La divertida reflexión de Griselda Siciliani sobre sus vacaciones en Italia: “Esto sería comer, comer y comer”

La actriz continúa de viaje con su hermana Paulina y compartió un nuevo carrete desde Sicilia

Guardar
Griselda Siciliani tumbada boca abajo en una playa de arena, con el sol brillante en el cielo azul. Viste braga de bikini roja y su cabello oscuro cubre su cara
Griselda Siciliani sigue disfrutando de su viaje por Italia (Instagram)

Griselda Siciliani eligió el sur de Italia para celebrar su cumpleaños número 47 y compartió la experiencia junto a su hermana Paulina. El viaje, lejos de las celebraciones convencionales, se transformó en una sucesión de postales de disfrute sencillo, gastronomía y paisajes, documentadas a través de imágenes y relatos que transmitieron la esencia de días sin apuro y con sabor local. La experiencia capturada en cada instantánea deja ver cómo, para la actriz, el verdadero lujo pasa por la conexión con el entorno, la familia y los placeres cotidianos.

En el carrete de fotos que publicó en sus redes, Siciliani resumió el espíritu de la escapada con una frase: “Vieron la película ‘Comer, Rezar, Amar’? Bueno, esto sería más bien ‘Comer, comer, comer’ peliculón. Sicilia y un poquito de Calabria”. Así, la actriz dejó en claro el tono relajado y festivo de su viaje, donde la comida, los paisajes y los pequeños placeres cotidianos fueron protagonistas.

Las imágenes la mostraron disfrutando del sol y la playa, recostada sobre la arena, con el mar y la luz intensa como marco. En otras postales, alternó entre desayunos en terrazas con vista abierta al Mediterráneo —con café, yogur, huevos y vajilla colorida— y largas jornadas de descanso junto a la piscina, donde el horizonte y el azul del agua se fundieron en una atmósfera de calma absoluta. La complicidad con su hermana Paulina se repitió a lo largo del viaje: selfies espontáneas en las calles de ciudades sicilianas, risas y poses descontracturadas bajo el cielo despejado, y paseos por plazas históricas y comercios tradicionales.

Griselda Siciliani de pie en un muelle de piedra frente al mar y una ciudad costera con montañas verdes bajo un cielo nublado. Viste top blanco y pantalones animal print
Pantalón de animal print, remera blanca, zapatillas y anteojos de sol fueron los elegidos por la actriz
Fachada de un edificio antiguo de color claro con cuatro objetos en forma de globos: azul, naranja, amarillo y rojo, pegados a la pared bajo un cielo azul despejado
Curiosas obras de arte con forma de globos adornan las fachadas de los edificios
Griselda Siciliani sentada descalza en una mesa exterior frente al Bar Vitelli, un edificio de piedra con un arco de entrada y techo de enredaderas
Descalza y con un look relajado posó en un bar
Griselda Siciliani sonríe con los brazos extendidos en primer plano, frente a las ruinas de un teatro antiguo de piedra. Al fondo se ve el monte Etna nevado
Siciliani posó sonriente con los brazos abiertos frente a las ruinas de un teatro antiguo en Sicilia, con el majestuoso volcán Etna nevado al fondo

El álbum visual también incluyó retratos en lugares emblemáticos: Siciliani posó frente a una iglesia antigua, en las ruinas de un teatro romano, y junto al mar con las montañas recortadas de fondo, transmitiendo el asombro y la energía de descubrir nuevos paisajes. En el recorrido urbano, las fachadas de piedra, los globos de cerámica decorando paredes y el clásico Fiat 500 pintado con motivos locales aportaron color y texturas a la narrativa del viaje. Entre los rincones icónicos del itinerario, no faltó la visita al Bar Vitelli, célebre por su aparición en clásicos del cine italiano, ni la parada en el local “Gusti Siciliani”, donde la actriz volvió a posar junto a Paulina, ambas protegidas del sol con gafas oscuras y sonrisas cómplices.

La gastronomía ocupó un lugar central en la experiencia: desde el ritual del café y los desayunos abundantes hasta los momentos de puro disfrute como saborear papas fritas con trufa —capturada en una imagen divertida de Griselda en bata de hotel—, la actriz celebró el placer de la buena mesa italiana. Los detalles cotidianos, como las sombras proyectadas al caer el sol sobre una pared rústica o el atardecer dorado con la silueta de una iglesia frente al mar, completaron una narrativa visual en la que cada instantánea sumó una nueva anécdota al álbum de la celebración.

El viaje de Griselda Siciliani por Sicilia y Calabria se consolidó así como una celebración lejos de lo convencional, enfocada en el relax, la buena mesa y la conexión humana. Optó por priorizar los momentos compartidos, el descanso, la exploración de la cultura local y la alegría de dejarse sorprender. El resultado fue un itinerario donde la autenticidad y la felicidad simple fueron los verdaderos protagonistas, y donde cada foto dejó registro del valor de festejar la vida a través de los sentidos y los vínculos.

Griselda Siciliani de pie en una plaza con baldosas a cuadros, lleva una chaqueta negra y gafas de sol, con una iglesia de color claro detrás bajo la luz del atardecer y cielo azul
Con un look casual y gafas de sol, con una antigua iglesia en el fondo bajo la luz dorada del atardecer
Vista en primera persona de una persona recostada en una playa de guijarros con un bikini rojo, una bolsa de playa rayada y el mar de Sicilia al fondo
Las playas de la ciudad italiana fueron el escenario perfecto para distenderse
Griselda Siciliani, de cabello oscuro y bata blanca, come patatas de trufa de una bolsa negra con el logo "Tartufritte" con expresión divertida
El snack elegido por la actriz en una noche de relax en Italia
Dos mujeres, Griselda Siciliani y su hermana, posan frente a una fachada de piedra con un cartel que dice 'Gusti Siciliani'
Griselda y Paulina posaron junto a un cartel con su apellido

Los comentarios no tardaron en llegar debajo del carrete publicado por la actriz de Envidiosa. Entre las reacciones que sumaron calidez y humor a la celebración, destacó el mensaje de Leticia Siciliani, la hermana menor del clan, quien escribió: “Mis hermanas son un afano”. La frase, cargada de complicidad y cariño familiar, se sumó a la ola de mensajes y reafirmó el espíritu distendido y cercano que marcó el viaje, mostrando que la distancia no impidió que las tres compartieran la alegría de un festejo distinto, aun a la distancia y a través de la pantalla