Las dos pasiones de Rodrigo de la Serna: "No hay una frontera muy clara entre el actor y el músico"

A horas de presentarse en el Teatro Astral, el reconocido artista presentó a El Yotivenco, su banda de música criolla. Cómo nació su pasión por el tango y la influencia del Polaco Goyeneche, en una charla imperdible

Guardar
Imagen CYKU4SLBONHDNCEZXADDFJOYOU

Si alguien pronuncia su nombre, rápidamente lo asocia a las tablas y los sets de televisión. Sin embargo, en Rodrigo de la Serna (41) conviven, casi desde la misma época en que abrazó la actuación como modo de vida, el actor y el músico, una veta suya no tan conocida pero que desarrolla desde hace más de una década con El Yotivenco, su banda de música criolla argentina con la que se presenta mañana a las 21 horas en el Teatro Astral.

"No es un show más el que vamos a hacer con El Yotivenco, ya que no todos los días uno tiene la posibilidad, con la música criolla, de presentarse en un teatro de la calle Corrientes. Somos conscientes que es algo de excepción, porque lamentablemente nuestra música no tiene esa posibilidad o esa visibilidad de presentarse en instancias así tan profesionales y comerciales, y celebramos ese momento", explicó sobre lo que significa para ellos esta nueva presentación.

Imagen A6CZDMQT4JBQ5CYV465WVOK25E

"No sólo vamos a estar recorriendo géneros criollos desde el formato del cuarteto de guitarras, voy a cantar tangos con orquesta, va a haber tambores de candombe, va a haber batería, percusión, coro de murga, vamos a terminar con los tambores en la calle, va a ser una fiesta importante", adelantó entusiasmado, para luego referirse a los inicios de la banda.

"El Yotivenco -que debe su nombre a la palabra conventillo al revés- nace desde la amistad y la pasión por la música criolla argentina. En primer lugar me encontré con Juan Pablo Díaz Hermelo, apareció con un tambor de candombe, yo estaba en la casa de un amigo con la guitarra y fue como una amistad a primera vista. Empezamos a improvisar milongas con tambor, quedé en encontrarme con él y a la semana estábamos estudiando a dos guitarras algunas milongas y algunos tangos", recordó.

Imagen O6UV6V3ZKZHAVK24665TOGSLOA

"Después se suma Blas Alberti -el cuarteto se completa con Fabio Bramuglia-, creo que para el 2004 ya hicimos alguna presentación en algún bolichito como trío de guitarras. Después vimos que la cosa iba bien y sumamos un contrabajo, y después abrimos más el juego, no sólo hacia la milonga y el tango sino hacia el candombe, y ahí ya entraron la percusión y la batería", continuó.

"Recorrimos hasta el 2009 más o menos, tocamos muchas veces en el Tasso, que es de las mecas del tango porteño, hicimos giras por el Interior, tocamos en Uruguay, toda una movida grande que culminamos en el Festival Internacional de Morelia, en México. Hasta ahí nos fue bien, pero en un momento empezaron dos estéticas en pugna digamos, la pugna fue un poco áspera, hubo una crisis grupal y dejamos de tocar durante cuatro años. Hasta que hace dos años volvimos a juntarnos, a tocar, y sonó mejor que nunca. Entonces, empezamos a buscar repertorio nuevo, a depurar los desarreglos, y ese recorrido que venimos haciendo hace dos años, un año y medio, estamos ya para presentarlo este 21, a las 21 hs, en el Astral", se explayó el actor, quien descubrió su pasión por el tango a una edad en que la mayoría de los jóvenes sólo escuchan rock.

"Me partió la cabeza, me atravesó y empecé a conectar con una sensiblidad que antes no había sido movida por ningún artista ni por ninguna música. Yo venía más con el rock, como cualquier adolescente, y eso me conectó con una tradición muy sagrada, que es muy difícil de conectar hoy. De alguna manera yo lo hago responsable al Polaco (Goyeneche) de esa conexión", explicó de la Serna, quien más allá que en su casa se esuchaba tango por su padre y su abuelo, llegó al arte del 2×4 por curiosidad propia.

"Yo me identifico mucho con la estética criolla de Edmundo Rivero, con Zitarrosa, con las orquestas de Troilo, de Pugliese, de D´Arienzo, hay tanto diversidad y todo suena tan bien que es muy difícil decirte un tema o un referente, porque es un tesoro muy vasto, que se vino marcando durante mucho tiempo, y que nos pertenece", detalló, para luego referirse a cómo conviven en él sus dos pasiones.

"No hay una frontera muy clara entre el actor y el músico. El actor se nutre mucho de la música, de lo rítmico, vos fijate mis personajes, cada uno camina de una manera distinta y es algo más rítmico, cada uno tiene su ritmo, su respiración. En la voz o en lo vocal siempre hay alguna melodía, algunos patrones melódicos que se respetan, o tímbricos, y el actor siempre se pone al servicio de la interpretación de estas poéticas tan profundas. Así que el actor le presta al músico y el músico al actor", analizó Rodrigo, quien también se estará presentando el 25 en el Teatro Municipal de Río Cuarto y el 26 en el Quality de Córdoba.

"Estamos trabajando en el segundo disco de estudio, viene muy bien, tenemos un primer corte en las plataformas, pero se están sumando arreglos nuevos y posibilidades tímbricas nuevas, así que vamos a esperar un poquito, yo creo que para fin de año o el año que viene va a estar", anticipó sobre cuándo verá la luz su segundo disco de estudio, para luego cerrar con una reflexión acerca de la música que ellos hacen.

"No es sólo argentina, porque ahí los nacionalismos empiezan a jugar en contra. Es una música más regional, que trasciende las fronteras. Son músicas que son muy parecidas, son las mismas en realidad, nacimos en la misma casa, en el mismo parque, así que no diría que es música argentina nada más, es una música que va más allá de eso", concluyó.

LEA MAS