
En Una filosofía de la risa, Bernat Castany Prado plantea una defensa del humor como herramienta para vivir con la incertidumbre, cuestionar dogmas y aliviar una condición humana que, según la tradición que recorre el ensayo, está hecha a la vez de sufrimiento y risa.
El libro se presenta como una continuación de Una filosofía del miedo, donde el autor ya había explorado, a través de pensadores como Epicuro, Spinoza y Nietzsche, una vía filosófica para contener la angustia. En esta nueva entrega, la risa ocupa ese lugar y funciona como otro repertorio para enfrentar el exceso de futuro y la inquietud.
PUBLICIDAD
La idea central es nítida: la comicidad no aparece solo como entretenimiento, sino como una forma de conocimiento. Castany Prado sitúa la ironía y la risa en el centro de la experiencia humana, tanto en una fiesta como en un funeral, y las entiende como instrumentos para relativizar certezas y someter a examen las convicciones propias.
El itinerario intelectual del libro va de Platón a Bergson y suma nombres como Sócrates, Montaigne, Cervantes, Borges, Sófocles y Rilke. A través de esa tradición filosófica y literaria, el autor plantea que la ironía y la comicidad han sido concebidas como una vía para conocer y como una forma de vida menos sometida al dogma.
PUBLICIDAD

Ese recorrido también sostiene una crítica a la solemnidad moral y religiosa. La apuesta del ensayo consiste en apartarse de los escrúpulos neuróticos, de los sermones incapaces de admitir la duda y de toda forma de decoro que impida encontrar una manera más sana de vivir y de reír.
En ese marco, el libro recupera la idea de aprender a amar las preguntas cuando no es posible resolver todo lo que inquieta. La referencia a Rilke refuerza esa defensa de la duda, no como carencia, sino como una disposición compatible con una vida menos rígida.
PUBLICIDAD
Uno de los argumentos más definidos del ensayo es que el humor opera como crítica y como antídoto frente a fanatismos y dogmatismos. Castany Prado lo vincula con prejuicios irracionales y con convicciones frágiles que, al no tolerar examen, reaccionan con rigidez ante cualquier fisura.

El libro conecta esa función con un presente marcado por la polarización y la indignación. En ese contexto, la risa aparece como una práctica liberadora, aunque el autor evita tanto una visión ingenua como una lectura trascendente de la comicidad.
PUBLICIDAD
Esa cautela se traduce en una idea concreta: para conservar el equilibrio emocional, la empatía no siempre basta y a veces debe deformarse en “em-pa-tu-tía”. La fórmula resume el tono del ensayo, que combina erudición filosófica con registros cotidianos y un uso deliberado del juego verbal.
El texto también prevé objeciones. Entre las posibles críticas menciona la acusación de idealizar el poder emancipador del humor, atribuirle una capacidad transformadora excesiva, dispersarse en una acumulación de referencias o limitarse casi por completo a la tradición occidental sin incorporar perspectivas de otras culturas.
PUBLICIDAD

Frente a esos reparos, la defensa del autor se apoya en su formación y en el modo en que administra su erudición. Castany Prado es licenciado en Filosofía y Filología Hispánica, se doctoró con una tesis sobre Borges y tiene estudios de música, un perfil que el libro traduce en una escritura de pulso narrativo sostenido y atención al ritmo de la lengua.
La apuesta final del ensayo enlaza el sapere aude kantiano con una exigencia paralela: el ridere aude de la ironía. Desde esa perspectiva, la filosofía de la risa no rebaja la importancia de sus temas, sino que convierte lo ligero en un asunto de primer orden para desmontar falsedades ajenas y propias.
PUBLICIDAD
La conclusión práctica del libro apunta a una corrección de la tendencia humana a dramatizar la vida y a victimizarse. Cuando la verdad y la identidad no terminan de fijarse, la búsqueda puede continuar, pero el ensayo propone hacerlo como los filósofos cínicos: riendo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Bono, Eddie Vedder y una multitud dieron el último adiós a Glen Hansard en Dublín
La Catedral de San Patricio de la capital irlandesa fue el escenario del funeral del cantautor ganador de un Oscar, fallecido la semana pasada a los 56 años tras un accidente de motocicleta

La Usina del Arte se llena de k-pop con un fin de semana de shows, talleres y concursos
El encuentro organizado por el Centro Cultural Coreano en Argentina suma música en vivo, espacios temáticos y actividades para todas las edades este 8 y 9 de agosto en Agustín R. Caffarena 1

El Museo Moderno debate cómo el arte interviene en la construcción de la memoria colectiva
El 7 y 8 de agosto, el evento incluirá conversaciones, entrevistas públicas, mesas redondas y activaciones performáticas. El detalle

A los 101 años murió Mary de Rachewiltz, hija y defensora de Ezra Pound
Tras ser enviada lejos de casa siendo bebé, se mantuvo fiel a su famoso padre: tradujo su poesía mientras luchaba por diferenciar el legado literario de la ideología política

Los audiolibros de Harry Potter registraron un alza del 551% antes del estreno de la serie
Las escuchas de la saga en la plataforma de streaming se multiplicaron en su primera semana, impulsadas por la expectativa de la nueva adaptación televisiva que llega en diciembre



