Raquis: vinos que hablan del lugar antes que de la variedad

El proyecto fundado por Andrés Vignoni, Facundo Impagliazzo y Ariel Núñez Porolli explora distintos parajes de Mendoza con una mirada enfocada en el origen, buscando que cada vino refleje con claridad el carácter del lugar donde nace

Guardar
El equipo fundacional de Raquis,
El equipo fundacional de Raquis, liderado por Vignoni, Impagliazzo y Núñez Porolli, suma décadas de experiencia nacional e internacional en vitivinicultura premium

La escena del vino en Argentina se caracteriza por una dinámica constante, marcada por la adaptación a nuevas tendencias, formas de elaboración y cambios en las preferencias de consumo. En ese contexto, expertos y enólogos locales mantienen una actualización permanente que les permite acompañar y anticipar la evolución del sector.

En ese marco, en 2021 nació Raquis, un proyecto que propone una mirada particular sobre la vitivinicultura argentina: priorizar la expresión del lugar por sobre la tipicidad varietal, elaborando vinos que reflejen con fidelidad el origen de donde provienen.

El nombre Raquis —término griego que alude a la columna vertebral— expresa tanto la filosofía del proyecto como el enfoque de sus fundadores: Andrés Vignoni, Facundo Impagliazzo y Ariel Núñez Porolli, tres profesionales con amplia trayectoria en la vitivinicultura argentina y presencia en mercados internacionales.

La bodega Raquis revoluciona la
La bodega Raquis revoluciona la vitivinicultura argentina al priorizar la identidad de los terroirs mendocinos y la sostenibilidad ambiental en cada proceso

A partir de una selección minuciosa de parajes y de una mirada meticulosa sobre cada lugar, el proyecto busca establecer una conexión directa entre paisaje, naturaleza y vino.

“Nuestro trabajo es sacar todo lo accesorio para que el lugar pueda hablar con claridad en el vino”, explicaron desde Raquis a Infobae.

La búsqueda de los lugares

Uno de los pilares del proyecto ha sido la identificación y segmentación de parcelas en distintas zonas de Mendoza, desde Luján de Cuyo hasta distintos parajes del Valle de Uco, como Gualtallary, San Pablo, Chacayes y Altamira.

Ese proceso implicó años de trabajo de campo y observación directa del territorio. Pero también tuvo una dimensión exploratoria: recorrer, observar y contrastar hipótesis sobre cada paisaje. En esa combinación entre conocimiento técnico y experiencia directa del lugar fue tomando forma un archivo que hoy funciona como el mapa del proyecto.

El diseño del pack de
El diseño del pack de Raquis combina una estética contemporánea con referencias clásicas, utilizando una paleta de alto impacto y mapas conceptuales que reinterpretan los paisajes de origen de cada vino

La elección de los sitios respondió tanto a criterios técnicos como a una mirada conceptual: zonas con diversidad de exposiciones, pendientes y formaciones de suelo capaces de generar perfiles distintos en el vino incluso dentro de pequeñas superficies.

Entre estos lugares destaca Monasterio, en Gualtallary, caracterizado por suelos calcáreos, presencia de caliche consolidado y distintas capas de gravas, arenas y limos que aportan complejidad al perfil de los vinos.

En Agrelo, por su parte, el proyecto cuenta con una bodega propia integrada al paisaje, diseñada para aprovechar las condiciones naturales del terreno y optimizar la eficiencia energética.

La metodología de producción de
La metodología de producción de Raquis integra agricultura de precisión, microirrigación subterránea y preservación de flora nativa en sus fincas de Mendoza

Una viticultura en diálogo con el entorno

La filosofía de trabajo de Raquis se basa en mantener un equilibrio entre el viñedo y el ecosistema donde se encuentra.

Las prácticas agrícolas buscan minimizar la intervención sobre el suelo y preservar la flora nativa, que cumple funciones clave como la protección contra la erosión y la conservación de la biodiversidad.

Hoy Raquis sintetiza su visión agronómica en su viñedo propio en Monasterio, en Gualtallary. Allí, cada decisión —desde el diseño del viñedo hasta el manejo del riego— responde al potencial específico de cada microparcela, buscando optimizar el uso del agua y favorecer el desarrollo profundo de las raíces, fortaleciendo la resiliencia de las plantas frente a la sequía.

Además del trabajo agronómico tradicional, el equipo utiliza herramientas de análisis territorial y cartografía digital para comprender con mayor precisión el comportamiento de cada sector del viñedo.

Toda esa información permite definir lo que en Raquis denominan “ambientes”: áreas homogéneas dentro de cada finca que se manejan de manera diferenciada para respetar el potencial específico de cada lugar.

La selección de viñedos de
La selección de viñedos de Raquis incluye parajes emblemáticos como Gualtallary, San Pablo, Chacayes, Altamira, Agrelo y Luján de Cuyo en Mendoza

Los vinos de Raquis: el paisaje antes que la variedad

El portafolio de Raquis se organiza en tres líneas principales.

Raquis Las Bases es un vino tinto regional sustentado principalmente sobre Malbec, elaborado con uvas provenientes de distintos viñedos de Luján de Cuyo y del Valle de Uco. Según explican sus creadores, busca sintetizar los paisajes que forman parte del proyecto.

Raquis Los Parajes explora la identidad de distintos sitios del Valle de Uco, como Gualtallary, San Pablo, Chacayes y Altamira.

Raquis Monasterio representa la expresión más precisa de esa búsqueda: un vino elaborado exclusivamente con uvas provenientes de la subzona Monasterio, en Gualtallary, un territorio reconocido por la particularidad de sus suelos calcáreos.

Más que centrarse en la lógica varietal tradicional, el proyecto propone poner en primer plano el origen.

“Creemos que el futuro del vino argentino está en hablar cada vez más de lugares y cada vez menos de varietales”, explican los fundadores.

Los vinos resultantes buscan combinar intensidad y precisión, con perfiles que privilegian la textura, la fluidez en boca y un final largo y expresivo.

En Raquis, la interpretación del
En Raquis, la interpretación del terroir predomina sobre la tipicidad varietal, enfocándose en vinos que reflejan el carácter único de cada lugar

Metodología de trabajo

La consolidación del proyecto Raquis comenzó con una serie de preguntas que sus fundadores se hicieron a partir de años de experiencia y exploración de viñedos en distintas regiones del mundo.

“¿Son los vinos que hacemos hoy los que realmente queremos tomar? ¿Dónde y cómo podemos hacer los vinos que imaginamos?”, recuerdan.

Esas preguntas impulsaron la creación de un proyecto propio, guiado por una búsqueda de mayor libertad creativa y por el deseo de trabajar con una relación más directa entre el paisaje y el vino.

Como explican desde Raquis, el objetivo es encontrar un equilibrio entre tradición y exploración: vinos que dialoguen con referencias del mundo pero profundamente anclados en el territorio argentino.

Trayectoria de los fundadores

La historia de Raquis está íntimamente ligada al recorrido profesional de sus tres fundadores.

Andrés Vignoni, con más de treinta vendimias en ambos hemisferios, fue enólogo de Viña Cobos y actualmente asesora distintos proyectos en regiones vitivinícolas del mundo. Su enfoque se basa en intervenciones mínimas en bodega y un fuerte trabajo de campo orientado a revelar la identidad de cada viñedo.

Facundo Impagliazzo, ex Vineyard Director de Viña Cobos, ha participado en desarrollos vitivinícolas en Estados Unidos, Europa y diversas regiones argentinas. Su especialidad es el diseño de fincas de montaña y el manejo preciso de cada parcela en relación con su entorno natural.

El proyecto pone el foco en sostenibilidad y en el terroir de Mendoza

Ariel Núñez Porolli cuenta con más de dos décadas de experiencia en la gestión de bodegas premium y en el desarrollo de mercados internacionales. Durante su etapa en Viña Cobos lideró la expansión comercial de la marca y posteriormente dirigió el negocio de bodegas de Molinos Río de la Plata, con marcas como Cobos, Nieto Senetiner, Cadus y Ruca Malen.

Proyección del proyecto

Un paso importante en la evolución de Raquis es el desarrollo de su propia bodega en Agrelo. El proyecto arquitectónico contempla una construcción integrada al paisaje, pensada para aprovechar las condiciones naturales del terreno y optimizar la eficiencia energética.

La intención es que la bodega funcione como una extensión del mismo principio que guía el trabajo en el viñedo: intervenir lo mínimo posible y trabajar en armonía con el entorno.

Una mirada hacia el futuro del vino argentino

La propuesta de Raquis se inscribe dentro de una corriente creciente en la vitivinicultura argentina que pone el foco en los parajes y en la diversidad de los paisajes por sobre la clasificación tradicional por variedades.

Los vinos Raquis, tales como
Los vinos Raquis, tales como Las Bases, Los Parajes y Monasterio, expresan la diversidad geológica y sensorial de los suelos y microclimas mendocinos

A partir de un enfoque que combina conocimiento técnico, observación del territorio y prácticas agrícolas respetuosas con el entorno, el proyecto busca contribuir a una nueva etapa del vino argentino.

“Queremos crear vinos que reflejen con claridad el carácter de su origen y de las montañas donde nacen”, señalan sus fundadores.