
Madrid, 23 sep (EFE).- Carlo Ancelotti, técnico italiano del Real Madrid, cumplirá este martes ante el Alavés 300 partidos al mando del conjunto madridista en sus dos etapas en el banquillo, con la ilusión de seguir "muchos años" en el cargo y sin ver "fecha de caducidad" a sus 65 años.
"No tengo fecha, no la tiene nadie. Hasta que me guste hacer este trabajo. Por eso no hay que comparar mi cansancio con el de los jugadores. El mío puede ser a nivel mental y no lo tengo para nada. Es verdad que hay presión y responsabilidad pero me encanta. Los jugadores tienen el desgaste físico que es el problema de verdad. De momento no tengo fecha de caducidad, me encantaría seguir aquí por muchos años", reconoció.
Ancelotti aseguró que hay dos clubes que han marcado su vida, el Milan y el Real Madrid, con el que resaltó la complejidad que tiene alcanzar 300 partidos como técnico ante la mayor exigencia.
"He tenido la suerte de entrenar a grandes clubes y personalmente lo más grande lo he vivido en Milan, donde fui jugador y entrenador, le tengo un cariño especial, y en el Real Madrid".
"Tengo la suerte de hacer mañana 300 partidos en el mejor club del mundo, de eso no hay ninguna duda. Es especial estar en este banquillo. Hacerlo por 300 veces no digo que es un milagro, pero casi", confesó.
Últimas Noticias
Una operación desarticula en España y Reino Unido una de las redes criminales más violentas de Escocia
Trece personas resultaron arrestadas tras una acción internacional coordinada por Europol y Eurojust, que permitió desmantelar a una banda responsable de tráfico de cocaína y blanqueo de capitales, con operaciones y beneficios gestionados desde varios países europeos y Oriente Medio

'La reserva', del mexicano Pérez Lombardini, ganador en el festival Cinélatino de Toulouse
La ONU avisa de 45.000 desplazados en una semana por la crisis política abierta en el estado somalí de Suroeste

El Papa recomienda "momentos de silencio" a los jóvenes para "acallar el frenesí" de los mensajes, los reels y los chats
Durante un encuentro en Mónaco, el máximo líder de la Iglesia instó a las nuevas generaciones a priorizar el recogimiento personal, subrayando el valor de relaciones genuinas frente a la saturación digital y el vacío que generan las redes sociales
