
Ante la caída de los ingresos de trabajadores independientes y cuentapropistas, más las dificultades de las empresas a la hora de pagar los sueldos, el Gobierno buscó al inicio de la cuarentena, específicamente en abril, suavizar el vencimiento de las tarjetas de crédito para dejar más ingresos disponibles para otros gastos esenciales en un contexto de recesión agudizada por la pandemia de coronavirus.
Para lograr ese objetivo lanzó un plan para refinanciar los saldos de las tarjetas vencidos entre el 13 y el 30 de abril, con tres meses de gracia, en 9 cuotas mensuales, iguales y consecutivas y una tasa nominal anual de 43% que, sin embargo, comenzaron a llegar este mes con importes superiores a lo establecido por el Banco Central en la comunicación A 6964.
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En ese marco, la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias anunció que iniciará una investigación de oficio para determinar si las entidades bancarias aplicaron correctamente el plan de financiamiento de los saldos de tarjetas de crédito.
La decisión del Banco Central se conoció luego que un informe elaborado por la consultora CERX, dirigida por la economista Victoria Giarrizo, en el que se advirtió que los nuevos resúmenes de cuenta de las tarjetas que llegaron en agosto –sobre deuda de abril– registraban una deuda superior a la prevista inicialmente por los consumidores al momento de diferir el pago.
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El vicepresidente del Banco Nación, Matías Tombolini, dijo que la refinanciación “representa un 35,7% de interés en un año” sobre el saldo deudor, y rechazó el análisis de la consultora CERX respecto a la que tasa era mayor a la anunciada. “Cuando se suman las nueve cuotas que se pagan al cabo de un año, por cada $1.000 se pagan $1.357,02”, precisó Tombolini, para el caso del banco oficial.
Desde el Banco Santander indicaron a Télam que “la tasa nominal anual aplicada es del 43%”, y añadieron que “al existir tres meses de gracia la tasa se aplica sobre nueve meses”. “Por ende las tasas aplicadas sobre la operación de 12 meses son de 40,01% el costo financiero total nominal anual (CFTNA) sin IVA y de 47,74% con IVA”, precisaron.
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Las fuentes pusieron como ejemplo que "si el saldo impago del resumen de la tarjeta de crédito de abril es de $1.000, a partir del mes agosto abonará una cuota mensual de $143,43", y aseguraron que "esto se repetirá por los ocho meses siguientes".
En el Banco Credicoop indicaron que la tasa de interés aplicada fue del 39% anual para refinanciar los saldos impagos.
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Más allá de los intereses aplicados por cada entidad, el hecho de que la tasa nominal (TNA) sea igual o inferior al 43%, no implica que sea el único costo que se aplica sobre los saldos. Los bancos aplican otros costos de financiamiento, como comisiones e impuestos, con los que se calcula el Costo Financiero Total (CFT), que es el recargo final que el cliente termina pagando.
Tombolini afirmó que “la refinanciación del saldo, sin ningún lugar a dudas que es una herramienta positiva”, pero aclaró que “no es un subsidio, es un crédito voluntario”. El funcionario explicó que “para aquellos que querían, el pago del saldo de la tarjeta de abril se pasó tres meses para adelante”, y añadió que esa deuda “se refinanció a un año, en nueve cuotas”.
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De todos modos, dijo que en el plazo de gracia “se acumularon intereses de $35,83 por mes por cada $1.000 que totalizan $108 por cada $1.000 en tres meses, que se prorratearon en forma directa a lo largo del año” y aclaró que “el IVA es sobre los intereses”, y añadió que “por eso el monto final de la cuota varía de manera decreciente”.
En otro orden, Giarrizo destacó: “Hubo dos problemas. Por un lado, cuando se anunció esto, el Banco central dijo que se iban a pagar 147 pesos por cada 1000 de refinanciamiento. En el imaginario de la gente parecían baratos, entonces nadie se preguntó mil de qué. Y durante esos tres meses también se generó interés”. Y añadió: “Desde el BCRA dicen que la tasa es del 43%. Sí, es verdad, pero estaba mal explicado”.
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No hay que perder de vista que la medida del Banco Central se fijó a comienzos de abril cuando no se sabía la prolongación que tendrían las medidas restrictivas tomadas por el Gobierno para morigerar la propagación del coronavirus en la población.
En ese sentido, tras los tres meses de gracia, los consumidores deben afrontar el refinanciamiento de los saldos de abril con intereses en un contexto donde la economía sigue golpeada producto de la cuarentena aplicada, mientras los consumidores continúan financiando su compras con la tarjeta de crédito.
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De hecho el consumo con tarjetas de crédito volvió a crecer en julio, impulsado por los planes de descuentos y costos financieros más accesibles, de acuerdo con un relevamiento de First Capital Group en base a datos del Banco Central.
La operatoria en pesos a través de tarjetas de crédito registró un saldo de $682.429 millones, lo que significa una suba de 6,3% respecto al cierre de junio, con unos $ 40.719 millones por encima de ese mes.
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Qué opciones tienen los usuarios
Si bien la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias aclaró que “no tiene registradas denuncias de usuarios del sistema por la aplicación del plan de cuotas”, pero indicó que “de todas maneras controlará que la norma se esté aplicando correctamente”. Y destacó que “los usuarios pueden realizar sus reclamos en la página web del Banco Central”
Los usuarios que hayan recibido cuotas superiores a las dispuestas por la normativa, explicaron desde el Banco Central, deben reclamar en primera instancia ante el banco emisor de la tarjeta de crédito.
Para darle curso a ese reclamo, la autoridad monetaria pide que hayan transcurrido 10 días hábiles desde la presentación del mismo ante el banco involucrado. En el formulario online, es necesario además incluir el número de reclamo proporcionado por el banco.
Una de las opciones que tienen los usuarios para hacerle frente a la deuda con las tarjetas de crédito, surge la posibilidad de cancelarla anticipadamente sin costo alguno. Se trata de una posibilidad para los que tengan algún ahorro y quieran evitar una financiación más costosa de lo previsto inicialmente.
Cabe recordar que la Comunicación A 6964 del Banco Central, que reguló este mecanismo, dispuso que “los saldos refinanciados podrán ser precancelados, total o parcialmente, en cualquier momento y sin costo –excepto el interés compensatorio devengado hasta la precancelación– cuando el cliente lo requiera”.
Algunos bancos empezaron a ofrecer financiamiento para que los clientes puedan pagar las deudas. Por ejemplo, a través de una nueva financiación con la tarjeta de crédito o tomando un crédito personal para cancelar la deuda con la tarjeta y de esa manera poder seguir consumiendo.
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