
El pintor neerlandés-francés Kees van Dongen (1877-1968) ayudó a definir el fauvismo, una corriente que rompió con la pintura académica mediante colores no naturalistas, pinceladas sueltas y una nueva relación del artista con la realidad.
Van Dongen o Cornelis Théodorus Marie van Dongen, según su acta de nacimiento, creció en una familia clasemediera, trabajando con su padre en la preparación de malta para fabricar ginebra, hasta que comenzó a estudiar pintura en 1892 en la Real Academia de Bellas Artes de Róterdam.
PUBLICIDAD
Allí comenzó a frecuentar el distrito rojo del puerto, zona de borrachines, prostitutas y marineros, a quienes pintó mientras se ganaba la vida como ilustrador para periódicos. En 1897 intentó lanzar su carrera como artista y se mudó a París, pero regresó a los pocos meses. No era el momento.
Volvió a intentarlo dos años después, aunque en esta oportunidad no lo hizo solo. Allí se reunió con Augusta Preitinger, Guus, a quien había conocido en la academia y que se convirtió en su esposa en 1901, cuando quedó embarazada. Ya, siendo padre de familia, consiguió trabajo como ilustrador en diferentes publicaciones y, de a poco, comenzó a exponer su obra en la Ciudad de la Luz, hasta que en 1905 su participación en el controvertido Salón de otoño, junto a firmas como Henri Matisse, Albert Marquet y Charles Camoin, le daría un giro a su carrera.
PUBLICIDAD

El lugar que mejor condensó los años de formación de Van Dongen en la capital francesa fue Le Bateau-Lavoir, en Montmartre, un edificio de habitaciones baratas donde se instalaron artistas con escasos recursos, entre ellos Pablo Picasso y Amedeo Modigliani.
En 1906, el matrimonio se mudó e ingresaron al círculo de Picasso y Fernande Olivier, en un ambiente atravesado por la experimentación de las vanguardias de comienzos del siglo XX.
PUBLICIDAD
En 1908, el afamado crítico de arte Louis Vauxcelles describió a Van Dongen como “uno de los más aterradores fauves”, lo que no era poco, ya que fue el propio Vauxcelles quien había acuñado en 1905 el término “les Fauves” para nombrar la tendencia aparecida en salón otoñal.
Los fauvistas se distinguieron por el uso de colores intensos y antinaturalistas y por una ejecución libre y expresiva, en lo que fue una ruptura frontal con la pintura académica. Aquel gesto sobre el lienzo generó una renovación que si bien nadie habla hoy de pintores fauves continúa viva en los contemporáneos. En aquel momento, los nombres más destacados fueron Maurice de Vlaminck, Othon Friesz, Henri Rousseau, Robert Delaunay, Marquet y Édouard Vuillard.
PUBLICIDAD

Para sumarle más brillo a su CV, durante un breve período también formó parte del grupo expresionista alemán Die Brücke, El puente, con pintores como Ernst Ludwig Kirchner, Erich Heckel o Fritz Bleyl, que buscaban sacar a la pintura del estancamiento que atribuían al neoimpresionismo.
Su esposa, justamente, fue su gran musa o “el paisaje más bello” durante aquellos años parisinos. En el caso de El vestido azul, ya llevaban 10 años de casados y en la composición se observa mucho de esa devoción, admiración, por la también pintora.
PUBLICIDAD
En el ‘13, otro retrato de Guus conmocionó a la opinión pública, lo que contribuyó a afianzar su fama de provocador. La obra Tableau fue retirada del Salón de otoño por la policía, que consideró indecente la representación desnuda de la modelo.

En el retrato El vestido azul, casi de tamaño real, ella aparece con la cabeza erguida y una mano en la cadera, coqueta y elegante, mientras con la otra juega con un collar de perlas. Su figura se impone, es casi inalcanzable, irreal, ideal, hermosa. Su vestido azul brillante contrasta con su piel pálida y con un fondo rojo intenso. Parece flotar. Etérea. Pasional.
PUBLICIDAD
La obra posee la influencia de Vincent van Gogh en el uso de colores muy vivos y en la pincelada expresiva y quizá, por eso, se encuentra en el Museo Van Gogh de Ámsterdam.
Pero nada es para siempre. Su historia cambió con la llegada de la Primera Guerra Mundial, cuando ella quedó atrapada en los Países Bajos y él no volvió a verla hasta el final de la contienda; para entonces, en 1918, él ya vivía en París con la socialité también casada, la directora de moda Léa Alvin, más conocida como Jasmy Jacobs. Preitinger le pediría el divorcio en 1921.
PUBLICIDAD

El éxito le vino de la mano del dinero, realizando retratos para personalidades de billetera grande por aquí y por allá, pero también eso le causó una caída en el prestigio. Ya no era un provocador, un artista de vanguardia, sino uno que vivía gracias a su pasado.
Todo fue para peor cuando en 1941, participó con otros artistas franceses de un viaje a Alemania patrocinado por Joseph Goebbels, lo que afectó aún más su reputación tras la Segunda Guerra Mundial.
PUBLICIDAD
Debió volver a trabajar como ilustrador, aunque recuperó algo de su fama dañada por la sombra del colaboracionismo. Algo. Su obra, lógicamente, con el tiempo volvió a recotizarse. Ya no había un nombre al que desdeñar, sino que queda una obra a la que vender. El mundo del arte también es eso.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
¿Vale la pena ver “La Odisea” en IMAX? Lo que cambia (y lo que no) en cada pantalla de cine
Mucho se ha debatido sobre dónde disfrutar el gran éxito de Christopher Nolan. Una especialista revela qué se pierde y qué se gana en cada sala

Una novela llena de monstruosidad que quiere hablar de belleza
En “Las inútiles”, hermanas siamesas buscan un don que las justifique entre mujeres deslumbrantes, mientras el arte y el amor aparecen como fuerzas exigentes, desbordantes y capaces de volverse insoportables

La “IA obrera” de Daron Acemoglu: su plan para reconstruir la democracia liberal
En su propuesta, el economista galardonado con el Nobel arremete contra las élites por dejar de satisfacer las necesidades de las masas

Abren una convocatoria para obras de teatro emergente
La iniciativa Nuevo Teatro entregará 4.000.000 pesos a la obra ganadora y 2.000.000 al segundo proyecto. Además, suma apoyo con salas de ensayo y funciones en su auditorio

La Fundación Hito Cultural anunció a los 12 artistas de su programa 2026/27
La institución de Parque Patricios anunció la nómina final, tras una convocatoria abierta que superó las 200 inscripciones




