
El fiscal federal Guillermo Marijuán abrió una investigación preliminar por posible lavado de dinero en la compra y venta de jugadores de fútbol profesional en la que podrían estar involucrados los empresarios Foster Gillett y Guillermo Tofoni.
Fuentes judiciales informaron a Infobae que el fiscal inició la investigación en la que ya ordenó distintas medidas de prueba y que cuando la finalice la remitirá para que intervenga un juez federal.
Se trata de dos denuncias que llegaron a su fiscalía —una de una llamada Asociación de Clubes de la Argentina— para que se investigue una serie de compra y venta de jugadores que podrían esconder en rigor un posible lavado de dinero.
Gillett es un empresario inglés cuya familia fue dueña del club Liverpool y que desembarcó en el club Estudiantes de La Plata. Lo que se objetó en las denuncias fueron las operaciones de los jugadores Rodrigo Villagra, Valentín Gómez, Ezequiel Piovi y Cristian Medina.
Respecto de Villagra, se investiga que Gillett se había comprometido a pagar 11,5 millones de dólares para llevarlo de River a otra institución, lo que provocó que el jugador estuviera tres semanas entrenándose por su cuenta, ya que, pese a las promesas, el dinero nunca apareció y cuando las opciones de venta se fueron agotando, el mediocampista fue transferido a un club de Rusia por un monto menor: cuatro millones de dólares por el 50% de su pase, más un millón extra en caso de lograr algunos objetivos.
“El jugador debió resignar su transferencia esperada debido al incumplimiento financiero que complicó su carrera deportiva.”
Sobre Gómez, pasó de Vélez Sarsfield al Udinese de Italia, pero se cayó debido a que Gillett no abonó el monto de la ficha antes del plazo límite, por lo que el jugador debió retornar a su club.

Respecto de Piovi firmó un contrato con Estudiantes de La Plata por tres años con opción de renovación por otro período, por una cifra superior a los dos millones de dólares y las negociaciones estaban siendo llevadas adelante por Gillet, pero el dinero nunca llegó.
El último caso es el de Medina, que de Boca Juniors pasó a Estudiantes también con la intervención del empresario inglés.”Los diversos perjuicios patrimoniales ocasionados a los clubes y a los jugadores profesionales configura el delito precedente que debiera disparar una investigación por lavado de activos”, sostiene la investigación preliminar.
No es la primera denuncia. River ya inició acciones legales contra Gillett y sus intermediarios tras el fallido traspaso de Villagra. La denuncia penal, que también involucra a Tofoni y Juan Manuel Cobián, es por estafa y desbaratamiento de derechos acordados, según los artículos 172 y 173 inciso 11 del Código Penal Nacional. La operación de venta del mediocampista a través del grupo de Gillett nunca se concretó, lo que generó un perjuicio económico para el club de Núñez.
“River acciona para defender su patrimonio, porque el club y el jugador fueron estafados y defraudados por la conducta de Foster Gillett, mediante una maniobra fraudulenta pergeñada de antemano”, le explicaron desde Núñez a Infobae.
El empresario, que llegó al fútbol argentino de la mano del presidente de Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón, y con vínculos con el actual gobierno nacional, se había comprometido a pagar alrededor de 11.5 millones de dólares por Villagra. De este monto, River recibiría aproximadamente 9 millones netos. Sin embargo, tras varias semanas de espera y sin respuestas por parte de Gillett, la dirigencia decidió tomar medidas judiciales. En todo ese tiempo, el futbolista no formó parte de las convocatorias de Marcelo Gallardo y entrenó apartado del plantel.
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