Cómo actuar ante un sangrado nasal, según un enfermero: “Antes de meter una gasa o un algodón...”

Estos episodios pueden producirse por calor excesivo, alergias o traumatismos, entre otras causas

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Un niño sufriendo un episodio
Un niño sufriendo un episodio de epistaxis

Los episodios de sangrado nasal o epistaxis suelen ser frecuentes en niños y adolescentes, especialmente en días calurosos, durante o después de la exposición al sol. Cuando la hemorragia es muy intensa o se prolonga durante varios minutos, muchas veces no se sabe la manera correcta de cortarla. Además, si este suceso ocurre de forma frecuente, existe también la preocupación de que pueda ser indicativo de alguna enfermedad, algo que conviene descartar acudiendo al médico.

El sangrado de nariz puede tener múltiples causas: la sequedad y el aire seco pueden agrietar la nariz y facilitar el sangrado; se pueden producir traumatismos al recibir algún golpe, hurgarse o sonarse con fuerza; infecciones como resfriados, rinitis o sinusitis pueden inflamar la mucosa y provocar epistaxis; también la exposición al humo, a productos químicos o alérgenos pueden desencadenar un episodio, así como la introducción de cuerpos extraños, algo que suele ser frecuente en el caso de los niños pequeños. Aunque generalmente estos sangrados no desentrañan mayor peligro y finalizan pasados unos minutos, también pueden ser indicativos de problemas como la hipertensión arterial, los trastornos de coagulación, el déficit de vitaminas (por ejemplo, C o K) o, en casos más graves, las enfermedades hepáticas o renales.

Sin embargo, los motivos más frecuentes son el calor excesivo y la alergia, que dilata los vasos sanguíneos y cualquier mínimo roce puede provocar un sangrado repentino.

Cómo cortar una hemorragia nasal

El enfermero Luis Cabezas Vallejo, que utiliza sus redes sociales (@luiscabezasvallejo) para compartir consejos relacionados con la salud, ha publicado recientemente un vídeo en TikTok donde explica la manera correcta de detener un sangrado nasal.

“Antes de meter una gasa o un algodón, hay que presionar fuertemente cinco minutos”, explica el enfermero. Por tanto, en el caso de que la hemorragia se localice en la nariz, “hay que presionar en las aletas”. Tras este paso, conviene “flexionar la cabeza hacia delante” para evitar que la sangre pase por la garganta y facilitar su salida. Por tanto, no debemos recortarnos o inclinarla hacia atrás.

Primeros auxilios contra el sangrado
Primeros auxilios contra el sangrado nasal. (iStock)

Otros trucos para frenar una hemorragia nasal es aplicar frío en la zona y el cuello. Podemos usar una bolsa de hielo o una compresa fría sobre el puente de la nariz para ayudar a contraer los vasos sanguíneos. Los expertos también recuerdan la importancia de no sonarse mientras se está teniendo un episodio de epistaxis o después: cuando el sangrado se detenga, debemos evitar hacer esto o rascarnos la nariz durante varias horas, pues podría volver a producirse una hemorragia con bastante facilidad.

En la mayoría de los casos, esto no desentraña ningún peligro y a los pocos minutos dejará de sangrar la nariz. Sin embargo, se debe acudir al médico cuando el episodio dura más de 20 minutos, cuando las hemorragias son muy abundantes o frecuentes (pues pueden ser signo de un problema de salud), si ocurrió después de un golpe fuerte en la cabeza (para descartar que se haya producido un traumatismo craneoencefálico) o si se toman anticoagulantes o se tiene un trastorno de coagulación.