Durante la tarde del viernes, Jean Succar Kuri, hombre sentenciado a cumplir una condena de 94 años de prisión por liderar una red de pederastia y pornografía infantil, falleció mientras recibía atención médica en un hospital privado de Cancún, Quintana Roo. Tras ello, se reveló que el empresario libanés contaba con un cuadro grave de desnutrición, así como también algunas fotografías de sus últimos días con vida.
Fue a través de X, antes Twitter, donde la activista y cofundadora de ‘Reinserta’, Saskia Niño de Rivera, compartió material visual que comprueba que Kuri, de 79 años de edad, contaba con poca masa muscular derivado de la enfermedad que padecía.
El ahora fallecido se encontraba recluido en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cancún, pero los reportes refieren que el pasado 6 de junio fue trasladado a un nosocomio particular para ser atendido medicamente. La causa de muerte habría sido insuficiencia cardiaca.
De acuerdo con Niño de Rivera, antes de morir, Succar Kuri fue trasladado a un penal federal a petición de las víctimas y autoridades para impedir que siguiera operando desde el penal de Cancún.
“Vivió en una suite en el penal de Cancún donde siguió metiendo niños y niñas aún en prisión”, escribió en X. Además, destaca que durante los últimos meses, la defensa legal de Kuri buscaba que un juez le concediera cumplir el resto de su condena prisión domiciliaria, bajo el argumento de su avanzada edad y los problemas de salud que padecía.
El caso de Jean Succar Kuri
Jean Succar Kuri, empresario de origen libanés naturalizado mexicano, se convirtió en una figura controvertida y emblemática de la lucha contra la explotación sexual infantil en México.
Radicado en Cancún, Quintana Roo, construyó una fortuna a través de inversiones en la industria hotelera y bienes raíces, pero su nombre ganó notoriedad no por sus logros empresariales, sino por su vinculación con una red de explotación sexual de menores.
El primer indicio público de sus actividades delictivas surgió en 2003 con la publicación del libro “Los demonios del Edén” de la periodista Lydia Cacho. La obra, basado en investigaciones y testimonios, expuso las operaciones de una red de pornografía infantil en la que Kuri y otras figuras prominentes estaban involucrados. La denuncia no solo sacudió a la opinión pública, sino que también desató una serie de investigaciones judiciales y mediáticas.
En 2004, Kuri fue arrestado en Chandler, Arizona, Estados Unidos, y extraditado a México en 2006. Su detención y proceso judicial estuvieron marcados por numerosas irregularidades y denuncias de corrupción, subrayando las dificultades en la lucha contra el crimen organizado y la explotación infantil en el país. El juicio en su contra incluyó testimonios desgarradores de sus víctimas, quienes relataron abusos sexuales, coerción y corrupción de menores.
Tras años de procesos judiciales, en 2011 la justicia mexicana dictó una sentencia ejemplar contra Jean Succar Kuri, condenándolo a 112 años de prisión. Esta sentencia incluyó cargos por pornografía infantil, corrupción de menores y abuso sexual, subrayando la gravedad de sus crímenes. Sin embargo, su condena fue reducida a 94 años.