
En un mes marcado por una cuarentena que se flexibilizó muy gradualmente, las ventas minoristas cayeron 57,6% anual, medidas en cantidades. según un relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
La caída incluye las ventas totales, tanto en locales físicos como a través de la modalidad online, a la que muchas firmas recurrieron o intensificaron para intentar evitar el colapso, que de todos modos se verificó.
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Hubo, a su vez, fuertes diferencias entre rubros. Los de entrada fueron considerados “esenciales” por el gobierno (Alimentos y Bebidas, Farmacias y Ferreterías) tuvieron una caída promedio del 31% respecto de igual período de 2019, mientras en los restantes la baja promedio fue de 75%.
El 94,5% de los comercios pymes relevados tuvieron declives en sus ventas y no cubrieron sus costos operativos.
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El informe de CAME señala que “incluso si al resto se le quita Neumáticos y repuestos (-63,1%) y Librerías y Jugueterías (-67,6%), donde se observaron más locales abiertos, el desplome de los demás fue de 80% anual”.
La encuesta abarcó 1.100 comercios de todo el país relevados entre el miércoles 29 de abril y el sábado 2 de mayo por 30 encuestadores localizados en las capitales del país, en el Gran Buenos Aires y en Capital Federal, informó la entidad, que explicó que, al igual que en la última parte de marzo, “las ventas volvieron a estar marcadas por la restricción de circulación de gente que generó la cuarentena”.
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La flexibilización de la cuarentena, permitiendo la modalidad de ventas online no alcanzó para amortiguar lo que el informe califica de “drástico derrumbe”. Los locales que abrieron o vendieron por internet tuvieron, a su vez, serios problemas de abastecimiento. Otro problema fue la falta de precios de referencia “con algunos proveedores que comenzaron a pasar los precios con subas importantes o en dólares”, dice el informe.
Debe tenerse en cuenta, además, que la comparación fue contra un mes muy malo: en abril de 2019 las ventas habían, a su vez, caído 13,4% respecto al mismo mes de 2018.
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Por sectores
El sector que menos mal la pasó fue “Alimentos y Bebidas”, uno de los “exceptuados” desde el mismo 20 de marzo, cuando se inició la cuarentena. Pero así y todo, en el agregado se observó una baja interanual de 16,6%, con un leve aumento de las ventas online, de 3,6%. Sucede que se trata de un rubro en el que pocos comercios tenían (o tienen aún) sistemas de comercio electrónico. De hecho, donde más se sintió la caída fue en el rubro de panaderías y verdulerías. Aunque exceptuado, el sector tuvo que lidiar con problemas de abastecimiento.
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En “Farmacias, perfumerías y cosméticas”, un rubro parcialmente exceptuado, las ventas totales descendieron 26,9% anual, con un aumento de 32,8% en el canal de e-commerce en los subrubros no exceptuados de cosmética y perfumería.
El rubro de “Electrodomésticos y artículos electrónicos” tuvo una caída en sus ventas de 78,3%, pero con fuertes diferencias entre sus componentes. Casi todos sus despachos fueron online y mayormente de productos electrónicos, gracias a que muchas familias y comercios invirtieron en tecnología para realizar actividades desde su hogar. Los electrodomésticos, en cambio, casi no tuvieron salida, en gran medida debido a la fuerte caída del poder adquisitivo de las familias, consecuencia a su vez del efecto depresivo sobre la actividad de las pymes y los ingresos de las personas, tanto empleados formales y, más aún, empleados informales, monotributistas y autónomos. La caída del 78,3% se produjo, respecto de un mes en el que en 2019 las ventas habían caído 18,3% respecto del mismo período de 2018.
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En “Ropa y artículos deportivos”, rubro de gastos más modulables pero a su vez de demanda muy influenciada porque las medidas de “aislamiento social, preventivo y obligatorio” restaron a las personas motivos para renovar su vestidor, la caída fue del 77,4%. En este rubro hubo mucho manejo de WhatsApp, dice el informe, y la caída pudo haber sido aún peor de no haber sido por la venta de elementos de gimnasio, como pesas, colchonetas y máquinas de caminar o correr.
Además de diferencias entre rubros, también la hubo entre ciudades y entre comercios de un mismo ramo, según la política seguida frente a la cuarentena. “Hubo negocios que cerraron al 100% y no facturaron nada, ni siquiera online, otros que se abocaron a esta modalidad electrónica y también aquellos que abrieron sus puertas”, dice un pasaje del informe. Pero incluso los comercios que abrieron también vendieron poco, por la baja circulación de gente en las calles.
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“Para casi todos los negocios fue un mes muy difícil porque aun vendiendo 16% menos, como fue el promedio del sector alimentos y bebidas, no se alcanzan a cubrir los gastos operativos”. De hecho, 94,7% de las 1.100 firmas encuestadas declaró que no lo pudo hacer y trabajó a pérdida.
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