
Luego de una larga espera, Bad Bunny volvió a Buenos Aires y movilizó ayer a miles de seguidores que colmaron el estadio Monumental para presenciar la primera de sus tres presentaciones, en un contexto de máxima expectativa tras haber ganado el Grammy al álbum del Año con un disco completamente en español y sorprender en el show de medio tiempo del Super Bowl. En esta ocasión, las tres fechas del show —los días 13, 14 y 15 de febrero— corresponden a la gira internacional Debí tirar más fotos World Tour.
El inicio de la serie de conciertos marcó no solo el reencuentro con su público argentino, sino el regreso del artista al punto más alto de su carrera y una producción de escala internacional.
El debut del concierto de Bad Bunny en el Monumental comenzó con el estadio colmado y el artista de pie sobre un escenario iluminado por una luz dorada intensa, el show incluyó una impactante orquesta, bailarines, fuegos artificiales, luces led y una pantalla gigante que lo siguió en todo el espectáculo. Al tomar el micrófono, comenzó agradeciendo y luego interpretó canciones como "Callaíta“, ”Baile inolvidable“, ”Nueva Yol" y "No Me Conoce“.
Si algo se confirmó en este show es que Bad Bunny entiende la moda como parte de su propuesta artística. A lo largo del espectáculo hizo distintos cambios de look confirmando sus preferencias retro, deportivas y de streetwear, con una fuerte identidad latina.
El cantante empezó el show vestido con un look retro-glam. Lució un traje sastre en tono marfil de corte impecable, con saco estructurado de solapa clásica y botonadura simple que estiliza la silueta.
Debajo, llevó camisa clara y corbata en el mismo tono, creando un efecto monocromático sofisticado. Lució joyería discreta (anillos y pulseras) y un micrófono plateado que parecía un accesorio de lujo.
Con el cabello corto peinado hacia atrás, barba prolija y un aire vintage, esbozó una gran sonrisa al público cuando recibió una ovación y un cálido recibimiento.
El estilo Bad Bunny
El cantante puertorriqueño ha desarrollado un estilo propio que se ha definido como de estética urbana con influencias tropicales. Combina prendas oversize, habituales en el vestuario de los raperos, con colores neutros y estampados llamativos.
Los accesorios marcan una diferencia en la imagen de Bad Bunny. Suele incorporar gafas de sol de diseño futurista, zapatos poco convencionales, collares, gorros, pañuelos, guantes y flores que completan sus conjuntos.
Cada elemento de sus looks tiene relevancia, incluidos los peinados. El artista suele reservar los eventos importantes para mostrar estilos capilares destacados: desde cabello con mucho volumen hasta trenzas decoradas con cuentas de colores o metálicas.
Los cambios de look
El cantante hizo su primer cambio de vestuario apostando por una estética ecléctica y lúdica que fusiona referencias vintage, streetwear y guiños performáticos.
El eje visual fue el contraste entre texturas y épocas: llevó un gorro tipo ushanka de piel sintética en tono óxido, con reminiscencia retro combinado con gafas oscuras rectangulares que aportaban actitud futurista.
En la parte superior, el styling mezcló códigos formales e informales: una camisa blanca con detalles ornamentales en el frente asomó debajo de un buzo amplio color crema.
Abajo, el equilibrio llegó con un jean celeste de corte recto y tiro alto, silueta que remitía al denim noventero y al workwear clásico. Los accesorios dieron su detalle con guantes claros con piedras. El resultado fue un outfit que jugó con lo chic y el contraste de estilos.

Finalmente Bad Bunny optó por la estética street y oversize luciendo la camiseta celeste y blanca de la Selección Argentina, con un guiño a Lionel Messi, porque llevó impreso el número 19, con el cual el futbolista debutó en la selección argentina y usó para disputar su primer Mundial, el de Alemania en 2006.
El styling se completó con bermudas cargo amarillas, que introdujeron un contraste cromático vibrante y sumaron volumen a la silueta. En los pies, zapatillas blancas deportivas y medias altas reforzaron la narrativa atlética, mientras que la vincha blanca aportó un toque retro noventero que equilibró lo urbano con lo sporty.
El resultado fue un look que mezcló fandom, moda y performance, demostrando cómo el sportswear puede convertirse en un lenguaje estilístico potente y elegante a la vez.
Bad Bunny y la moda
El artista puertorriqueño es la mejor inspiración para los que andan a la busca de un look con estilo rebelde, cargado de prendas urbanas y con un toque retro.
Recientemente, en el Super Bowl, Bad Bunny o Benito Antonio Martínez Ocasio logró combinar música urbana con un outfit minimalista claro, compuesto por una camiseta de mangas cortas de inspiración deportiva, pantalones anchos, guantes y zapatillas haciendo juego. Esta decisión estilística resaltó tanto en pantalla como sobre el escenario, ya que facilitó movimientos amplios y una coreografía de alto ritmo, y permitió que la iluminación potenciara su presencia.

“Esta es la primera vez que Zara ha trabajado con un artista de esta manera para una actuación de esta magnitud”, comentaron en GQ desde la marca. “Una colaboración orgánica y genuina, nacida de un enorme respeto por Benito como artista y figura cultural”.
Y añadieron: “El equipo trabajó estrechamente con Bad Bunny y su director creativo, Janthony Oliveras, con estilismo a cargo de Storm Pablo y Marvin Douglas Linares, para crear looks acordes para este momento único, honrando su visión y su estilo personal característico”.
El look, “inspirado en la ropa deportiva pero con un tono sofisticado y elegante, refleja su sensibilidad por la sastrería, mezclando la camisa, la corbata y los pantalones cropped para conseguir una silueta más refinada con la camiseta, a la que se añadieron unas sutiles hombreras como referencia al fútbol americano y así crear una imagen más rotunda”.
Desde Zara afirmaron: “La camiseta de fútbol americano fue el punto de partida. Se prescindió deliberadamente de logotipos o marcas visibles; se eligió una paleta de colores neutros para evitar cualquier sesgo hacia equipos de fútbol específicos, sin dejar de lado una estética y patrones propios” del fútbol americano.
Para los Premios Grammy 2026, donde obtuvo el reconocimiento al mejor álbum de la noche, Bad Bunny eligió un esmoquin de terciopelo negro de Schiaparelli con solapas anchas, camisa blanca, moño negro clásico, un prendedor floral blanco en la solapa izquierda y zapatos de cuero negro, consolidando su reputación como referente de la moda contemporánea.
Schiaparelli reveló que se inspiró en la botella original del perfume “Shocking”, uno de los íconos históricos de la marca. Es una referencia al volumen, estructura y del diálogo constante entre objeto, cuerpo y moda.

En la Met Gala de 2025 Bad llegó con un look inspirado en Puerto Rico diseñado por Prada. Camisa marrón, corbata dorada y broche de flor plateada fueron acompañados por guantes oscuros con apliques brillantes y gafas de sol redondas de montura metálica.
Su look se completó con un sombrero marrón trenzado, un bolso en dos colores y accesorios llenos de brillo con los que construye una imagen de Dandy latino.
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