda una tradición en los últimos años, convirtiéndose en un punto de encuentro entre el piloto y su base de admiradores.
Durante el evento, Checo Pérez habló abiertamente sobre sus expectativas para el Gran Premio de la Ciudad de México 2024. Con un enfoque pragmático, expresó su deseo de conseguir un triunfo en su país, una meta que ha perseguido desde sus inicios en la Fórmula 1.
“Es ganar en mi país, es mi mayor sueño”, expreso Checo Pérez en conferencia de prensa.
Continuando con los eventos y jolgorios previo al GP de México 2024, Sergio Pérez y Max Verstappen acudieron a la ya clásica “cascarita” en la terraza de Plaza Carso, teniendo a los dos pilotos de Red Bull fungiendo como estrategas de cada equipo.
Siendo ya una tradición previa al GP de México, el piloto mexicano y el neerlandés acudieron a un partido amistoso disputado de manera privada en Plaza Carso en Polanco.
Con ayuda de exfutbolistas, como Miguel Layún, Moisés Muñoz y Oribe Peralta, el equipo del ‘Ministro de defensa’ logró imponerse a su coequipero en la llamada “De la pista a la cancha”.
Sin duda alguna, uno de los momentos más curiosos y chuscos del momento, lo protagonizaron Jorge Campos y Arturo Elías Ayub, quien en esta ocasión fungió como árbitro del encuentro.
Fiel a su idiosincrasia, el mítico guardameta mexicano comenzó a bromear un tanto pesado con cada uno de los participantes, incluso con el mismo Max Verstappen. Fue en el ocaso del primer tiempo, donde el ‘Brody’ fue a “reclamarle” al silbante (Ayub), que marcara de manera correcta; sin embargo, entre las bromas y forcejeos, Campos terminó por romperle el pantalón al empresario mexicano, hecho que generó la risa y de todos los presentes.