Buscan preservar la casa donde creció Neil Armstrong, el primer ser humano en pisar la Luna: qué recuerdos guarda

Una donación de USD 400.000 permitirá a una sociedad histórica de Ohio adquirir la vivienda del astronauta y restaurarla con el aspecto que tenía en la década de 1940, con la meta de recibir visitantes en 2030

Casa gris de dos pisos con porche, bandera estadounidense, bandera de Ohio, césped con hojas, acera, casa blanca, calle, y retrato de Neil Armstrong en traje espacial
La Sociedad Histórica del Condado de Auglaize planea abrir la vivienda al público en 2030 con motivo del centenario del astronauta. (Google Maps/NASA)
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A sus 9 años, Ken Schreiber vio por televisión los primeros pasos de Neil Armstrong en la Luna, en 1969. Décadas después, Schreiber, quien había sido piloto de combate en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, donó USD 400.000 para comprar y conservar la casa donde el astronauta pasó su adolescencia, en Wapakoneta, Ohio. El dinero permitirá que una organización local dedicada a cuidar la historia de la zona compre la vivienda y planee abrirla al público.

Schreiber, que pasó 20 años en la Fuerza Aérea de Estados Unidos y se retiró como piloto de American Airlines, entregó el dinero a la Sociedad Histórica del Condado de Auglaize, una entidad local dedicada a preservar sitios y recuerdos de la zona. La compra de la casa, ubicada en el 601 de West Benton Street, estaba prevista para concretarse el lunes.

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“Simplemente pensé que alguien tenía que dar un paso al frente”, dijo Schreiber. Al explicar su decisión, recordó una recomendación de su padre: “dejar una huella en la vida”.

La organización que cuidará la casa planea recibir visitantes en 2030

La organización pretende restaurar la casa de dos plantas para que recupere el aspecto que tenía durante la adolescencia de Armstrong. Su objetivo es abrirla al público en 2030, cuando se cumplan 100 años del nacimiento del astronauta, según su presidente, Gerald Siesel.

Un marcador histórico marrón con texto y bandera de Estados Unidos delante de una casa gris de dos pisos con porche blanco, adornos patrióticos y césped
La familia Armstrong se estableció en Wapakoneta en 1944 debido a los traslados laborales del padre como auditor gubernamental. (AOPA)

Durante años, la vivienda fue una parada habitual para quienes visitaban el Museo del Aire y el Espacio Armstrong, interesados en la vida temprana del primer hombre que pisó la Luna. Sin embargo, el inmueble nunca abrió sus puertas para visitas públicas.

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La organización ya empezó a investigar cómo era la casa en la década de 1940 y habló con referentes de la comunidad para reunir fondos destinados a la renovación y el mantenimiento. “Incluso ahora, cuando esta oportunidad se presentó ante nosotros, nos dimos cuenta de que no podemos hacerlo solos”, afirmó Siesel.

La familia Armstrong se instaló allí en 1944, tras varios cambios de residencia vinculados al trabajo del padre de Neil como auditor gubernamental. Antes de establecerse en el oeste de Ohio durante la adolescencia de su hijo, la familia se había mudado con frecuencia.

En el 601 de West Benton Street Armstrong construyó modelos y obtuvo su licencia de piloto

La vivienda fue escenario de los primeros ensayos de Armstrong con la aviación. En el comedor fabricaba modelos de aviones con madera de balsa y pegamento; en el sótano, además, armó un túnel de viento para probarlos. También realizó experimentos en la casa.

Primer plano del rostro de Neil Armstrong dentro de su casco de astronauta blanco con la visera transparente bajada
Neil Armstrong construyó modelos de aviones en el comedor y diseñó un túnel de viento en el sótano para sus ensayos de vuelo. (NASA)

Desde allí iba en bicicleta a una pista aérea para tomar lecciones de vuelo, según informó Associated Press. A los 16 años, después de su primer vuelo en solitario, obtuvo su licencia de piloto, antes de que comenzara su carrera espacial.

En el patio trasero continúa en pie un garaje que Armstrong construyó con su padre a partir de madera sobrante. En la planta superior se conserva su antiguo dormitorio, desde cuya ventana trasera lanzaba aviones de juguete para medir la distancia que recorrían, de acuerdo con la agencia.

Poco cambió en la fachada, que mantiene el gran porche frontal y buena parte de su apariencia original. La distribución interior sigue una lógica parecida a la de entonces, aunque recibió actualizaciones con el paso del tiempo.

El dormitorio reúne recuerdos del alunizaje y visitas de nueve astronautas

El cuarto de Armstrong está decorado hoy con fotografías y pinturas sobre el alunizaje de 1969, además de imágenes firmadas por astronautas que pasaron por la casa. Del techo cuelga una maqueta del primer avión producido por los hermanos Wright, pioneros de la aviación nacidos en la cercana Dayton.

La casa salió al mercado en agosto por primera vez en casi 40 años. Karen Mikesell, profesora de historia jubilada, la compró en 1988 y figura entre las pocas propietarias que tuvo desde que los padres de Armstrong se mudaron a mediados de la década de 1960.

Un escritorio oscuro, silla de oficina, dos ventanas con cortinas rojas, una biblioteca, una mesa auxiliar, vitrinas y numerosas fotografías en la pared
La historiadora Karen Mikesell custodió la residencia desde 1988 y recibió allí la visita de nueve astronautas. (Foto AP/Patrick Aftoora-Orsagos)

Mikesell, de 82 años, recibió allí a nueve astronautas. Entre ellos estuvo Buzz Aldrin, quien viajó a la Luna en 1969 junto a Armstrong y Michael Collins.

Aldrin visitó el dormitorio de la planta superior algunos años después de la muerte de Armstrong, ocurrida en 2012. “Las lágrimas le corrían por las mejillas”, recordó Mikesell. La exprofesora dijo que procuró conservar el pasado de la vivienda y “mantenerla como la tenían los Armstrong” en la medida de lo posible.

Esperaba que el próximo comprador ayudara a preservar el lugar y que este sirviera de inspiración para futuras generaciones. Schreiber pidió primero contribuciones a sus amigos, pero finalmente resolvió donar por cuenta propia los USD 400.000 que facilitarán la adquisición por parte de la sociedad histórica.

Criado en Dayton, a unos 96 kilómetros (60 millas) al sur de la ciudad natal de Armstrong, Schreiber dijo que siempre admiró sus logros, su modestia y su carácter. Como Armstrong, también se convirtió en piloto de combate militar.

Pese a haber vivido cerca de Wapakoneta, Schreiber no había visitado el Museo del Aire y el Espacio Armstrong hasta este verano. Durante ese viaje también recorrió la casa. “Fue casi como si el fantasma de Neil Armstrong estuviera allí”, dijo. “Podía imaginarlo subiendo y bajando las escaleras”.

Con el cierre de la venta previsto para el lunes, la Sociedad Histórica del Condado de Auglaize podrá avanzar con la restauración y la campaña de recaudación para abrir la vivienda a los visitantes en 2030.

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