Más de 900 incidentes en un año: así una ciudad turística de Japón enfrenta una invasión de monos

Los habitantes restringieron sus salidas y actividades al aire libre por temor a los primates, cuya presencia también afecta cultivos, viviendas y la circulación en tres localidades de Kanagawa

El usuario @QP0465714446242 compartió en X cómo un grupo de monos intentó atacarlo en su casa
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Un hombre de unos 40 años fue rodeado y mordido por más de diez monos mientras caminaba frente a un alojamiento tradicional en Yugawara, una ciudad balnearia al sur de la prefectura de Kanagawa, en Japón. El ataque se produjo alrededor de las 6:50 de la mañana y dejó al afectado con heridas en la palma y las puntas de los dedos. La Policía y los bomberos recibieron el llamado de emergencia poco después del episodio y el vecino fue trasladado a un centro médico con lesiones leves.

El incidente, informado por Japan Today, es el más reciente de una larga serie que comenzó en 2025. Desde entonces, las autoridades locales contabilizaron más de 900 episodios de intimidación o agresión protagonizados por la misma banda. El fenómeno ya alteró la vida cotidiana de muchos habitantes de la zona, que evitan salir o abandonaron actividades al aire libre por temor a los primates.

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La banda T1 tiene unos 20 ejemplares y actúa en tres localidades de Kanagawa

Un macaco de pelaje marrón está sentado en una barandilla de madera junto a tejados de tejas oscuras y plantas silvestres.
Los más de 900 episodios atribuidos a la banda T1 alarman a tres localidades de Kanagawa (Imagen Ilustrativa Infobae)

El grupo responsable lleva la denominación T1 y fue cuantificado en unos 20 individuos por la prefectura de Kanagawa en su último relevamiento fiscal. Su zona de acción cubre Yugawara y se extiende hacia los municipios vecinos de Atami y Manazuru. Según documentos oficiales del municipio, la banda genera daños agrícolas y conflictos en sectores residenciales desde hace años, y separar su área de desplazamiento de los espacios habitados resulta complejo.

Yugawara supera los 23.000 residentes y es reconocida por sus fuentes termales de origen volcánico —los onsens— y por su patrimonio literario. La afluencia turística regular eleva el riesgo de encuentros entre visitantes y los animales. Desde agosto, las autoridades recibieron numerosos avisos sobre congregaciones de más de diez primates que recorren barrios y zonas céntricas.

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Tres macacos de cara roja caminan sobre una calle de asfalto mojado flanqueada por casas y postes de luz en un día nublado.
La víctima, de unos 40 años, sufrió lesiones leves en la palma y las puntas de los dedos tras ser rodeada frente a un alojamiento tradicional (Imagen Ilustrativa Infobae)

La conducta del grupo escaló en los últimos meses. Los macacos japoneses (Nihonzaru) fueron registrados en video mientras cortaban el tránsito en el horario pico, se lanzaban contra vehículos que se aproximaban y protagonizaban peleas entre ellos en plena calzada, sin inmutarse ante autos o motocicletas. En al menos una ocasión, un ejemplar fue visto bajando las escaleras de una vivienda en desuso donde la banda se asentó.

Los primates ocupan casas vacías y protagonizan episodios de violencia vial

Estos eventos se suceden durante todo el día: poco después de las 6:00, dos macacos fueron detectados en el interior de una antigua posada abandonada, mientras un tercero descendía por las escaleras del inmueble. Más tarde, durante la hora de mayor circulación, varios integrantes del grupo se distribuyeron sobre el asfalto y se mantuvieron en el centro del carril. Según el portal de noticias, una motocicleta tuvo que maniobrar para esquivarlos y por poco colisionó con un automóvil que venía en sentido contrario.

Varios monos ocupan el asfalto de una calle japonesa entre un automóvil blanco, una motocicleta y varios peatones.
La administración prefectural identificó al grupo responsable en su último relevamiento fiscal y señaló que su presencia abarca Yugawara y dos municipios vecinos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando otro vehículo se acercó, los animales no abrieron paso: avanzaron hacia él. Acto seguido, comenzaron a disputarse entre sí en medio de la vía, sin reaccionar a los rodados que circulaban a su alrededor. Las grabaciones difundidas por medios internacionales evidenciaron la dificultad de las autoridades para controlar a la banda en entornos urbanos.

Un vecino de unos 80 años describió el efecto en su rutina: “Yo solía cultivar una huerta, pero ya no lo hago porque los monos vienen”, según recogió el diario británico Daily Star. Otros habitantes reconocieron haber restringido sus salidas y modificado sus hábitos por el riesgo de ser atacados.

El municipio intensificó los operativos pero los incidentes no ceden

Macaco japonés sobre una valla metálica junto a una carretera, con un huerto, casas de madera y colinas con vapor de fondo.
El municipio, reconocido por sus onsens de origen volcánico y su patrimonio literario, supera los 23.000 residentes y recibió desde agosto avisos sobre grupos de más de diez primates en barrios céntricos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Frente a la acumulación de casos, el municipio de Yugawara reforzó las tareas de disuasión y ordenó la captura de los ejemplares catalogados como más peligrosos. La Policía instó a residentes y turistas a no aproximarse a los animales si los avistan y a contactar de inmediato a las autoridades competentes.

Entre las recomendaciones oficiales figura no alimentar a los primates ni dejar desperdicios o restos de alimentos al alcance, dado que esos factores los atraen hacia las áreas pobladas. Sin embargo, los operativos no lograron reducir de forma notable la frecuencia de los enfrentamientos hasta la fecha.

La situación en la ciudad se inscribe en una tendencia más amplia que atraviesa Japón: osos y otras especies silvestres incursionan cada vez con mayor frecuencia en zonas urbanas, lo que coloca a las autoridades ante el desafío de garantizar la seguridad de la población sin descuidar la protección de la fauna.

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