Por primera vez en España una niña se recupera de una miocarditis fulminante gracias a un corazón artificial

La paciente de 1 año contrajo la enfermedad por la infección vírica de un parvovirus, provocándole la inflamación del miocardio

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Los doctores Carlos Velasco y
Los doctores Carlos Velasco y María Vieitez, cirujanos cardíacos infantiles del Chuac en una reversión de cardiopatía fulminante en una niña (Chuac) REMITIDA / HANDOUT por CHUAC Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma 03/1/2025

Nuevo capítulo en la historia de la medicina española. Por primera vez en nuestro país, una niña consigue recuperarse de una miocarditis fulminante gracias a un corazón artificial de última generación. La hazaña llega de la mano del equipo del complejo hospitalario universitario de A Coruña (Chuac), que según informa se trata del primer caso registrado a nivel nacional en el que un paciente que padecía esta cardiopatía consigue, mediante el uso de un corazón artificial de larga duración, recuperar la función miocárdica evitando así la alternativa final de un trasplante.

Este tipo de infecciones con afectación cardíaca y presentación fulminante son bastante infrecuentes, con un incidencia estimada de un caso por cada 100.000 pacientes. Desde el Chuac, apuntan que “el éxito de esta intervención no sería posible sin la participación de un equipo multidisciplinar de profesionales con cirujanos cardíacos, cardiólogos, intensivistas, anestesistas, enfermeras y fisioterapeutas, entre otros”.

La intervención se produjo el pasado mes de octubre y supuso llevar a cabo, por vez primera en España, la recuperación total del corazón de una niña de un año mediante el uso de un ECMO primero (un dispositivo de asistencia mecánica circulatoria y respiratoria capaz de proporcionar soporte cardíaco y pulmonar) y un corazón artificial como tratamiento final.

La menor presentaba una miocarditis fulminante por infección vírica por parvovirus. Una vez diagnosticada e ingresada en la UCI pediátrica, dada la mala evolución clínica, el equipo médico decide la implantación de un ECMO. Pasado un tiempo, y tras comprobar que la función del corazón no mejora, se decide un cambio de dispositivo de asistencia circulatoria y se recurre a un corazón artificial extracorpóreo de larga duración (Berlin Heart). “Desde este momento, el escenario futuro más probable, dada la evolución del caso, es el trasplante cardíaco”, apuntan desde el hospital.

Pasados dos meses, y siempre en el entorno hospitalario, se aprecia una progresiva mejoría de la función miocárdica por lo que el equipo de profesionales de la UCI pediátrica decide reducir de manera progresiva la ayuda que proporciona el corazón artificial, hasta su explante final y recuperación total de la función miocárdica de la paciente.

“La excelente evolución de la paciente en las siguientes semanas tras la retirada del corazón artificial permitió darle el alta hospitalaria y controlar su evolución con visitas periódicas a las consultas externas de la unidad de cardiología pediátrica del Hospital Materno Infantil Teresa Herrera”. La relevancia de este caso, añaden desde el Chuac, “reside en el uso de un corazón artificial de larga duración, para recuperar la función cardíaca de un paciente con una miocarditis fulminante, evitando así la alternativa final de un trasplante”.

El doctor López Rosetti nos cuenta cómo tenemos que cuidar nuestro corazón.

Qué es la miocarditis fulminante

La miocarditis fulminante es una forma grave y potencialmente mortal de inflamación del miocardio, el músculo cardíaco. Esta condición suele ser causada por una respuesta inmunitaria desregulada, a menudo desencadenada por infecciones virales, aunque también puede relacionarse con reacciones autoinmunes, toxinas o fármacos, explica la Clínica Mayo.

A diferencia de otras formas de miocarditis, la variante fulminante se caracteriza por un inicio súbito y una rápida progresión hacia insuficiencia cardíaca severa, arritmias graves o shock cardiogénico. Se presenta con síntomas como dolor torácico, dificultad para respirar, fatiga extrema y, en algunos casos, colapso cardiovascular. Sin tratamiento inmediato, puede resultar fatal; sin embargo, con intervenciones adecuadas, como soporte circulatorio mecánico y manejo intensivo, muchos pacientes logran una recuperación completa.

* Con información de Europa Press

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