
En una jornada dedicada a explorar los avances tecnológicos y su vínculo con la educación, Ticmas recibió en su auditorio a expertos en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas para reflexionar sobre el valor de los nuevos conocimientos y su valor en el ámbito educativo.
Alejandro Melamed, director del Advanced Leadership Program (ALP) de la Universidad de San Andrés, presentó su libro Liderazgo más humano y reflexionó acerca del presente laboral y la formación de nuevos líderes para el futuro.
En su libro, Alejandro habla de la diferencia entre Story Telling y Story Being pero, ¿qué es y por qué es importante la diferencia? El escritor explicaba que el primero hace referencia al arte de contar historias, mientras que el otro (más importante según él) es la virtud de ser la historia.
Según Melamed, los líderes ya no se definen por lo que dicen, sino por cómo actúan: “En las organizaciones estamos saturados del verso, en los momentos de verdad se ven los valores reales”. Esto cobra especial importancia en este momento donde temas como la diversidad, la inclusión y la sostenibilidad vuelven a estar en discusión.

Durante la charla con Patricio Zunini, Melamed repasó su experiencia en grandes compañías y la importancia de construir espacios de trabajo genuinamente deseables para los empleados. “Tenés que tener un lugar de trabajo donde la gente quiera ir a trabajar” indica y afirma que “el líder cumple un rol fundamental en ese deseo de ir a trabajar”.
En ese sentido, el líder es la persona que marca dirección, orienta y brinda un marco de protección. Sin embargo, Alejandro señala también que mucho de lo que hace el líder depende del impacto que genera en el otro.
Liderar desde la vulnerabilidad
La pandemia dejó una enseñanza central: el líder es tan humano como el resto. “Antes del covid el líder debía mostrarse fuerte, seguro, saber todo; hoy la vulnerabilidad es una señal de fortaleza”, dijo Melamed.
“Mostrarte vulnerable es ser como sos”, señalaba el entrevistado. En ese sentido, aseguró que cuando nos mostramos como somos nos sentimos más seguros y generamos confianza en los demás.
Sobre las redes sociales, Alejandro opinó que hay una máscara o un filtro que hace que todos seamos los mejores del mundo y resalta que “no existe estar siempre bien y feliz”. De esta manera, liderar desde la vulnerabilidad y mostrarse más humano se han vuelto cualidades fundamentales para la dirección y organización de grupos.
La revolución de la inteligencia artificial
Sobre el liderazgo en tiempos de inteligencia artificial, Melamed sostuvo que, si bien los paradigmas cambiaron radicalmente, la sensibilidad del contacto humano no puede ser reemplazada. “La entrevista personal es más eficiente que la inteligencia artificial”, indica.
En ese sentido, argumentó que las personas siguen eligiendo el feedback humano, sobre todo cuando es negativo. La gente encontró en la inteligencia artificial una herramienta que facilita un montón de cosas, pero no deja de ser eso, una herramienta.

“Actualmente se espera más que nunca el contacto humano”, dijo, y señaló que, en un contexto de crecimiento tecnológico, el impacto de lo humano cobra un valor irremplazable. Según explicaba, esto tiene que ver fundamentalmente con la manera de manejar los sentimientos propios y de otros que tiene el humano.
De esta manera, el rol del líder en tiempos de inteligencia artificial implica una conexión más cercana con la gente, sus sentimientos y con sus deseos. Además, también afirma que “para liderar el potencial de cada persona hay que entender su deseo, sus pasiones y motivaciones”.
Con respecto a esto Alejandro sostuvo que “nunca vas a estar motivado si no trabajás de lo que te apasiona, te paguen lo que te paguen”.
El aula como semillero de nuevos liderazgos
Finalmente, Melamed trasladó su mirada al ámbito educativo, convencido de que el liderazgo también debe nacer en las aulas: “El aula es donde se conforman las futuras empresas”.
Sobre los jóvenes, indicó que hay una decepción con las empresas y que hoy los alumnos elijen desarrollar sus habilidades y crecer en pequeñas empresas en lugar de trabajar en una grande donde no pueden desempeñarse en roles importantes.
También habló sobre el rol de los maestros como líderes de grupo y formadores. En ese sentido, señaló que “en lugar de ser el que enseña, hay que ser un facilitador del aprendizaje”. Antes el profesor tenía que saber todo, ahora el conocimiento acumulado de los alumnos es superior al del maestro.
Por último, Melamed señaló que el desafío de los docentes como líderes y facilitadores de aprendizaje es el de impulsar a los alumnos en lugar de solo enseñarles.
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