
El miércoles pasado, en medio del asedio a los seis opositores venezolanos asilados en la embajada de Argentina en Caracas, el dictador Nicolás Maduro ordenó cortar el agua de la sede diplomática y se prohibió el ingreso de un camión cisterna de agua potable.
Y este sábado por la tarde, Pedro Urruchurtu, colaborador de la dirigente María Corina Machado refugiado en la residencia del embajador argentino desde marzo, alertó en redes sociales que finalmente se acabó el suministro de agua en el edificio.
“30 de noviembre/6:55 pm: una semana de asedio continuo a la Embajada de Argentina en Caracas, bajo custodia de Brasil, mientras funcionarios siguen afuera. Seguimos sin electricidad e impiden acceso de agua potable. Se acaba de vaciar el tanque de agua, luego de racionar la que quedaba”, denunció Urruchurtu en un mensaje en X.
La mayor coalición opositora de Venezuela -la Plataforma Unitaria Democrática (PUD)- pidió presión internacional para que cese el asedio a la residencia del embajador argentino en Caracas. “La comunidad internacional debe presionar para que se ponga fin al asedio criminal y se emitan cuanto antes los salvoconductos para los seis compañeros allí asilados”, dijo el bloque opositor en X.
En esta misma red social, el partido Vente Venezuela (VV), dirigido por María Corina Machado, expresó que aceptar “estas violaciones al derecho internacional crea un precedente muy peligroso para el resto de las sedes diplomáticas en Caracas”. Por tanto, prosiguió, urge “el involucramiento y apoyo de estas para garantizar su propia protección”, pues -agregó VV- “si no hay embajada segura, nadie podrá protegerse de la persecución”.

Desde agosto, la embajada argentina permanece bajo la protección de Brasil -luego de la expulsión de los diplomáticos del país austral-, aun cuando el régimen de Nicolás Maduro revocó esta autorización en septiembre por la supuesta planificación de actos terroristas en el interior de la sede por parte de los asilados.
Además de Urruchurtu, también se encuentran asilados Omar González, Magalli Meda, Claudia Macero, Humberto Villalobos -todos colaboradores de VV- y el ex ministro Fernando Martínez Mottola, asesor de la PUD. Los seis opositores ingresaron a la sede diplomática luego de que la Fiscalía del régimen los acusara de varios delitos, como conspiración y traición a la patria.
El sábado pasado, la cancillería de Argentina denunció “actos de hostigamiento e intimidación” contra su embajada y exigió a Venezuela que emita “los salvoconductos necesarios” para que los opositores refugiados puedan dejar el país.

El régimen chavista negó posteriormente el asedio. “Que paguen la luz, que paguen los servicios, nosotros no le vamos a regalar nada”, ironizó el ministro de Interior, Diosdado Cabello, en una rueda de prensa.
La situación de asedio se ha presentado en varias ocasiones. El último ocurrió en septiembre, cuando Caracas anunció su decisión de revocar el permiso a Brasil para representar a Argentina. El gobierno de Luiz Inácio Lula de Silva, que se ha negado a reconocer a Maduro como ganador de las elecciones presidenciales, dijo posteriormente que seguirá defendiendo los intereses de Argentina.
(Con información de AFP y EFE)
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